La Posta y el amarillismo

Luis Eduardo Vivanco y Anderson Boscán fundaron el portal La Posta en octubre de 2017. Foto: Diario La Hora

Por Atawallpa Oviedo Freire*

“De qué sirve que hayas ganado premios en periodismo y des clases de ética periodística en Twitter a quienes piensan diferente a ti, si al final del día no eres más que un charlatán y un activista político de clóset”.  Así lo escribió en la red social Twitter el periodista de Ecuavisa, Juan Carlos Aizprúa. Una reflexión muy importante y que es necesario reflexionarla, debatirla, profundizarla. Aizprúa no dice a quién se refiere pero, –a mí entender– se aplica a la mayoría de periodistas. Él está en el medio y conoce muy bien de lo que habla. Gracias a Twitter hoy conocemos cómo piensan muchos periodistas, por eso en algunos países los dueños de los medios de comunicación les han prohibido que den sus opiniones personales. Aizprúa sabe muy bien que muchos periodistas son actores políticos, y quizás también es consciente de que utilizan y se esconden en el periodismo para posicionar teorías políticas y culturales, para generar masa crítica en favor de un poder y de un sistema. 

¿Quiénes tienen ventaja en ello? Los que tienen poder económico para manipular (fake news) y no necesariamente para educar. ¿Y quiénes son los que les otorgan poder económico a los periodistas? Los que tienen control económico. Una verdad de perogrullo, aunque muy poco asimilada, por lo que no hay ningún cambio. Todo lo contrario, se ha ido afianzando cada vez más.

Tuit de Juan Carlos Aizprua, el pasado 5 de marzo.

Si un país es pobre, lo es en todo, en toda su configuración estructural. Las instituciones que las sostienen son pobres o deficientes o inútiles, por sus concepciones políticas, culturales, económicas y sociales. Son las élites las que han construido el Ecuador que tenemos y son las que controlan la academia, el sector empresarial, la justicia, la iglesia, lo militar, etc. El periodismo es, indudablemente, una de sus instituciones preferidas, por lo que algunos dicen que es el cuarto indudablemente poder del Estado. El sentido común se construye desde los medios de comunicación, por ello, todos tratan de controlarlos, para que sus creencias y conceptos sean una verdad, un tema de discusión, y con ello tener una presencia en la mentalidad de la población, mayoritariamente. De eso se trata la política y la democracia, del control de la conciencia de la gente, y para ello los medios de comunicación son más importantes que los propios centros de estudios.

Evidentemente, los poderosos apoyan a sus “chicos” en esa labor. Los 4 Pelagatos y La Posta, entre los medios que utilizan las redes sociales, son los preferidos del poder estatuido pues sirven a sus intereses. Caso contrario no tendrían ningún apoyo y estarían haciendo campañas de apoyos o donaciones, como lo hacen muchos medios que están todo el tiempo solicitando colaboraciones para poder seguir sobreviviendo. La Posta es la mimada de las élites para la domesticación del pueblo, mientras los 4 Pelagatos se encargan de educar y mantener una ideología de derecha.En este momento, lo que le interesa a Anderson Boscán es que su candidato Guillermo Lasso (CREO) se asegure en pasar a la segunda vuelta, desprestigiando a su inmediato seguidor. No le interesa si hay democracia, si hay o no fraude. Lo que le importa es que se caiga Yaku Pérez, candidato presidenciable de Pachakutik.  Si la situación fuera al revés, ahí sí estaría preocupado por el fraude y haciendo lo necesario para presionar al Consejo Nacional Electoral. Eso es todo. 

Si a él (y a muchos) les importaría verdaderamente la democracia, estarían reflexionando sobre el espectáculo de la democracia, en la que los asesores políticos saben cómo manipular e influenciar en la conciencia de la gente para ganar un voto, y estarían cuestionando a la democracia en sí misma. Estarían cuestionando las  actividades mediáticas en Tik Tok para obtener más de un millón y medio de votos, particularmente de jóvenes, a los que no les interesa la política, ni la sociedad, ni nada profundo. De una generación atrapada en el hedonismo consumista, que ha creado esta sociedad anoréxica. De eso deberíamos estar preocupados y atemorizados.

