Sombras de la élite árabe en Ecuador

León Febres Cordero, Jaime Nebot y Jamil Mahuad. El PSC apoyó a Mahuad en su candidatura para la Presidencia de la República en 1998. FOTO: El Telégrafo

Por Jaime Chuchuca Serrano*

Ecuador puede ser una muestra donde las leyes, el decoro y la honra pública han sido rebasados en beneficio de los intereses familiares, particulares y de las mafias organizadas.

La modernidad árabe

La modernidad árabe entre los siglos VIII y XIII es rara vez tenida en cuenta antes de la centralidad de la China y el Indostán en los siglos XV y XIX (Dussel, 2007), (Chuchuca, 2019b). Han sido relegadas las grandes cumbres de la ciencia árabe, al igual que las de los egipcios, persas, chinos e indios, cultores de la filosofía, política, medicina, astronomía, ingeniería, arquitectura, matemáticas, ciencias naturales (Chuchuca, 2019b). El grandioso sistema mercantil árabe atravesó España, India, China y llegó a Filipinas. Los árabes gestaron el primer cheque en el siglo VIII y las monedas, cheques y documentos de comercio musulmanes llevan la frase: “En nombre de Dios compasivo y misericordioso”, similar al dólar que tiene una consigna similar: “In god we trust” (Chuchuca, 2019a). El dios dinero, sacralizado como ídolo, traspasa épocas y territorios.

Algunas sombras árabes

En América Latina, la formación árabe es importante desde la llegada de los españoles en el siglo XV. De ahí en adelante, han habido sucesivas oleadas migratorias. La élite árabe en el poder tiñe sillones de autoridades y cuela sombras por doquier, sobre todo conservadoras y de derecha. Carlos Menem, de ascendencia siria, fue presidente de Argentina; Abdalá Bucaram Ortiz y Jamil Mahuad, de familias libanesas, presidentes de Ecuador; Nayib Bukele, de origen palestino, presidente de El Salvador. Los gobiernos de Menem, Bucaram y Mahuad tienen en coincidencia atronadores casos de corrupción y paquetazos en contra de la población. Otros araboecuatorianos influyentes en la política han sido Assad Bucaram, Martha Bucaram, Pedro Saad, Gustavo Jalkh, Elsa Bucaram, Alberto Dahik, Jaime Nebot y Abdala Bucaram Pulley. La mayoría con grandes relaciones empresariales y comerciales, salvo Pedro Saad. Otros árabes como los Eljuri, uno de los grupos económicos más poderosos, han tenido incidencia política desde fuera del escenario electoral.

Assad Bucaram, afiliado al partido Concentración de Fuerzas Populares (CFP), -fundado por Rafael Mendoza Avilés y Carlos Guevara Moreno-, ganó la alcaldía de Guayaquil en dos ocasiones y la prefectura del Guayas. Fue vicepresidente de la Asamblea Constituyente de 1966, Velasco Ibarra lo exilió y a su regreso se truncó su carrera de candidato presidencial por la dictadura militar de 1972. En 1979, Assad Bucaram fue presidente de la Cámara de Representantes y dirigió la campaña que llevaría a Jaime Roldós (desposado con Martha Bucaram, hermana de Abdalá Bucaram Ortiz) a la presidencia de la República. Más tarde Jaime Roldós y Martha Bucaram fallecerían en un atentado propiciado por la agencia de inteligencia de EEUU.

Pedro Saad fue un dirigente estudiantil, comunista, sindicalista, Secretario General del Partido Comunista del Ecuador. En 1942 fue uno de los fundadores de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) y de la Confederación de Trabajadores del Ecuador (CTE). Participó en la insurrección de 1944 y fue electo posteriormente Diputado de la Asamblea Constituyente, y más tarde Diputado y Senador. Saad fue duramente criticado por conciliador y derechista, causando algunas fracciones en el PCE. En 1963, la dictadura lo apresó y torturó durante 17 meses. Participó en la alianza electoral de la Unión Democrática Popular (UDP) en 1968 y, finalmente, en la fundación del Frente Amplio de Izquierda (FADI) en 1978.

Alberto Dahik, apareció como ministro de León Febres Cordero, vicepresidente de Sixto Durán Ballén; empezó el camino de las privatizaciones y el pueblo se opuso a la venta del IESS. Por el sonado caso de cohecho de los gastos reservados fue enjuiciado y huyó al exterior; Correa lo indultaría en 2011, y, desde entonces, se ha convertido en el vocero neoliberal oficial en los grandes medios de comunicación.

