LUMPEM BURGUESÍA, POBRE  DESARROLLO.Por Tomas Rodríguez León

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La culpa es de la banca y no de la vaca

André Gunder Frank,  en 1972, utilizó el término de lumpen burguesía  para referirse a las clases dominantes de América Latina que, incapaces de implementar un proyecto nacional, devenían  en  sirvientes de  intereses de  potencias dominantes  y sus grandes corporaciones, misma  lumpen burguesía  que obtiene  ventajas del capital financiero especulativo.

Charles Wright Mills en White Collar: The American Middle Classes (Cuello blanco: las clases medias americanas) escribe que si podemos hablar de un lumpen proletariado proveniente de los trabajadores asalariados,  también  podemos hablar de ‘lumpen burguesía’, la que se gestaría proveniente de  las clases medias,  sobre todo aquella en acceso a la información y a la administración pública; es decir, la burocracia es otra fuente de elaboración de  la lumpen burguesía.   “La burocracia ha sobrepasado a los trabajadores, quitándoles todo pensamiento independiente”.

La lucha dormida, latente durante siglos, y que tendrá lugar tarde o temprano es la lucha del pueblo contra los bancos”.

Lord Acton

Cuando se debate  el tema de la crisis y aspectos  como eliminación de subsidios y cambio de rumbo en la política económica debemos partir de una consideración: el partido social cristiano,  sostiene el poder económico y político  del país  aun  soportando  a Rafael Correa, Jamil Mahuad y Abdalá Bucaram  u otros, formando el imaginario  hasta en la izquierda que   esto es neoliberalismo puro y duro.

El grupo de capitalistas-banqueros a cargo de los destinos económicos se mueve en las líneas de la  especulación financiera,  subsidios estatales,  crónicos esquemas  de condonación de deudas y  multas, así como otros perdones que no satisfacen  la histeria anorgasmica  con  alaridos por la  reducción del  gasto social y el achicamiento del Estado.

La burguesía no ha programado un plan de generación de empleo por crecimiento de la economía, disfruta  de la renta estatal y se ata a la producción de materias primas  tradicionales, en doble  característica; dependencia  fuerte a la riqueza de la renta  estatal y  comercialización del crédito usurero.  La   sucretizacion, la dolarización, la condonación y las remisiones como las de Correa  y Lenín  Moreno son parte de un modelo  que  contrae la economía  con la garantía de  los gobiernos que absorben  la improductividad y  premian la ineficiencia administrativa productiva.

La burguesía atenta a los dictámenes de la política económica del Estado, no puede considerarse neoliberal pues esta subordinada a la piedad y a las dadivas del poder y no del mercado, desde esta perspectiva es más adecuado considerarla como una lumpen burguesía que   se activa en los  ritmos de  las iniciativas gobernantes  para la ganancia especulativa o la compra de empresas estatales   sin riesgo   a precios demasiado rebajados

Las burguesías latinoamericanas  tienen  mentalidad,  no del esfuerzo sino de la utilidad rápida,  más pensada en la política que en la economía, más dependiente del Estado que de la explotación del trabajo, más  propensas a dejarse  atravesar por el  delito.  A lo largo y ancho del continente se descubre a diario la exportación de narcóticos en envíos de exportación empresarial.  André  Gunder Frank que describió este tipo de sistema económico como lumpen-desarrollo y a los países afectados por él como lumpen-Estados. Es un profeta en plena actualidad.

Otro momento clave de observación de la lumpen burguesía es la actuación de la banca nacional. El aporte de la pequeña empresa y el micro negocio comunitario a la economía  es cercana al 80% y la participación de Estado en financiar al sector es miserable.

Los pequeños emprendedores recurren al chulco de 20% mensual a pagos diarios, la banca privada que recibe créditos externos se presenta como alternativa al chulco con créditos ofertados entre el 20 % y el 30% con la aquiescencia y la complicidad del gobierno, mientras el crédito de consumo está en el 16%.  El costo del crédito internacional por deuda  externa está entre el 3 y 8 % pero  a los pequeños emprendedores se les castiga con créditos sobre el 20%.  Esto es usura.

En el Ecuador las tasas son variables,  existen 19 segmentos de crédito y la tasa depende de si es para consumo o es productiva, siempre inexplicablemente el costo del consumo es inferior al productivo. La tasas  van desde el 7,23% para préstamos agrícola ganadero hasta el 30,5% en uno de los segmentos de microcrédito.

En conclusión, la crisis que vivimos es resultado de la política de subsidios dirigidos fundamentalmente a la banca y a los llamados sectores productivos en detrimento de los trabajadores y los pequeños productores.

La crisis es efecto del rescate a  los bancos y la solvencia de la banca no se refleja en crecimiento de la economía. El Estado sigue actuando como agencia calificadora de una falsa solvencia que solo es especulación y usura.

El modelo  que se afirma es de lumpen burguesía y lumpen desarrollo que como lumpen se sustrae fundamentos del neoliberalismo, el liberalismo y hasta el socialismo corporativo.