SÁTIRA| Mientras tanto en las cámaras y en la Asobanca

Por Hugo el búho 🦉

¡Ganamos! ¡Por fin ganamos! Bueno, siempre hemos ganado (risas del auditorio), pero hoy se sentará en Carondelet uno de los nuestros, uno de nuestro fino abolengo. Ya no necesitaremos mensajeros ni recaderos ni badulaques como el que ya se va. (risas de la primera fila). Hoy es un gran día. Les invito a brindar por Guillermo, por su perseverancia, por su tesón, por sus zapatillas rojas (risas en do mayor). Todo era cuestión de tiempo para que los que saben, gobiernen. Queremos agradecer a Jaime, nuestro hermano de sangre, por su gran apoyo y por nunca desmayar para que los vagos, los del páramo, los “quiero todo gratis”, los comunistas, se salgan con la suya (el auditorio se pone de pie y aplaude por varios minutos). 

Este es el momento que todos estábamos esperando para, por fin, tomar las riendas del Estado de manera directa. Por fin el país va a progresar. Es hora de volver eficiente al Estado, de que los privados se hagan cargo de la cosa pública. Ya basta de gratuidad para la salud, la educación, la seguridad social. Ya basta. El pueblo debe entender que hay que aportar para el progreso y la buena atención. El pueblo debe saber que un salario mínimo de 400 dólares y eso que llaman “estabilidad laboral” es inviable en estas circunstancias. El pueblo tiene que entender que las empresas públicas deben ser manejadas por manos que saben, que producen, que entienden de eficiencia y las ganancias.

Queremos agradecer la presencia de Polibio, gran aliado electorero, quien por fin acertó una (risas y aplausos). Gracias a esa prensa que siempre estuvo a nuestro servicio, poniendo el cuerpo a las balas de los amargados, que siempre les dijeron horrores. Gracias amigos de la Posta. Gracias Carlos Vera. Gracias Teleamazonas y Ecuavisa, Comercios, Universos, Expresos y demás. Un saludo a la distancia a Diego Oquendo y Álvaro Rosero, quienes después de vacunarse, prefieren cuidarse (murmullos). 

Alcemos las copas y brindemos. Señora Fiscal, señor Contralor, sabemos que son nuestros aliados. Y sabemos que harán lo que tengan que hacer contra esos que querían convertirnos en Venezuela, y con aquellos vándalos del páramo que sueñan con volvernos al Tahuantinsuyo. 

Guillermo ha recibido felicitaciones de otros mandatarios y expresidentes, amigos del progreso. Los pueden ver en las pantallas, sonriendo gratamente por la victoria de los soñadores, de los emprendedores, de los que generan riqueza para tanto y tanto pobre malagradecido. ¡Salud, presidente Piñeira! (choque de copas). Salud, presidente Uribe y su discípulo (doble choque de copas). Salud, presidente Macri (choquecito). ¡Salud, presidente Bolsonaro! (ovación y choque infinito de copas infinitas).

Y atención, que por la alfombra roja (habría que cambiar de color) llega nuestro nuevo Presidente del país. (Nueva ovación) Venga Guillermo para que reciba la banda presidencial de los suyos. La otra banda no importa. Venga y unámonos todos en solo grito: ¡Lasso, nuestro presidentazo!

“Este es el momento que todos estábamos esperando para, por fin, tomar las riendas del Estado de manera directa”.