FOTORREPORTAJE| De la protesta al páramo

Por Jonatan Rosas*

Las dinámicas de los habitantes del páramo son poco comprendidas y en octubre de 2019 fueron menospreciadas. En Quito, vemos la actividad de los líderes indígenas, los reclamos ante la desigualdad social y muy poco comprendemos, a veces casi nada, el trabajo que implica mantener el páramo fuente de agua de los sembríos, de los graneros que abastecen al país entero. 

Leonidas Iza, presidente del MICC, Jaime Vargas, presidente de la Conaie, y el abogado Luis Guamán, de la Asociación de Víctimas Inocencio Tucumbi, forman parte de un ritual donde los líderes se conectan con los elementos de la naturaleza para tomar decisiones importantes. La ceremonia se llevó a cabo en el marco de la conmemoración del primer aniversario por las protestas en contra de las medidas neoliberales que el Presidente Lenín Moreno trató de imponer en Octubre de 2019.


Los líderes indígenas dejan una denuncia ante la Fiscalía General del Estado por crímenes de lesa humanidad, señala los asesinatos de varios a líderes sociales en las protestas en contra del FMI, en Octubre de 2019. 


Para los pueblos originarios la estatua de Isabel, La Católica, representa un símbolo de genocidio por el proceso de colonización y extractivismo violento que inició en sus comunidades hace 528 años, desde 1492. 


A pesar de su derecho a manifestarse, sin ejercer violencia sobre ninguna persona, integrantes del movimiento indígena fueron golpeados por la policía nacional. Entre sus demandas condenaron las medidas de austeridad que el gobierno impuso en el marco de la pandemia por covid-19.


El cementerio municipal de Pujilí alberga los restos de Inocencio Tucumbi, líder social de la provincia de Cotopaxi, asesinado en las protestas de Octubre-2019. Este año, en el primer aniversario de su muerte, el cementerio estuvo cerrado debido a la emergencia sanitaria. 


Diego y Wilma son una pareja joven que en días recientes tuvo que viajar a Quito debido a que su hijo pequeño sufrió de quemaduras en la espalda. El sistema de salud tienen en el olvido a su comunidad, además de que no pudieron ser atendidos con facilidad, el viaje puso en riesgo el contagio por covid-19 a ellos y a Yacubamba, la comunidad donde habitan y donde no hay ni un solo caso.


“Que se queden en el páramo”, les dijeron a los indígenas, en octubre-2019. Aquí, en Yakubamba, una comunidad de Cotopaxi, los comuneros poco a poco fueron comprando las tierras a los hacendados, el último terreno lo adquirieron en 2012. Yakubamba tiene una extensión de 10 000 hectáreas aproximadamente, de las cuales 7 600 son páramo.


En Yakubamba, la mayoría de las tierras son comunitarias con la posibilidad de usufructo individual. Aunque en uso y práctica la propiedad se trabaja en comunidad, la mayoría del territorio tiene título de propiedad privada, ya que fue la única manera de recuperar sus tierras.


Las mingas más importantes de la comunidad se llevan a cabo en el páramo donde el cuidado de los canales de agua es muy importante para garantizar la siembra en los territorios bajos de la comunidad. La penalización a quien no cumpla con la labor asignada por los líderes de la comunidad es de 20 dólares.


Una mujer camina con su azadón luego de trabajar dentro de los canales donde se acumula el agua del páramo para el riego. 


En la minga se hace un descanso donde cada familia lleva “la tonguita”, una porción de alimento que cada uno entrega para compartir en la pambamesa. Después de una pausa de 30 minutos, continúa la minga de limpieza del páramo.


Al finalizar la minga, hacen una junta comunal para definir la próxima fecha del cuidado de sus tierras. Antes de que anochezca, ancianos, mujeres y jóvenes bajan del páramo caminando, en camioneta y muchos de los matrimonios en motocicletas todo terreno. Así finaliza una jornada de la colectividad.


*Jonatan Rosas, originario de México, es fotógrafo documental y artista visual. Su obra ha sido expuesta en Ecuador, Colombia, México y Estados Unidos. Es fotógrafo freelance que ha sido publicado en Vice Lationamerica, Al Jazzera y The Guardian. Actualmente es colaborador de la Línea de Fuego.