Por el contrario, resaltan y valoran a los dos asesores de la campaña de Hervas por su ingenio en redes sociales, sus mensajes sin propuestas,  dirigida a jóvenes superfluos, producto del mercado neoliberal. Y ahora, Lasso los ha contratado para que sigan bombardeando a los jóvenes, que en cantidad son un voto mayoritario. Por eso, el ex presidente, Rafael Correa, buscó a Andrés Arauz, candidato de UNES, un joven manejable para que atraiga el voto de los jóvenes. Lo que le importa a Correa es tomar el gobierno para vengarse, y para ello buscó un títere, pues no puede equivocarse dos veces. 

Eso es la democracia, buscar en tres meses de campaña hacer lo necesario para meter miedo sobre unos candidatos y para crear futuros paraísos sobre otros. Sí, hasta en intelectuales una campaña les puede hacer cambiar lo que habían pensado por años, qué podemos esperar de un pueblo sin formación política ni de casi nada, como le interesa al poder neocolonial. A eso se reduce la democracia: ¿Cómo ganar un gobierno ofreciendo el oro, sabiendo que luego no se cumplirá lo prometido? Luego el ciudadano se tiene que convencer, como “buen demócrata” que debe esperar cuatro años para soñar con un cambio y votar por otro que ojalá cumpla con su plan de campaña. Pero nadie honra su palabra y el pueblo no aprende.

La democracia es una democracia sucia, ni el mismo Platón creía en este sistema electoral. Han pasado casi 2500 años y seguimos creyendo en la democracia, cuando otros ya hablan de “biocracia” o “comuncracia”.

La democracia es un reality show, y eso hizo Anderson Boscán en su relato sobre el maletín, creando el ambiente y las preguntas para que el ingenuo vuele en su imaginación y juzgue según su condición. Esa es la habilidad de La Posta, de utilizar el drama para llamar la atención y para crear o derrumbar eventos. Así se han destruido a algunos personajes, -obviamente a los que les conviene-. No les convino el encuentro entre el máximo líder de la derecha socialcristiana Pascual del Cioppo y la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Diana Atamaint. ¿Por qué se impuso Atamaint? Pues por los pactos debajo de la mesa con la derecha y el correísmo. 

Eso es la democracia, un aparato controlado por los mismos políticos que son parte del poder económico y político. ¿Qué ha dicho de esto La Posta y los 4 Pelagatos? Nada. No conviene. De Yaku han dicho e insinuado de todo. La Posta sigue el mismo concepto y estilo de la crónica roja, de aprovecharse de casos para exaltar el morbo. Por eso han alcanzado popularidad. Por qué saben cómo escandalizar de una manera pasional un episodio político. Saben cómo crear cadáveres políticos o de teñir con sangre política a otros. Hay periodistas que también hacen investigación, pero que no recurren al melodrama para asesinar a alguien para castigarlo o enjuiciarlo. La Posta se encarga de todo ello y se les suma los que también gustan de la batahola y hacen presión mediática para que los jueces fallen en función de lo que la masa espera.

De esto deberíamos estar discutiendo: ¿Qué es la democracia? ¿Sirve? ¿Hay que crear algo nuevo? Debemos continuar con el sistema de partidos políticos u otra forma de elección. Deberíamos debatir sobre el periodismo: ¿Es posible otro periodismo?, ¿Es posible un periodismo independiente? Sería una gran oportunidad si se abre el debate, invitando directamente a más periodistas, políticos, intelectuales,  para reflexionar sobre estos temas de fondo. La presencia de La Posta debe ser un pretexto para ir más al fondo, si queremos otro país, pues la prensa juega un rol preponderante en ello. Hay pocos focos de luz en el periodismo que tenemos, y necesitamos de muchos para que alumbren a este Ecuador sombrío y tenebroso.

“Son las élites las que han construido el Ecuador que tenemos y son las que controlan la academia, el sector empresarial, la justicia, la iglesia, lo militar, etc. El periodismo es, indudablemente, una de sus instituciones preferidas, por lo que algunos dicen que es el cuarto indudablemente poder del Estado”. 


*Atawallpa Oviedo Freire es filósofo andino. Autor de 12 libros. Director de la Escuela Superior Alteridad. Fundador del Movimiento al Buen Vivir Global.