ATENCIÓN: UN PERIODISTA SE VUELVE PROPAGANDA DE SU PROPIO ESTADO. Por Hugo el búho 

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Que alguien le avise, creo que está escribiendo sonámbulo o debe ser un déjá vu de sus tiempos de pelagato.

“…son cínicos, violentos, fanáticos, discriminadores, mentirosos compulsivos. (…) son un desastre y un peligro para todos”. Eso escribió el Robertito Aguilar. Yo pensé que se refería a la prensa ecuatoriana y casito le aplaudo de pie. Dije, por fin un periodista de los mismos medios retrete se anima a decirles a sus panas la verdad en la cara. Eso pensé. Pero cuando leí completo me topo con la novedad que no se refería a Teleamazonas, Ecuavisa, Los Pelagatos, el Expreso y similares. No.

Se lanzó su columnita contra la dirigencia de la Conaie. Admitámoslo, han cometido errores, en sus filas debe haber gente pícara, violenta, oportunista, como en mi barrio y como en el tuyo. Yo también debo tener un poco de aquello, como vos, seguro. ¿Pero acaso los dirigentes de otras organizaciones y partidos políticos no hacen lo mismo todos los días de su vida? ¿Acaso este gobiernucho y sus ministrillos no se lanzan unas perlas cargadas de estupidez y violencia día tras día? ¿Acaso no están criminalizando y persiguiendo opositores como tu pesadilla lo hizo en su tiempo? ¿Acaso los socialcristianos y sus voraces empresarios no planean medidas que son lesivas y vergonzosas para todo el país? ¿Acaso en el interior de los medios de comunicación no existe gente cínica, violenta, fanática, discriminadora, mentirosa compulsiva, y que además pueden ser un desastre y un peligro para todos? Pregúntale a la gente común y verás como todos esos adjetivos les calza a la perfección. Pregúntales.

Ejemplos.

  • El Jefe del Comando Conjunto leyó –o le escribieron- como militar mismo, unas declaraciones cargadas de violencia, como si añorara los años 70 y 80. Calladitos en una democracia hasta donde se sabe ¿Un militar debe opinar o amenazar al pueblo por más jefe que sea? ¿En serio? Seguro que lo escuchaste y te le cuadraste. Líbranos de tanto subversivo, señor.
  • Un periodista de un medio impreso escribe que la dirigencia de la Conaie es fanática, talibán, cínica, etc, etc. “Alguien tenía que decirlo”, dice. Como si se sintiera un súper héroe de la información. Como si fuera el descubridor de la maldad, el fundador del microscopio para encontrar monstruos.
  • Un asambleísta socialcristiano de apellido César Rohon invita al cuarto de atrás a un dirigente indígena a que le enseñe economía. Es que como es amiguito del Jaime Nebot, no importa. Asambleísta, empresario, socialcristiano y bien macho: el cóctel perfecto para quedarse callado. Tu editor no te lo permite, ¿verdad?
  • El gobierno y sus dos ministros estrella agasajan cínicamente a la policía y a los militares por reprimir delicadamente al pueblo en el paro de octubre donde hubo 11 muertos y 1500 heridos. Y de pasito un bono ha de ser. Una escena ridícula que más que risa provocó asco.
  • Un columnista pelagallares afirma que, si le devuelven el Museo Metropolitano de la capital a la Universidad Central, seguro se convertirá en cuartel de los violentos estudiantes que, además, tendrán un lugar cercano para vandalizar a Quito. Ergo, los longos de la Central son violentos.

Pero claro, eso no es violencia ni fanatismo ni discriminación ni cinismo. No. Esos adjetivos solo sirven cuando se los usa para denigrar a los que no comulgan con sus ideas liberales.

Se acusa de violentos a los manifestantes y dirigentes del paro. Supongamos que hubo actos que se fueron de las manos por la efervescencia del momento. Robertito. ¿Y por qué no le dedicas una columna al Nebot y su discurso racista: los del páramo? ¿Te acuerdas? Y la Viteri cerró el puente de la Unidad Nacional. Claro, a ellos no. Es que no son indios, son los blanquitos bravucones de Guayaquil, los que se parecen y piensan como ustedes.

Ah, pero eso no es violencia, no merece la opinión de los iluminados columnistas. Cuando se trata de insultar y decir pestes del Evo Morales todo vale. Supongamos que parte de la culpa es del mismo Evo, supongamos. Se equivocó y no jugó limpio. ¿Pero todo lo que han armado los fanáticos fascistas de Bolivia no da para una columnita tuya? ¿El troglodita de Camacho y los suyos, la biblia como razón, los uniformados arrodillados cantando aleluya amén y tantas cosas que nos devuelven a la edad media no merecen un parrafito de rechazo? Argentina sumida en la miseria gracias a Mauricio Macri. Miles de heridos y tantos jóvenes que han perdido sus ojos en Chile ¿No? Claro, los vándalos de Ecuador, de Bolivia, de Chile. Los nefastos medios alternativos y comunitarios que no tienen el pedigrí que se necesita para informar. No son Teleamazonas. Una pena.

El Robertito Aguilar hace mucho se olvidó de cuestionar al poder. Hoy, al parecer, desayuna con Lenín, almuerza con Jarrín y cena con Lasso. Como todos los pauteros que en el mundo de la pauta han pautado. Vos que tanto le cuestionabas al Correa y su estado de propaganda. Hoy eres la propaganda de tu propio estado: lleno de odio.