El trampolín vicepresidencial

Por Francisco Escandón Guevara*

Luego de la renuncia del empresario y radiodifusor, Otto Sonnenholzner, el pasado 7 de julio, el gobierno de Lenín Moreno se prepara este viernes para tener a su cuarto y quizás último/a vicepresidente de un régimen impopular. Antes ocuparon esa dignidad Jorge Glas Espinel y María Alejandra Vicuña.

Esa inestabilidad política es el reflejo de una crisis que adviene desde el distanciamiento con Rafael Correa; que continuó con el uso de la estructura de corrupción del correísmo; y, que se consuma con el pacto con las élites empresariales-bancarias que actualmente cogobiernan. 

Desde el inicio mismo de la administración de Moreno estuvieron presentes las pugnas, las conspiraciones y los intereses electorales o de sucesión propias de un gobierno débil. 

Rafael Correa, por ejemplo, dejo entrever que el primer vicepresidente, el condenado a 6 años de prisión, Jorge Glas, era el recambio ideal frente a los problemas de salud de Lenin, quien afrontó cuestionamientos sobre sus fortalezas físicas durante la campaña de parte de su entonces contender, Guillermo Lasso. Las proyecciones políticas y de mayor impunidad del correísmo se diluyeron por la cesación de funciones de “alias Vidrio” que ahora guarda prisión por asociación ilícita, en el caso sobornos de Odebrecht. 

Las perspectivas electorales también se frustraron para la ex legisladora María Alejandra Vicuña (Movimiento Alianza Bolivariana Alfarista), luego de que la presión social le obligó a renunciar por su vinculación en los casos de cobro de diezmos en la Asamblea Nacional. Todas sus intenciones para promover su imagen como presidenciable, -desde la gestión vicepresidencial-, se echaron a la borda.

La situación de Otto no es distinta, durante un año y medio en el gobierno se planificó su campaña (11-12-2018 a 07-07-2020). En cada evento gubernamental se promovió su imagen, las estructuras de activistas intentan organizarse desde finales del 2019, los equipos de asesores y fotógrafos se contrataron con recursos públicos, etc. 

Esa pretensión presidencial era un secreto a voces y ahora pretende ser el candidato outsider que patee el tablero electoral. Difícil tarea, pues es muy temprano para que el pueblo olvide su participación en el Gobierno que firmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que reprimió las movilizaciones de Octubre, que actuó con desidia frente a la pandemia, que es cómplice de un gobierno lleno de actos de corrupción. 

Otto Sonnenholzner Sper es el relevo generacional de un sector de la derecha, es la apuesta de ciertos grupos económicos para ocupar el sillón de Carondelet desde el 2021. No les será fácil, es insuficiente venderse como joven político cuando representa y forma parte de las mismas élites, ya se verá a quienes están detrás de su postulación.

Francisco Escandón Guevara, consultor político, articulista de opinión, activista de derechos humanos y de la naturaleza.