Lasso, la voz de los desempleados que nunca tuvieron un laso en su vida

Por Hugo, el búho

Una vez que se hizo realidad la tierna Ley Humanitaria, con votos de sus mansos lassitos, ahora el ilustre banquero, más conocido como el Alvarito tuneado, puede hacer campaña tranquilamente, y persuadir a los desempleados –que él ayudó a despedir- para que se enlassen con el futuro Presidente del país. Lógica de banquero humanitario, sensatez de candidato con póliza a largo plazo, razonamiento de cajero automático con mala dicción.

En una de sus últimas entrevistas, el banquero Guillermo –con esa cara de madre de la santísima concepción que pone cada que está frente a una cámara- afirmó, sin ninguna vergüenza, que él será la voz de los pobres, de las mujeres desempleadas, de las madres solteras, de las madres abandonadas por sus esposos. Eso decía mientras la saliva se volvía espesa y se mostraba impúdica en la comisura de sus labios de cuenta corriente. No es gratuito, entonces, que muchos lo llamen el banquero baboso. Esa baba de doce dígitos lo delata cada que miente, cada que le hacen una pregunta incómoda referida a los paraísos fiscales, cada que tiene que hablar bien de los pobres, cuando todos sabemos que, en el fondo, los detesta.

Ya saben, cada que lo miren en cualquier pantalla, fíjense en su boca, y cómo en breves segundos, esa saliva insolvente brota como manantial de alcantarilla crediticia. Esa es la prueba genuina de que miente, de que es más falso que el Roldán en calzoncillos de luces. Sus asesores de imagen no podrán controlar ese detalle, peor ahora, en que todos se cuidan de los que lanzan saliva sin ton ni son.

Como el Guille ha creado una Fundación por la pandemia, llamada “Salvar Vidas”, ahora dizque va a visitar todos los cantones del país para llevar medicinas y, salve Guille de la santísima encarnación, salvar vidas. ¡Qué ternura de banquero! ¿Y si mejor se crea otra fundación que vaya más de acuerdo a sus convicciones? Por ejemplo: “Destruyendo empleos”. Votó a favor de la Ley Humanitaria, es decir, sigue cogobernando con el Roldán, o con la Romo, o con el Boltaire, da igual. ¿Y tiene la carota -de crédito hipotecario- para hacerse el salvador de pobres y el líder de un nuevo Ecuador?

El gurú de los CREOS sueña con la presidencia, pero lo mismo que pasa con Alvarito y con Nebot, no podrá. Con el dinero que tiene el pobrecito puede seguir en campaña hasta que cumpla noventa años y, quién quita que se alíe con Alvarito; por lo menos él hace reír, en cambio el Guille, solo logra que las glándulas salivales, se activen.

“Esa baba de doce dígitos lo delata cada que miente, cada que le hacen una pregunta incómoda referida a los paraísos fiscales”.