DEUDA EXTERNA: la generosa renegociación que beneficia a los bonistas

Cadena Nacional del 4 de agosto.

Tras quince días de incertidumbres, rumores y un caldeado debate en redes sociales, el presidente Lenín Moreno, el pasado 4 de agosto, anunció que el Ecuador había culminado una exitosa renegociación de la deuda externa ecuatoriana. Sin dudarlo, el Primer Mandatario informó esta “GRAN NOTICIA” a un país golpeado duramente por la pandemia de covid-19, que se cobró una buena cantidad de muertos en las mismas calles. Le ha dicho al mundo y así lo repiten sus ministros en todos los noticiarios, que esta negociación le ahorrará al país 1.540 millones de dólares. Textualmente y con cinismo dice: “Con esto, liberamos recursos para la protección social y reactivación económica”. 

La triste realidad es que no hay la exitosa renegociación pregonada y repetida en los tuits de cada ministro y en cada espacio de noticias. La operación le ahorra al Ecuador un total de 902 millones de dólares en 20 años y no 1.540 millones de dólares, como se anuncia. Así lo reveló este martes 5 de agosto [c1] el exministro de Finanzas, Marco Flores Troncoso, en una entrevista concedida al espacio A Primera Hora, de Radio Majestad. 

El Gobierno del Ecuador cerró la renegociación acordando pagar a los tenedores de los bonos  91,4 centavos por cada papel cuyo valor en el mercado es de 45 centavos y que incluso el pasado 27 de marzo se cotizaban  en 30 centavos, tres veces menos de lo alcanzado en la negociación.

“A nadie le puede parecer esa una buena renegociación”, señaló Flores, quien recalcó que el Ecuador indudablemente debía renegociar su deuda, pero el papel jugado por el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, fue a favor de alguien. “La diferencia de 50 centavos por dólar se la ganó alguien”, aseveró Flores. 

“Esa es la razón por la cual los acreedores concurrieron masivamente a una propuesta tan fantástica presentada por el gobierno del Ecuador. Algún momento los responsables de esto le van a tener que explicar al país. Se tenía que haber iniciado la renegociación con los precios que los bonos registraban en el mercado y partir desde allí. El Ecuador de entrada ofreció 91,4 centavos”, cuestionó Flores, quien al mismo tiempo hizo una comparación con el proceso seguido por Argentina para renegociar su deuda.  

El docente y coordinador de FES-ILDIS, Agustín Burbano de Lara, señala que “cuando lo lógico era que los fondos de inversión que compraron bonos de riesgo de países emergentes asumieran ese riesgo, Richard Martínez hizo lo contrario, asegurándose que los tenedores y los beneficiaros finales de los bonos sean los únicos que no pierdan en esta situación de múltiples crisis. Su estrategia fue la de recuperar el valor de mercado de bonos que estaban cotizando a un tercio de su valor nominal”.

Según el exministro de Economía, “las autoridades de Gobierno tampoco le han dicho al Ecuador que se han comprometido a pagar durante diez años más intereses. Esos diez años no estaban considerados. Tiene un costo enorme para el Ecuador”. 

Al mismo tiempo que Ecuador informaba de su ‘exitoso’ lobby con los bonistas, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, daba su parte al país pero con unos resultados más contundentes. Al comparar los procesos de renegociación de las deudas seguidas por ambos países, hay tres diferencias: la primera, Argentina negoció impulsando un proceso abierto y público, compartido con el Legislativo; la segunda, Fernández pagó una tasa de interés de 3,1% mientras que Ecuador de 5,3%; la tercera, durante la pandemia, Fernández priorizó la atención en salud durante la emergencia sanitaria y no el pago de la deuda, al revés de lo hecho por Moreno.

La diferencia en las tasas de interés que pagan “Argentina y Ecuador supone que mientras Argentina ahorrará 30 mil millones de dólares, acá tendremos un ahorro de tristes 45 millones de dólares anuales durante 20 años”, acuñó Burbano de Lara,  en un artículo publicado en su muro en la red social Facebook. 

“Las autoridades de Gobierno tampoco le han dicho al Ecuador a qué se han comprometido a pagar durante diez años más intereses. Esos diez años no estaban considerados. Tiene un costo enorme para el Ecuador”. 

— Marco Flores, exministro de Finanzas

La renegociación de la deuda puede parecer algo muy lejano a nuestro día a día, pero Burbano de Lara recuerda los costos sociales de la decisiones públicas y reseña: “Nos fuimos quedando sin plazas de trabajo, sin ingresos, con deudas internas por todo lado, con personas trabajadoras del sector público impagas, con personas del sector privado despedidas intempestivamente sin derechos laborales, con la proveeduría estatal sin cancelar, con deudas de más de mil millones de dólares con los gobiernos locales. Redujeron el gasto en salud durante la pandemia. Han pasado más de seis meses desde la declaratoria mundial de la emergencia y seguimos sin equipos de vigilancia epidemiológica activa, sin trazabilidad de casos y sin testeos masivos”.

En una nota anterior, escrita por Jonathan Báez, se evidencia la posición del Ecuador a favor del pago de la deuda externa medró recursos para atender la emergencia sanitaria. La lógica exigía que la inversión en salud durante el primer semestre de este año debió ser superior a la del mismo período en el 2019 y no fue así.

En el primer semestre de 2020, inicio de la emergencia sanitaria provocado por una pandemia mundial, el gobierno nacional destinó 984 millones de dólares, es decir 486 millones de dólares menos que en el 2019.

Otra de las revelaciones difundidas señala que el pasado 24 de marzo, cuando Martínez dijo que iba a pagar los bonos 2020, en realidad ya había pagado 340 millones de dólares cuatro días antes. “Algún momento los responsables de esto le van a tener que explicar al país”, remarcó Flores. (EZ)