Escribiendo la historia del movimiento indígena del Ecuador

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Sin la traición de Jaime Vargas y Leonidas Iza, este momento el movimiento indígena y una mayoría de ecuatorianos estarían festejando que, por primera vez, en la historia del Ecuador un candidato de extracción indígena y popular haya llegado a ser presidente, y con las expectativas que ello implica.

Hace apenas unos días denunciamos que Vargas era correísta y que boicoteaba al candidato del movimiento indígena –algunos tenían dudas, pero luego él mismo lo evidenció después. Fue cuando se entendió que las fotos con Andrés Arauz (UNES) no eran casuales y que había un plan por debajo. En esta historia, Iza o es cómplice o es ingenuo. Aunque quizás es al revés: Iza es el cerebro y Vargas solo su ingenuo brazo.

Iza sigue diciendo que en la posesión de Luis Arce como Primer Mandatario en Bolivia simplemente les llamaron a hacer un brindis y a bailar junto a Arauz, sin notar que fue un plan diseñado por Evo Morales. Las fotos y los videos sembraron dudas y divisiones en el movimiento y en el país. Según Iza, eran solo cuestiones protocolarias.

Luego de esta “coincidencia” en Bolivia, aparecieron nuevos encuentros supuestamente casuales entre Vargas y Arauz, los que para nosotros eran claros y evidentes acuerdos para minar a la candidatura de Yaku Pérez. Mientras Vargas no salía del closet y seguía trabajando por debajo durante toda la campaña, Iza seguía culpando a la directiva de Pachakutik de que no había respetado las primarias. En fin, mientras Iza seguía justificando su molestia con el estribillo de combatir a la “derecha venga de donde venga”; Vargas seguía convenciendo a dirigentes amazónicos de que apoyen a Arauz.

Acaso en este momento a alguien le queda duda de que Vargas, desde el principio, estuvo en contra de Yaku por afanes personales, y lo mismo Iza. Ellos se asumen los vencedores de Octubre y merecían la candidatura, cuando Yaku había trabajado por 10 años en contra del correísmo, mientras Vargas no hizo nada e Iza lo hizo muy tibiamente. Puro ego, pura vanidad, puro personalismo de Vargas e Iza, lo que les impulsó a boicotear la candidatura del movimiento indígena, y a cometer el error histórico más grande en 500 años del movimiento indígena del Ecuador. No hay otro evento de la misma magnitud en la historia de las luchas indígenas, de alguien que haya asentado una traición de esa naturaleza.

Sus justificaciones y explicaciones sobran. En todo caso, si se aceptara que las primarias en Pachakutik adolecieron de fallas, lo que hicieron posteriormente Vargas e Iza es despreciable. No fue una traición a Yaku Pérez sino al movimiento indígena, que tenía la oportunidad histórica de ser gobierno como se evidenció con el gran porcentaje obtenido. Es obvio, que si Vargas e Iza se hubieran mantenido fieles al “mandar obedeciendo”, hoy de acuerdo a las proyecciones de la segunda vuelta que se hacían, Yaku Pérez sería el presidente del Ecuador, pero gracias a ellos tenemos a Guillermo Lasso (CREO) como Presidente, al que dicen combatir.

Nosotros fuimos los únicos que les enfrentamos a Vargas e Iza y denunciamos los acuerdos de Vargas con Atamaint y la correspondencia de ella con puestos en el Consejo Nacional Electoral (CNE) para tres de los familiares del ex presidente de la Conaie. Pero principalmente el pacto entre Vargas y Atamaint se evidenció cuando como presidenta del CNE boicoteó a Yaku Pérez y no permitió el recuento de votos. Ahora que se sabe claramente que Vargas es correísta y que le puso a Atamaint, y de que ambos personajes son familiares políticos, por lo que es claro que Atamaint es la tercera Malinche de este proceso y que también pasa a la historia como responsable de esta traición a las luchas históricas del movimiento indígena y del pueblo ecuatoriano y mundial.

Vargas ha sido expulsado de Pachakutik, y ahora qué va decidir la Conaie y todo el movimiento indígena. ¿Qué harán con Iza y con Atamaint? El movimiento indígena está fracturado, es obvio que los indígenas también han entrado en la polarización, habiendo cuatro sectores claramente enfilados, al interior y exterior del mundo indígena: los que apoyan a la derecha, al populismo conservador, los denominados mariáteguista y la tercera vía a todas las mencionadas anteriormente.

Hace 20 años, los indígenas estaban alineados y cohesionados en su gran mayoría, pero en este momento de la historia es imposible asegurar que sea así, y será muy difícil recuperarlo. El populismo conservador bajo el título de progresismo y de izquierda penetró en el movimiento indígena, engatusando a personajes como Ricardo Ulcuango, Humberto Cholango y a otros correístas, que se encargaron de fraccionar más al movimiento, quienes también entran en la historia del movimiento indígena como parte de los felipillos del Ecuador. Sin olvidar a los que se han unido abiertamente a la derecha.

Ninguno de los personajes mencionados anteriormente no ha hecho ninguna autocrítica y, por el contrario, siguen buscando culpables. Ahora están preocupados de mayo en donde aspiran a mantener la dirección de la Conaie y tomarse Pachakutik. Ese es ahora su objetivo, poner a las organizaciones indígenas a la cola del correísmo o del grupo mariátegui, este último que tiene un gran frente al interior del movimiento. Su táctica es continuar con la acusación de que los culpables son los que no respetaron las primarias y con ello justificar todo lo sucedido. Veremos si el movimiento indígena cae en la trampa programada por los mariateguistas, de hacer primero la reunión en Guaranda y luego en Cotopaxi en donde llevan fácilmente a su gente para lograr su propósito.

Ya veremos cómo se va escribiendo la historia del movimiento, si logran fragmentarlo mucho más, como ha sido la aspiración de las élites de desmontar al movimiento más grande, importante y fuerte de toda Abya Yala.

Es indudable que la derecha colonial va a seguir penetrando en el mundo indígena y la acción al interior del movimiento debe ser contundente, pues han habido políticas tibias que le han conducido a este momento. La elección de Jaime Vargas fue lamentable para el movimiento indígena. Ahora es fundamental que quien dirija a la Conaie debe recuperar lo que fue y mantener la esperanza. El neocolonialismo va ganando terreno cada vez más.

En resumen: el fanatismo de la izquierda una vez más ha trabajado en contra del pueblo ecuatoriano, a quien dicen defender. Lo cierto es que ahora está el representante del neoliberalismo, Guillermo Lasso como Presidente, y de ello son responsables:

  • la izquierda al interior del correísmo,
  • los que llamaron a votar nulo en la primera vuelta,
  • los que boicotearon al candidato del movimiento indígena dentro de la Conaie y Pachakutik.

Los errores de la izquierda ortodoxa le sirven a la derecha para retomar el poder y seguir sometiendo al pueblo. Eso es lo real y concreto. Así se ha escrito la historia.

Pero ahora toca escribir el futuro, el 17% de nulos en la segunda vuelta confirma que la tercera vía comunitaria, alternativa y ecológica, va cobrando fuerza y es posible salir del binarismo.

Hace 20 años los indígenas estaban alineados y cohesionados en su gran mayoría, pero en este momento de la historia es imposible asegurar que sea así, y será muy difícil de recuperarlo.

*Atawallpa Oviedo Freire es filósofo andino. Director de la Escuela Alteridad, Fundador del Movimiento al Buen Vivir Global.

Fotografía principal: Marcha junto a Yaku Pérez. Fb: Yaku Pérez.