EL MINISTRO DE DEFENSA Y LA MINISTRA DE GOBIERNO, AL PAÍS, AL MUNDO Y A LOS SUBVERSIVOS. Por Hugo el búho

Ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín; y María Paula Romo, ministra de Gobierno. Foto: prensalatina

Conciudadanos, compatriotas. Pueblo en general y amigos por la paz:

Como es de su conocimiento, no hemos renunciado, no lo haremos y nos mantendremos como ministros lo que nos quede de vida, sobre todo, el general. Eso nomás les decimos. Y tenemos el respaldo del Presidente, de las Cámaras y de toda la prensa pautada y que nos quiere y nos apoya y nos ruega que sigamos adelante y que no desmayemos en reprimir a los vándalos, a los salvajes, a los violentos y a todos los que osen salirse de los cauces del orden, la higiene, la moral, las palabras tiernas y las buenas costumbres.

Ya ha quedado claro para la opinión pública que los muertos y heridos de las protestas se dieron, no por represión brutal, sino por caídas en retirada, piedrazos de fuego amigo y autolesiones infligidas en medio de las barricadas. Según testigos, muchos manifestantes, quizás por la euforia desatada, tomaban las bombas lacrimógenas con las manos y luego se golpeaban en la cabeza y en los ojos; cosa nunca antes vista. Ya lo dijo el Presidente, la represión fue ejercitada con suma delicadeza, con tacto policial, con tino militar y hasta con pizcas de dulzura.

No renunciaremos. Que quede clarito. Y ahora que tenemos nuevo Comando Conjunto de las FFAA, nos dedicaremos en cuerpo y en alma a investigar a un montón de grupos subversivos y terroristas urbanos que andan sueltos por ahí, como que no tuvieran casa ni familia. ¿Qué les pasa? Como parte de este plan, perseguiremos implacablemente a estos vándalos –tanto reales como virtuales- que estuvieron en las manifestaciones como verdaderos delincuentes: Ya los tenemos ubicados:

portaban mascarillas o pañuelos en el rostro; usaban bicarbonato, fumaban como adictos, gritaban groserías de grueso calibre, armaban barricadas, pintaban grafitis, difundían memes, filmaban y fotografiaban a los policías y militares que –de manera altruista- alejaban a los manifestantes del peligro que se cernía sobre ellos.

No renunciaremos. El país, las élites, los nutella por la paz, la prensa y los intelectuales que se informaron por Teleamazonas nos necesitan. Nos piden que actuemos con firmeza, con honor, con hidalguía, con dureza, pero siempre apegados al derecho y a la suma delicadeza. No permitiremos que más manifestantes se accidenten, se autolesionen y se autosuiciden. Tampoco permitiremos que, si se dan nuevos paros, las Universidades den acogida humanitaria a tanto vándalo que llega de lugares lejanos a destruir la ciudad. Nos ratificamos, esas universidades que no queremos decir cuáles son pero que todos saben, sirvieron como centros logísticos de abastecimientos de vándalos, incluidos niños –vándalos chiquitos- y mujeres –vándalas femeninas.

Y si quieren presentar demandas en la CIDH, que lo hagan; nosotros también enviaremos a miles de policías y militares, que después de las manifestaciones quedaron afectados psicológicamente. Muchos de ellos tuvieron que escuchar por repetidas ocasiones que sus madres no eran tan santas como creían: trauma uno. Otros, tuvieron afectaciones cuando les comparaban con porcinos que ellos no conocían: trauma dos. Y algunos policías infiltrados tuvieron accesos de sensibilidad cuando veían gente llorando y siendo solidarios entre ellos: trauma tres.

Seguiremos informando, aunque sea por mensajes de la Secom a las 3 de la mañana. No se dejen engañar por la CONAIE, por los medios virtuales alternativos ni por los correístas, que ya deben estar por miles en Chile, desestabilizando al gobierno hermano de Piñeira. Infórmese por los canales oficiales del gobierno: Teleamazonas, Ecuavisa, Los pelagatos, La Posta, El Expreso y el Universo.