LA DANZA Y LA FUERZA DE LA MUJER. Por Gerard Coffey

Ekaterina Ignátova presentará la obra ‘Ese instante que no se olvida’ en la Sala de Artes Escénicas ‘Mariana de Jesús’ de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Foto: Gerard Coffey

Entrevista con Ekaterina Ignátova del Frente de Danza Independiente

Ekaterina Ignátova, ecuatoriana nacida en Rusia, cuna del ballet clásico, lleva más de quince años bailando, principalmente con El Frente de Danza Independiente; es en la actualidad una de las mejores exponentes nacionales de la danza contemporánea.

Lo que trae Ekaterina a su arte no es solo proeza en el escenario, es también socióloga, alumna de la Universidad Central donde estudió con Alejandro Moreano entre otros, proceso que ha tenido una importante influencia en su vida. Lo que aprendió allá, me cuenta, representa uno de los pilares de su carrera artística: su pasión por la danza como forma de expresarse a través de su cuerpo y de su ser como mujer fuerte e independiente y al mismo tiempo poner sobre el escenario las luchas de mujeres en otras partes del mundo.

“La danza me da la oportunidad de sacar la fuerza que tengo adentro, de expresar lo que soy y además evidenciar la potencialidad de la mujer al crear, interpretar creativamente, inspirara todos los que la observan y poner en escena luchas internas y sociales. Mi objetivo es revelar a través de la danza una mujer con determinación, pasión, valentía, resistencia, pero también con amor, versatilidad y vida”.

El 29 y 30 de este mes presentará en la Sala de Artes Escénicas ‘Mariana de Jesús’ de la Casa de la Cultura Ecuatoriana la obra ‘Ese instante que no se olvida’, compuesta de las coreografías ‘Límite’, ‘Piedra de la Paciencia’ y ‘7 Hebras’, elaboradas por Wilson Pico, Rubén Vallejo y Terry Araujo respectivamente. Tres de los coreógrafos más representativos de la danza nacional.

Son composiciones que permiten proyectar lo que esta bailarina tiene adentro, cada unade ellas se ubica de diferente manera en la amplia gama de expresiones que cuenta la danza contemporánea, desde un mayor énfasis en el teatro hasta la danza más pura. Y todas enfocadas en la fuerza, la rebeldía, el amor, la resistencia, el sufrimiento y el triunfo de las mujeres sobre la adversidad.

Cuando tuve la oportunidad de asistir a los ensayos, quizás la obra que más me llamó la atención por su contenido político fue la de Rubén Vallejo. Inspirada en el libro del escritor afgani Atiq Rahimini, ‘La Piedra de la Paciencia’, la coreografía se enfoca en la conocida tragedia de las mujeres palestinas La obra es sumamente poderosa.

Por otro lado, se destaca la calidad artística de la puesta en escena de Wilson Pico, centrada en la vida y la lucha interna de la famosa poeta estadounidense Silvia Plath, mientras que la coreografía de Terry Araujo con una estética y movimiento impresionante gira alrededor de laesencia de la mujer cuando baila, que es pasión, espiritualidad y alegría, expresada en la forma más dancística de la danza contemporánea.

Las dos primeras representan mujeres fuertes, dice Ekaterina, y el desafío es expresar lo que ellas sienten por dentro, sus luchas, sus dolores y su capacidad de resistir y salir adelante; es un enorme desafío porque los mundos que habitan son distintos. Por otro lado, en la últimacoreografía Terry Araujo logró plasmar su esencia y la versatilidad de las mujeres. “Es ahí donde puedo poner frente al público mi contribución al reconocimiento de las mujeres y sus cualidades vitales que muchas veces han sido injustamente ignoradas. Este proceso es un tremendo desafío para mí como persona y como bailarina interpretando tres coreografías tan diversasen un una sola obra;  llevamos varios meses en ensayos y a lo mejor aún quedan unos pequeños ajustes”.

En su conjunto la obra,  ganadora de la Convocatoria Pública para apoyo a proyectos de fortalecimiento artístico, cultural o creativo, inicial o en marcha 2019, impulsada por el Instituto de Fomento de las Artes, Innovación y Creatividades, del Ministerio de Cultura, es fuerte, sensible y, sobre todo,con un nivel artístico alto, comparable con presentaciones de compañías de otros países donde esta clase de danza es más reconocida.

Dice Ekaterina, “lamentablemente en el país, la danza contemporánea todavía no es tan conocida y difundida, el público es limitado, muchas veces por su complejidad al abarcar temáticas subjetivas y a la vez sociales, pero es importante seguir generando público, que las personas descubran este arte y se involucren en la magia de las historias contadas a través del cuerpo. La danza contemporánea tiene mucho que decir, hay que apoyarla y valorarla”.

 

*Fundador de La Línea de Fuego. Periodista, escritor, pintor, bailarín. Nacido en Liverpool, en el Reino no tan Unido, vive 24 años en el Ecuador.