¿Quiere ser Presidente? Hágase amigo de Polibio… ¡y ya!

La encuestadora CEDATOS difundió esta semana que Guillermo Lasso lidera la preferencia electoral para la Presidencia de la República. Las críticas llovieron. FOTO: commons.wikipedia.org

Por Hugo, el búho

Ya todos saben que CEDATOS no es una encuestadora sino una agencia de publicidad que le regala numeritos al mejor postor. Ya todos saben que el Polibio es un hombre clave si alguien quiere que las cifras estadísticas se multipliquen por arte de magia. Ya todos saben que el margen de error de CEDATOS varía del 5 al 25 %. Sí, la metodología del Polibio es revolucionaria: transformar las matemáticas en alquimia y las encuestas en cuentas por cobrar.

¿Quiere ser presidente? Ya pues, ¿qué espera? Concierte una cita con el Polibio, explíquele sus intenciones, cáigale bien y el resto vendrá por añadidura. En medio chuma dígale que necesita de su sabiduría; y él, sin pensarlo dos veces, sacará su calculadora de su bolsillo derecho y procederá a los cálculos que corresponden. Cálculos matemáticos para saber si usted es el elegido. 

Desde pequeño, cuando tenía ocho años, sus padres vieron en él a un futuro Baldor. Sumaba, restaba y dividía en menos de lo que cantaba un gallo. Si su padre les servía una sopa de fideos, él decía; hagamos una encuesta familiar para ver si es viable. Si su madre le ordenaba que lave los platos, él planteaba una encuesta con respuesta abierta para hacerle ver su error. Si la abuelita le regalaba un sucre, Polibio recopilaba datos entre los de su edad para hacer que esa suma se multiplique. Si algo se rompía en la casa, él hacía preguntas estandarizadas para dar con el culpable. Si el abuelo llegaba borracho, Polibio sacaba una muestra representativa de todos los abuelos del barrio que hacían lo propio, y llegaba a conclusiones cerradas. 

Cierto día, después de graduarse de la Universidad, se planteó la posibilidad de vivir de las encuestas. “Yo soy bueno para esas lides, y si así soy en encuestas ¿cómo seré en-bajadas?”. No lo pensó dos veces y después de un tiempo fundó CEDATOS. Se obsesionó con las encuestas y tenía pesadillas cuantitativas. Ya ni comía, hacía dietas cualitativas. Con el pasar del tiempo su empresa se consolidó, y juró que él sería quien ponga y saque Presidentes con ayuda de los números y sus datos de opinión. 

Y así CEDATOS creció. Desde hace más de una década los números siempre le fallan. Quiso hacerle presidente al quéchulasso, pero le falló. Ganó el Boltaire, que a la final resultó ser el propio Guillermo solo que en silla de ruedas. No descansará hasta que su gran amigo y banquero se siente en Carondelet. Y si hay que decir que tiene 60 % de intención de voto cuando tiene 12, no importa. A la final, si algo falla, solo hay que decir que justo en el último momento los ecuatorianos cambiaron de decisión, y ya!  

“¿Quiere ser presidente? Ya pues, ¿qué espera? Concierte una cita con el Polibio, explíquele sus intenciones, cáigale bien y el resto vendrá por añadidura”.