La geografía contra el coronavirus. Por César R. Espín

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En la actualidad, mi trabajo consiste en la docencia universitaria dentro del área de las ciencias políticas y económicas. Sin embargo, mi educación base es la Geografía y mas exactamente, los sistemas de información geográfica y teledetección.

Como muchos otros tenía una comprensión bastante limitada de lo que es la Geografía cuando salí de la secundaria. A lo largo mis años universitarios en los Estados Unidos entendí que relacionar a la geografía con mapas, capitales, ríos, etc. no abarcaba todo su concepto. Si bien estas cosas son definitivamente una parte de la disciplina, hay mucha más complejidad y rigor que la memorización de regiones físico-políticas del planeta.

La geografía es única en unir las ciencias sociales y las ciencias naturales. Hay dos ramas principales de la geografía: la geografía humana y la geografía física. La geografía humana se ocupa de los aspectos espaciales de la existencia humana. Los geógrafos físicos estudian los patrones de climas, accidentes geográficos, vegetación, suelos y agua.

Pero para analizar los patrones de estas dos ramas al mismo tiempo, los geógrafos usamos muchas herramientas y técnicas tecnológicas que son cada vez más importantes para comprender nuestro mundo complejo. Estas herramientas son los Sistemas de Información Geográfica (SIG), teledetección, Sistemas de Posicionamiento Global (GPS).

El papel que la disciplina de la geografía está jugando en la lucha contra el virus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad por coronavirus (COVID-19), es de suma importancia porque ayudan a las autoridades de salud pública con mapas y análisis SIG para estudiar cuánto o qué tan poco afecta una enfermedad en un área. Así mismo monitorean los patrones de propagación del virus con el tiempo e investigan qué hay dentro o cerca de un área infectada para así, hacer evaluaciones y recomendaciones necesarias.

Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) son formas de organizar, presentar y analizar datos espaciales y geográficos. Probablemente no te des cuenta, pero Waze o Google Maps están dentro del ámbito de la ciencia SIG. Es probable que ambas aplicaciones te beneficien a diario. La Universidad Johns Hopkins mantiene un excelente sitio web de seguimiento de Coronavirus, que recopila información de múltiples fuentes de datos. El descargo de responsabilidad en el sitio web señala: “La Universidad Johns Hopkins por la presente renuncia a todas y cada una de las representaciones y garantías con respecto al sitio web, incluida la precisión, la idoneidad para el uso y la comerciabilidad”. Advierten que el sitio web no debe usarse como guía médica. Investigadores de otras instituciones, incluidas la Universidad de Washington y la Universidad de Indiana, también han desarrollado “herramientas de seguimiento” disponibles al público.

Mi amigo y tutor de tesis, el doctor Dan Wright, analista jefe de ESRI en Indianápolis (ESRI es una organización líder en el campo de la geografía y un proveedor de recursos SIG), recientemente publicó un sitio web fantástico con una gran cantidad de información geográfica sobre el brote de coronavirus en Singapur. Dan alienta a los estudiantes y público en general a estudiar a través de la geografía técnica, cómo los humanos han entendido, utilizado y cambiado la superficie de la Tierra. Los temas pueden incluir patrones de migración, población, ecología política, justicia ambiental, urbanización y más.

En el sitio web de la Royal Geographic Society existen algunas investigaciones interesantes que abarcan aspectos de la geografía humana y el coronavirus. Un estudio del 2011 titulado, “La política escalar de la gobernanza de las enfermedades infecciosas en una era de viajes aéreos liberalizados” que fue publicado por la Transactions of the Institute of British Geographers, habla sobre el esparcimiento y control del virus Ébola y los geógrafos que han usado este estudio para hacer conexiones importantes con el problema del coronavirus.

Steve Hinchliffe es profesor de Geografía Humana en la Universidad de Exeter y experto en bioseguridad, riesgo alimentario, relaciones humano-no humanas y conservación de la naturaleza, publicó un libro titulado “Vidas patológicas: enfermedad, espacio y biopolítica” en donde describía el término “vidas patológicas” como vidas que se han vuelto peligrosas para sí mismas en un mundo de movimiento acelerado e intensidad biológica.

También hay un importante cuerpo de investigación académica en la intersección de la geografía y las disciplinas de enfermedades infecciosas. Por ejemplo, un estudio de 2019 en la revista Infections, Genetics, and Evolution examinó la estructura geográfica de los coronavirus relacionados con el SARS de los murciélagos. Una conclusión fue que los SARSr-CoV tienen una estructura geográfica distinta en términos de evolución y transmisión.

Por supuesto, la geografía física también juega un papel importante en el entendimiento y lucha contra el coronavirus. En un artículo de la revista Forbes, se discutía sobre las posibles implicaciones climatológicas de la enfermedad y si la transición de la estación cálida en el hemisferio norte detendría la propagación del coronavirus. La respuesta más larga fue una discusión de la literatura emergente que sugiere que la gripe, los coronavirus y las enfermedades relacionadas, podrían prosperar en nuevos lugares y por períodos más largos a medida que el clima continúa calentándose.

Hay numerosos ejemplos que podría haber dado, pero mi objetivo subyacente era utilizar el tema actual del coronavirus como un momento de enseñanza sobre la disciplina de la geografía. Ahora vamos a lavarnos bien las manos y a mantenernos aislados durante la cuarentena.

*Geógrafo por Indiana University y master en Relaciones Internacionales por Universidad Nacional de Costa Rica. Actualmente Académico investigador Universitario Ecotec University, escritor y fotógrafo documentalista.