Alberto Dahik, ex vicepresidente, es una fuente en materia económica más consultada por los medios tradicionales de información. FOTO: El Comercio

Jamil Mahuad Witt es abogado y master de ascendencia libanesa y alemana. Obtuvo los cargos de gerente de Emprovit en el gobierno de Oswaldo Hurtado, fue diputado en varias ocasiones y alcalde de Quito entre los años 1992 y 1998. Formó parte de la oposición de derecha al gobierno de Bucaram. Fue electo presidente en 1998 junto a su binomio Gustavo Noboa, en medio de acusaciones de fraude a la candidatura de Álvaro Noboa, auspiciada por el partido de Abdalá Bucaram. Mahuad logró la alianza de la burguesía y la derecha ecuatoriana. En el Congreso se formó la aplanadora de la Democracia Popular y los Socialcristianos de Febres Cordero y Nebot. El gobierno de Mahuad agotó las reservas de moneda y dispuso el congelamiento de los fondos de los ecuatorianos superiores a 500 dólares. Estuvo al frente de la crisis financiera y el salvataje estatal de los bancos en 1999. En lugar de decretar la dolarización cuando el cambio estaba a 4.500 sucres, esperó un año, y el cambio llegó a 25.000 sucres. Fue expulsado con el levantamiento popular más grande de los años noventa, comandado por la CONAIE, los sindicatos y organizaciones populares; se formaría un triunviro con vida efímera entre Antonio Vargas, el coronel Lucio Gutiérrez y Carlos Solórzano Constantine. Las calamidades que sufrió el pueblo son casi indescriptibles. A la salida de Mahuad, lo reemplazó Gustavo Noboa quien continúo con el plan privatizador. Más tarde Correa indultaría a Gustavo Noboa. En el gobierno de Mahuad, Guillermo Lasso trabajó como gobernador del Guayas y Ministro; en aquella época el patrimonio de Lasso era de 1 millón de dólares, actualmente los activos del Banco Guayaquil superan los 5 mil millones de dólares. Mahuad tiene varios procesos por peculado y la justicia ecuatoriana e internacional lo han beneficiado para no cumplir las penas. En su exilio se convirtió en profesor de varias universidades en EE.UU. 

“Alberto Dahik, apareció como ministro de León Febres Cordero, vicepresidente de Sixto Durán Ballén; empezó el camino de las privatizaciones y el pueblo se opuso a la venta del IESS”.

Gustavo Jalkh, abogado y doctor en derecho internacional, era Ministro de Justicia de Rafael Correa. Ha tenido graves denuncias por tener redes de diezmos para favorecer a los funcionarios judiciales en los cargos públicos; se lo involucró en el caso sobornos con el ex presidente Rafael Correa y en la selección fraudulenta de jueces, notarios y otros funcionarios. Varios jueces lo han denunciado por haber interferido en los fallos judiciales con presiones políticas y persecución judicial. Renata Jalkh Roben, hermana de Gustavo Jalkh, fue sentenciada a un año de prisión por el delito de asociación ilícita por vender cargos públicos, en el proceso que se sigue en contra del ex miembro del Consejo de Participación Ciudadana, el cura Tuárez. Julio César Trujillo, ex presidente del CPCCS, afirmó: “Jalkh debió ser cesado por pícaro” (El Universo, 2018).

Jaime Nebot Saadi fue alcalde por casi 19 años, antes de apoyar su reemplazo con Cynthia Viteri en 2019. Nebot fue a su vez sucesor de las alcaldías de Febres Cordero entre 1992 y 2000. Jaime Nebot Saadi, descendiente del catalán Jaime Nebot Velasco (ministro de gobierno de José María Velasco Ibarra) y la libanesa Sulema Saadi, fue gobernador del Guayas en el Gobierno de Febres Cordero, diputado y candidato presidencial en varias ocasiones. En el órgano legislativo fue un activo beneficiario de empresarios y banqueros. Nebot pactó con el gobierno de Mahuad y Lasso en el salvataje bancario. El modelo aplicado en Guayaquil ha reflejado las grandes desigualdades en la estructuración urbana y el crecimiento de los suburbios. Nebot es el mayor representante político de la burguesía guayaquileña.

