Yaku Pérez y el racismo

Yaku Pérez, uno de los candidatos a la Presidencia de la República por parte del principal movimiento indígena. FOTO: Archivo Personal de Yaku Pérez

Por Atawallpa Oviedo Freire *

El racismo es cada vez más fuerte, pero no solo entre los racistas, sino que se han introducido algunas características entre los racializados. Yaku Pérez, prefecto de Azuay,  ha sido candidatizado por Pachakutik para la Presidencia del Ecuador, e inmediatamente todos los racistas han aparecido para deslegitimarlo por su apariencia física y no tanto por otras condiciones.

Desde cierta parte del movimiento indígena, pasando por el progresismo y evidentemente por la rancia derecha, han lanzado una campaña racista queriendo posicionar la idea de que las personas se dividen por el color de la piel y no por su senti-pensamiento. Eso es racismo, para los que no sepan. Para los racistas Yaku Pérez no es malo porque sea mestizo, sino porque se asume como indígena. Para ellos ser mestizo no es malo, pero sí indígena, y Yaku no vale porque no se asume como mestizo. Este el racismo de la casi totalidad de ecuatorianos, que miran y observan así a las personas, cuando no hay razas sino diferencias culturales entre unos y otros. No se define a una persona por su forma física sino por cómo ésta entiende la realidad y cómo asume la vida. Eso se llama cultura, para tanto advenedizo. Lo otro es racismo puro y duro.

Si se hiciera un examen genético de todos los ecuatorianos, los únicos puros serían los denominados “no contactados”. Todos los demás tienen más o menos carga blanca. Los que tienen menos se consideran o son llamados indígenas y aquellos con más carga blanca se autodenominan mestizos. Pero el asunto no es genético, en los genes no está una cultura o una cosmovisión, sino que ésta se construye. Ningún denominado indígena nace con pensamiento indígena u occidental u oriental; e igual en los demás. Todo obedece a un proceso cultural de aprendizaje y formación.

“No se define a una persona por su forma física sino por cómo ésta entiende la realidad y cómo asume la vida. Eso se llama cultura, para tanto advenedizo. Lo otro es racismo puro y duro”.

— Atawallpa Oviedo Freire

Entonces, lo indígena no es un fenotipo o una raza, es una concepción de la vida y una forma de vivir. Lo indígena no solo existe en América, sino en todo el mundo. Los indígenas europeos son los que hoy reivindican lo celta u originario europeo y tratan de recuperarlo. Hay indígenas de todos los colores, que hoy promueven ontologías y epistemologías de los pueblos indígenas u originarios en todo el mundo.

La racialización impuesta por el colonialismo sigue imperante y se ha profundizado, que hasta gente que se dice de izquierda lo sostiene y prolonga. El ex Presidente, Rafael Correa, se atrevió en su despotismo sempiterno a decir que Yaku Pérez no es indígena. Y hoy los correistas siguen repitiendo lo mismo. Quienes son ellos para calificar. Yo tengo la piel y el fenotipo bastante europeo, pero mi mentalidad y filosofía es indígena, pero no solo de Amerindia sino de todo el mundo. Los no-indígenas son antropocentristas, modernistas, separatistas, racionalistas, piramidalistas; los indígenas somos vitalcéntricos, integrales, holísticos, simbióticos, espiralistas. Por ende, lo indígena es también una posición política que enfrenta al colonialismo patriarcal y civilizatorio. Es una propuesta contra el antropocentrismo racionalista de derecha o de izquierda.

Lamentablemente la carga colonial se ha introducido en la totalidad de los denominados indígenas, excepto en los pueblos que no han tenido ningún contacto con eso que llaman civilización o como yo prefiero denominarlo sistema contra natura, desde que los socráticos creadores de la civis y la polis declararon la inferioridad de la naturaleza, de la mujer, de las diosas, de la sexualidad, de la sensitividad, de la afectividad; para posicionar arriba al logos o la razón sobre todo lo demás. Este logos acabó con los indígenas europeos y ellos cristianizados se han encargado de hacer lo mismo con el resto del planeta. Esta carga domesticadora está en unos más y en otros menos, y lo indígena no obedece a cuánto de genética originaria tenga alguien, sino a paradigmas y modos de vida.

Hay algunos al interior del movimiento indígena que también se hacen eco del racismo y quieren desmontar a Yaku por ello. Pero hay también quienes se aprovechan de su fenotipo para reclamarse más indígenas y con supuestos más derechos. Y hay otros que han sido más colonizados por el izquierdismo, el cristianismo, el burguesismo, el ideologismo y otras taras que no responden a la filosofía y cosmovisión indígena. El llamado “movimiento indígena” está afectado e infectado de colonialismo, pero también de vanidad, ambición, ansias de poder, revanchismo, etc.

En todo caso, es el movimiento más sano que hay dentro de la política y sobre todo de los partidos políticos, pero al ritmo que están yendo en poco tiempo van a igualarse a todos los de la partidocracia. Hasta hace 50 años estaban menos infectados del colonialismo virus, pero cada vez lo atrapan más, y van cayendo más en los engaños de la democracia, de las elecciones, del Estado, y de todas las instituciones coloniales. No han entendido lo que han hecho los zapatistas en el sur de México, al reconstruir su mundo desde abajo y desde afuera del sistema oficial. Se dieron cuenta que no hay que alcanzar o tomarse el gobierno de México sino alcanzar a reconstruir sus formas de organización y de vida. En el Ecuador la mayoría de los indígenas están luchando por ganar elecciones y por vivir más burguesamente. Mientras hay blancos que viven ecológica y sustentablemente, muchos indios buscan dejar eso y vivir como capitalistas.

Es lamentablemente como la sociedad de consumo y el capitalismo corrompe todo, y los llamados indígenas también han caído presas de ello. Son pocos a los que es posible apreciarlos en su coherencia y su dignidad originaria. En todo caso, mientras sean todavía los menos afectados por el colonialismo y el capitalismo/socialismo les seguiré apoyando, lo que no opta que los critique como lo he hecho desde siempre.

En ese sentido, es lamentable lo que ha hecho la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) buscando dividir al movimiento, aunque digan lo contrario. Peor, haciendo un comunicado público en el que cualquiera puede vislumbrar aquello, cuando había que resolver las diferencias al interior. De otra parte, el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, anunció que no iría por ninguna candidatura presidencial y ahora dice que sí. Personalmente creo que Yaku Pérez es la mejor opción en este momento. Leonidas Iza debe irse forjando más y calando más en la población nacional, lo contrario sería quemarse.

Pero lo de fondo, no es el electoralismo sino la construcción de un gran movimiento indígena y no de caras indígenas, que es lo que han venido haciendo. Como consecuencia, del gran apoyo y esperanza que despertaron, lo han ido perdiendo paulatinamente, y mas bien dando elementos para que los racistas tengan más argumentos para atacarlos. Ojalá siguieran el ejemplo zapatista y de otras comunidades de Oaxaca en México, les he propuesto a algunos encaminarse así pero no he tenido respuestas afirmativas, ni del propio Yaku Pérez.

“No han entendido lo que han hecho los zapatistas en el sur de México, al reconstruir su mundo desde abajo y desde afuera del sistema oficial. Se dieron cuenta que no hay que alcanzar o tomarse el gobierno de México sino alcanzar a reconstruir sus formas de organización y de vida”.

*Atawallpa Oviedo Freire, escritor, periodista y filósofo nacido en Ecuador.