SE CRIMINALIZA EL ABORTO POR VIOLACIÓN. Por Tomas Rodríguez León

Se colocó en los exteriores de la Asamblea Nacional, los rostros de las y los legisladores que votaron en contra del aborto por violación. Foto: @Cecilawyer

La sexualidad siempre fue concepción diferenciada entre la libertad y la religiosidad, porque la liberación humana es un peligroso ejemplo de Caín quien optó por la  terrenalizacion de la vida y por la valoración de la existencia como acto de desobediencia.

El marxismo  concibe  la liberación de la humanidad desde la base económica con  una visión antropológica  que se ajusta a considerar la unicidad de la vida y el espíritu como valor universal, impedido en su realización por la explotación del trabajo y la alineación. Desde el concepto de alineación nace la teoría del fetiche que critica  la  reducción  de la vida y el trabajo  en condición de mercancía, pero  la vida es un valor y un producto social transable para la sociedad de clases porque  la  moral y  la sexualidad no pueden zafarse del mercado.

La ley ama, y enseña las cosas que  son de Dios”

La celestina

La moral divina es la negación absoluta de la moral humana”

M Bakunin

El dogma del pecado original, el sexo como culpa inherente y sucia, la mujer como negación de la obediencia divina, configuran la estructura del pensamiento dominante siempre arraigado en el pensamiento religioso,  porque  el cuerpo separada del alma   carece de pertenencia terrena y  la libertad limitada  en albedrio mezquino debe  afectar  la tenencia de la piel, la  piel será de administración humana solo  perentoria hasta el día de la muerte.

La situación de la mujer marca la dimensión del sufrimiento humano por la asignación de  un rol reproductor de vida y servilismo doméstico. El orden capitalista  no es diferente a formaciones sociales  previas  que la  subyugaron, pero la modernidad  camufla la opresión   en la  producción  “liberadora” y consumidora, sin que la mujer pueda  evadirse  del dominio personal y relacional frente al hombre  Al dominio de clases y la explotación laboral se agrega la carga de la opresión doméstica y el trato patriarcal sin dejar fuera el costo de la piel en el mercado

La iglesia católica y sus  contradicciones insoldables. Eva pecadora pero madre de la humanidad, María Magdalena pecadora redimida y militante. María madre, imagen máxima de la teología en la tierra “madre de Dios”: La actitud clerical  de la iglesia vela por la santidad de la mujer  y la redime en   la comunidad humana  que debe ser mariana  como símbolo de la bondad  donde  la mujer  pasa  a ser la portadora de la fe angelical (la  misma mujer que  para la Iglesia  no tenía alma en la edad media).  Hoy,  una  Iglesia  cuestionada se  pone al frente de la vida en condiciones de pésima  e infectada conducta  por la acción de curas violadores y jerarcas cómplices.

Pero hay mujeres y clases sociales,  hay mujeres opresoras y oprimidas, Las mujeres de las clases dominantes  han sido  arquetipos de dominación y fuerza: Isabel la Católica, la reina Victoria, Golden Meyer , Golda Meir son prototipos que ejemplifican a  mujeres en el poder que ciertamente no fueron dominadas sino dominantes. Por su parte,  en  las filas de la libertad las mujeres militantes no faltaron  Christine Pizan, se pone de pie cuando los hombres y la sociedad se entretenían en “averiguar si las mujeres también eran seres humanos y si había que darles acceso a la educación”, la Pizan  escribió  la ciudad de las damas, donde sentenció que las mujeres no experimentaban ningún placer al ser violadas. También  Pizan sostuvo, en una época que nadie daba créditos, que las mujeres poseían la misma capacidad intelectual que los hombres.

Más adelante emerge Flora Tristán la más avanzada socialista pre marxista que  identifica la liberación humana como obra de la clase obrera y vincula la opresión y la liberación como un hecho clasista.