Bucaram y Jaime Nebot se enfrentaron en los comisiones presidenciales de 1996. El voto oculto o voto vergonzoso le dieron el triunfo al primero. FOTO: República de El Banano

Abdalá Bucaram Ortiz inició siendo intendente de policía de Guayaquil, nombrado por su cuñado, Jaime Roldós. Bucaram, a la muerte de Roldós, conformó el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) que lo llevaría a la alcaldía de Guayaquil y a la presidencia de la república. Su hermana, Elsa Bucaram, sería electa también alcaldesa de Guayaquil. Abdala Bucaram fue acusado de varios delitos, entre ellos de peculado. En el exilio de Panamá fue acusado de llevar un kilo de cocaína. El Congreso Nacional le dio amnistía y pudo participar en las elecciones de 1988. Abdalá Bucaram participó como candidato a la presidencia por tercera vez con Rosalía Arteaga a la vicepresidencia, ex ministra de Durán Ballén, ganándole en segunda vuelta a Jaime Nebot. Desde 1996, fue presidente por casi 6 meses, uno de los presidentes más desastrosos y corruptos que registra la historia ecuatoriana. Fue destituido en 1997 por el Congreso Nacional aduciendo “incapacidad mental”, mientras el Ecuador entero se levantó en contra de su mandato. Fue reemplazado por la componenda de Fabián Alarcón. Se fugó en helicóptero y con dinero en costales. Pasó nuevamente al exilio y retornó en el gobierno de Lucio Gutiérrez en 2005, cuando entró en alianza con este en el Congreso y la Corte de Justicia. Guillermo Castro Dáger, amigo de Bucaram, y presidente de la Corte de Justicia, anuló varios procesos en su contra. Familiares e hijos han ocupado diversos cargos públicos, administrativos, académicos y judiciales. Bucaram tiene acuerdos incluso con iglesias cristianas. En 2017, la Corte Nacional de Justicia prescribió varios juicios por peculado en su contra. Regresó a Ecuador y dio su apoyo al gobierno de Lenin Moreno, con el cual llegó a varias estipulaciones, entre estas la dirección de hospitales y compras públicas. Empresas cercanas a Bucaram se beneficiaron con millones de dólares, aquí se cuentan las de Daniel Salcedo. Nuevamente Bucaram fue procesado y arrestado por estar vinculado en sobreprecios, peculado y casos de corrupción en los insumos médicos en plena pandemia, donde también se ha vinculado a sus hijos y ciudadanos israelíes. 

Conclusiones

En este apretado análisis de las sombras de la élite árabe en la política ecuatoriana, se revelan grandes redes de parentesco conectadas a lugares preferentes del poder público. La mayoría de los casos relatados tienen relaciones directas con casos de corrupción que conectan al sector público y al sector privado. La élite araboecuatoriana continúa su ubicación en el poder económico, político, académico y judicial por su situación de parentesco, amistad y de mafias organizadas. Esta élite es parte de la burguesía ecuatoriana y tiene conexiones con sus pares europeos y estadounidenses. La candidatura actual de Guillermo Lasso tiene el auspicio de los socialcristianos de Jaime Nebot y la derecha tradicional que estuvo alrededor del gobierno de Mahuad, además del pacto con Lenin Moreno, Álvaro Noboa y otros actores. Ecuador puede ser una muestra donde las leyes, el decoro y la honra pública han sido rebasados en beneficio de los intereses familiares, particulares y de las mafias organizadas. Si en Colombia dominan los carteles de la droga, en Ecuador lo hacen los carteles de la corrupción.

La élite araboecuatoriana continúa su ubicación en el poder económico, político, académico y judicial por su situación de parentesco, amistad y de mafias organizadas. Esta élite es parte de la burguesía ecuatoriana y tiene conexiones con sus pares europeos y estadounidenses.

*Jaime Chuchuca Serrano es Abogado, licenciado en Filosofía y magíster en Sociología. Actualmente, docente de la Universidad de Cuenca. 

Bibliografía

Chuchuca, J. (31 de Enero de 2019a). Bagdad. Obtenido de jaimechuchuca.blogspot.com: http://jaimechuchuca.blogspot.com/2019/01/bagdad.html

Chuchuca, J. (2019b). El trabajo Páginas más allá de Marx. Quito: El Conejo.

Dussel, E. (2007). Política de la liberación. Historia mundial y crítica. Madrid: Trotta.

El Universo. (28 de Septiembre de 2018). Julio César Trujillo: Debimos haberlo cesado por pícaro (a Jalkh). Obtenido de eluniverso.com: https://www.eluniverso.com/noticias/2018/09/28/nota/6974285/trujillo-debimos-haberlo-cesado-picaro-jalkh