TE REGALO UN DÍA DE SALARIO, LENÍN. Por Hugo Palacios (el búho)

Foto referencial de Sergey Nazarov/iStock

Pero lárgate. Pero no te vayas solo. Pero que sea ya. Pero de la manito con el Otto, la María Paula y toda la corte de peste neoliberal que te rodea.

Como dirían los que saben: nos quieren sacar la madre, el padre y hasta los abuelos. Y claro, los medios de comunicación lo defienden, entrevistan a empresarios y supuestos líderes de opinión que avalan con mayúsculas semejante garrotazo. Se queja el cuántico de que 1.300 millones de dólares se pierden en subsidios. ¿Qué será de unos 4.000 millones de dólares que les perdonó a los empresarios y banqueros como un acto de infinita ternura?

Más empobrecidos, más jodidos. Eso es lo que quieren. Cuando uno escucha que se le rebajará un 20% del sueldo a los trabajadores públicos con contrato ocasional y que son más o menos el 40%. Que les robarán, sí, robarán un día de sueldo a todos los que tienen la suerte de ser empleados públicos. Que subirá todo, absolutamente todo por la eliminación de los subsidios a los combustibles. Que les harán felices a los empresarios para que ganen más y más a costa de los trabajadores. Que es una dicha inmensa haber despedido a más de 25.000 personas del sector público, no queda más que ponerse el traje de combate y hacer que esa silla de ruedas con todos sus alfiles se vaya al despeñadero.

¡Pero ya lárgate!

¡Uy, qué grosero con el presidente!, dirán unos ¡Qué falta de respeto a la primera autoridad!, dirán otros ¡Qué insensible frente a un discapacitado! ¿Qué más dirán?

Posiblemente Lenín Moreno ya está en conversaciones con alguna embajada que le proporcione asilo. Porque sabe que lo que acaba de hacer es como pegarse un tiro en público. Ya estarán los guionistas del entramado político preparando el terreno para el Otto, asesorando la crisis que se viene. ¿Quién se estará frotando las manos? ¿Sus asesores directos? ¿Nebot, Fidel Egas y Lasso? Porque no basta con que ese señor se largue, no basta. Ya lo tienen todo calculado, ya hicieron números, posibles escenarios, tantos caídos, tantos pisoteados, tantos al helicóptero, etc., etc., etc.

¡Lárgate ya!

Hay que desbaratar este modelo, lanzarle el dedo que más apriete al FMI y rechazar a la mayoría de pillastres que se bautizaron como asambleístas. Ya no hay más pretextos, ya no sirve pelearse entre verdaderos y puros y nosotros sí y ustedes calladitos. Ya no. Lo que se viene es una catástrofe social, y en una situación como esta, las calles son refugio, poesía, desahogo, música y bronca.

Ya no tienen pretextos los movimientos sociales, los sindicatos, lo que queda de izquierda, si algo queda. Ya no se pueden hacer los qué mismo pasa  estudiantes y docentes de universidades públicas. El Rector de la Universidad Central ya calló demasiado. La UCE es el termómetro de lo que pasa en el país. No hay pretextos, es el presente y el futuro de millones de ecuatorianos. Los estudiantes coparán calles, esquinas, plazas y gritarán lo que llevan callando por años. Cuando se cabrea la Central tiemblan los carondeletes. ¿Verdad que ahora no se callará señor Rector? ¿Verdad que no?

Acaban de insultarnos en público, de humillarnos. Acaban de gritarnos estúpidos en cadena nacional. Como que no supiéramos que quieren meternos las manos al bolsillo. Con esa mirada de bruto en seis versiones nos disparó un: “así es la vida de dura, así toca, ustedes comprenderán pequeños y sumisos idiotas”.

Nos colmaron la paciencia. ¡Por ustedes vamos!