Las mujeres comunistas de fines del Siglo XIX e inicios del XX superaron los esquemas y roles pre asignados por la sociedad, la religión y el pensamiento imperante,  ahí está Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin Alexandra Kollontai, Nadezhda Krúpskaya, Vera Zasúlich,  Inés Armand  y decenas de militantes de la revolución. La nueva concepción  alimentada por las mujeres comunistas  se incluye en  una nueva realidad que redefinen temas  sobre  la sexualidad y del amor donde la mujer está   incorporada a la reflexión filosófica, un ejemplo clave es Simone de Beauvoir y  en el  mundo de las artes en una suerte real de liberación y  dolor Frida Kahlo.

El derecho a una sexualidad sin restricciones desembarazándose de los patrones religiosos y ético familiares con pocos recursos de respuesta,  revela el odio de una sociedad misógina. La concepción no deseada,  la  biología  fortuita, la violencia, afirma nuevamente la brutalidad  religiosa conservadora  que encuentra  respuesta liberadora  en la despenalización del aborto como parte del derecho a la sexualidad plena y libre.

Pobre país

En el Ecuador,   nación víctima  del atraso intelectual  de  la clase política, una de las castas  más corruptas del mundo, se  ratifica la condena a la mujer violada que quiere abortar. El aborto que existe y existirá con ley o sin ley  va  más allá de su interpretación moral  y se constituye en una práctica secularizada y democrática de todas las urbes, el hecho de su inexistencia legal no ha impedido  que cada vez sean millones de mujeres las que  lo  practican. Ahora se  impulsa desde el Estado,  la practica subterránea, clandestina y no higiénica que perjudica mas a las mujeres humildes porque la clase media y alta ira a cualquier país a abortar.

El aborto  expone así las condiciones de clase y diferencias sociales y revela que las instituciones más podridas; la Iglesia y el Estado se confabulan contra  la mujer, dando   pena que siendo un problema de salud pública, no pocos profesionales sanitarios santifican la criminalización del aborto por violación.

Todos los indicadores expresan una razón epidémica muy sensible;  el embarazo adolescente como realidad lacerante,  todas  las niñas  embarazadas, buscan  interrumpir el embarazo  por cualquier medio. Es en estas circunstancias  cuando un embarazo  se convierte en factor de riesgo  de muerte, porque además -si incluso- deciden continuar el proceso, está probado que los controles prenatales casi se ausentan  (menos de 3 controles en el caso de las niñas embarazadas) por ocultamiento moral  y  hay casi 3700 embarazos en niñas cada año en el país.

Las niñas con pelvis estrecho  no acceden  casi  al parto normal, el  útero no desarrollado  tiene el riesgo  para el embrión y las madres. Las  probabilidades de que el niño nazca pequeño y no tenga el desarrollo cerebral normal son ciertas por  crecimientos inter uterinos retardados. Hay un 18% a 20% de probabilidades de problemas genéticos, cuando hay un crecimiento uterino retardado.  Solo en 2016 se registraron 2.960 chicas en estado de gravidez, de las cuales 1.700 tuvieron sus hijos y el resto abortó o se complicó su labor.

El cuerpo de la mamá  niña no va a estar apto para dar de lactar, con unas glándulas mamarias que no están totalmente formadas, eso es una problemática gineco – obstétrica. La prolactina hace que crezcan las glándulas mamarias, los estrógenos hacen que tu cuerpo cambie. Las hormonas  se caotizan.

2.000 niñas menores de 14 años cada año en Ecuador  quedan embarazan,  siendo  el 80%  producto de violación desde el entorno familiar o social, según lo señala   Virginia Gómez de la Torre en su investigación “Vidas robadas” de Fundación Desafío.

El embarazo en las niñas es un hecho de violencia  biológica y física y psíquica  y más aún cuando es por violación y la Asamblea Nacional de la Revolución Ciudadana penalizó el aborto por violación sin el voto de la actual prefecta de Pichincha que fue sancionada por el inefable.  En su segunda, el gobierno de País  ratifica este hecho maldito y criminal

No criminalizar el aborto por violación es un clamor de la ciencia y la sensibilidad social que en casi todo el mundo va  encontrando una respuesta ética,  pero en el Ecuador  donde la patria es de todos y el Gobierno es de todos la barbarie no tiene fin.