Girándula, la lectura y la paciencia de los libros

Con la transmisión online del panel La magia de un libro, y el concurso Cita a ciegas con un libro, la Asociación Ecuatoriana del Libro Infantil y Juvenil, Girándula, da comienzo a su campaña Regala un libro, regala amistad. ILUSTRACIÓN: Pixabay

Por Jorge Basilago*

Los libros tienen paciencia. Con calma, nos aguardan en su rincón de las palabras hasta que estamos listos para leerlos y al abrirlos vuelcan todos sus mundos internos a nuestro alrededor. Pero a menudo ese encuentro se demora o acaso –para nuestra desgracia- nunca se produce. “Nosotros trabajamos para que eso cambie”, enfatiza la narradora y mediadora de lectura Laura Montilla, integrante de la actual directiva de Girándula, organización que esta semana inicia sus habituales actividades de promoción lectora. 

Esta vez, lo acostumbrado se ve enriquecido por la guía de los aprendizajes realizados durante el año pandémico. Con las propuestas multimediales como complemento del libro físico y, en especial, con la mirada puesta sobre las medidas que el futuro gobierno ecuatoriano tomará respecto del sector editorial-literario. “Dentro del plan estratégico que elaboramos en enero, se determinó que una de nuestras líneas de trabajo será tener injerencia en las políticas públicas, pero las posibilidades de hacerlo dependerán de quién gane las elecciones”, razona la entrevistada.

Despertar el potencial lector

“El miércoles 10 de febrero tendremos el panel de expertos La magia de un libro, moderado por Juana Neira, en el que participarán la doctora Rosalía Arteaga, el psiquiatra Luis Arocha Mariño y los escritores Liset Lantigua, Eugenia Lasso y Francisco Delgado”, puntualiza Montilla acerca de los proyectos más inmediatos. A este conversatorio, que se transmitirá en vivo por Facebook Live, se agrega el concurso Cita a ciegas con un libro, que plantea el desafío de seguir una serie de pistas, para adivinar el título de un volumen y recibirlo como premio.

La “Cita a ciegas con un libro” forma parte de la campaña de Girándula a favor del libro físico. (Foto: Facebook Girándula).

A través de estas actividades, el objetivo de la organización es despertar el potencial lector que duerme en los más pequeños, sin descuidar el estímulo hacia los adultos y el resto de los eslabones que componen la afectada cadena productiva del libro. “Las librerías y las editoriales están viviendo momentos terribles desde el inicio de la pandemia, por eso pensamos en qué podíamos hacer para ayudarles; así surgió esta campaña, que busca formar un movimiento nacional a favor del libro físico, mediante la idea de que quien Regala un libro, regala amistad, subraya la entrevistada.

Como complemento de la campaña, se presentaron también dos canciones de la cantante y compositora Fabby Olano –el video de una de ellas puede verse aquí-, y testimonios de autoras y autores que refuerzan la percepción del libro físico como un elemento mágico y vital para los seres humanos. En este sentido, Montilla resalta la colaboración desinteresada de escritores, ilustradores, mediadores, narradoras, bibliotecarias y muchas otras personas para llevar adelante los planes del colectivo: “Lo hacemos por amor al libro, nadie cobra; como ahora todo es virtual, no genera ingresos pero tampoco gastos”, reflexiona, y agrega que aceptan voluntarios a través de mensajes dirigidos a la página de Facebook de Girándula.

Aprendizajes, del clic al papel

Para quienes componen esta asociación –y para buena parte del mundo- el virtualismo obligado por la pandemia implicó un enorme aprendizaje: “Llegamos a personas que nunca hubiéramos imaginado, hoy nuestro alcance es planetario; se multiplicaron los eventos, los costos se redujeron y crecimos bastante; aunque sea lindo y extrañemos el contacto humano, se puede aprovechar perfectamente la virtualidad cuando se trata de fomentar hábitos lectores”, sostiene Montilla.

Gracias a ello, muchos padres y madres de familia volvieron su mirada hacia la lectura –directa o mediada de diversos modos-, como ejercicio posible y deseable para sus hijos encerrados en casa, en tiempos de covid-19. “Creo que nunca, en mis 30 años como narradora, conté tantos cuentos como este último año”, se entusiasma la entrevistada, quien conduce varios programas radiales e incluso creó un canal de YouTube donde comparte algunas de esas narraciones.

Pero todas las ventajas tecnológicas no suponen una sustitución sino la complementariedad de dos universos: el atractivo desafío de la multimedialidad, tiene su necesaria contraparte en la multisensorialidad del formato tradicional. “El libro físico crea una conexión que tiene tacto, que tiene aroma, que representa anclas con relaciones humanas… Cuando tú agarras un libro, lo hueles y recuerdas a alguien, es porque el olfato va directo al cerebro, no tiene filtros como otra clase de recuerdos”, detalla Montilla.

Laura Montilla (de pie) junto a Fabby Olano durante la narración de un cuento. (Foto: Facebook Laura Montilla).

Plan estratégico

“No estamos en un país muy lector, pero nosotros somos una de las instituciones sólidas que hacemos cosas para cambiar esa realidad”, advierte la entrevistada. Montilla incluye en ese grupo a la Red Metropolitana de Bibliotecas y al Plan Nacional del Libro y la Lectura “José de la Cuadra”, ambos conducidos por dos integrantes de Girándula: las escritoras Liset Lantigua y Juana Neira, respectivamente.

Claro que la forma de encarar ese problema se complejiza debido a que el país carece de estadísticas actualizadas sobre hábitos lectores: la encuesta específica que debía realizarse en 2020 se canceló, hasta el momento sin fecha, por causa de la pandemia; y, la anterior, que calculaba poco más de medio libro por año y por persona, es demasiado antigua como para convalidarla en el presente. 

Asociado a ello, la debilidad –o la ausencia absoluta, según el caso- de las propuestas sobre política cultural de la candidata y los candidatos a la presidencia, dificulta en gran medida las intenciones de incidir sobre el diseño y la implementación de reglas claras y favorables para el sector. “En nuestros países siempre tenemos que realizar planificaciones ad hoc, a cada momento, porque el escenario cambia todo el tiempo”, lamenta Montilla, quien remarca que los presidenciables actuales nunca hablaron sobre libros, bibliotecas o lectura durante la campaña reciente.

“Por la complejidad y el tiempo que implica tratar con la burocracia, decidimos no contactarnos con los candidatos: esperaremos para presentarle nuestro plan estratégico al ganador, para ir un poco más sobre seguro, si tal cosa fuese posible”, concluye Montilla. Y ríe, entre la ironía y la paciencia de los libros.

“Llegamos a personas que nunca hubiéramos imaginado, hoy nuestro alcance es planetario; se multiplicaron los eventos, los costos se redujeron y crecimos bastante; aunque sea lindo y extrañemos el contacto humano, se puede aprovechar perfectamente la virtualidad cuando se trata de fomentar hábitos lectores”

–Laura Montilla, Girándula

*Jorge Basilago, periodista y escritor. Ha publicado en varios medios del Ecuador y la región. Coautor de los libros “A la orilla del silencio (Vida y obra de Osiris Rodríguez Castillos-2015)” y “Grillo constante (Historia y vigencia de la poesía musicalizada de Mario Benedetti-2018)”.