La semana pasada se divulgaron los últimos resultados de la Encuesta de Empleo, Desempleo y Subempleo – ENEMDU de diciembre 2019. Entre sus principales resultados se encuentra que entre 2018-dic y 2019-dic el empleo adecuado se reduce de 40,6% a 38,8% (diferencia estadísticamente significativa), el subempleo aumenta de 16,5% a 17,8% (diferencia estadísticamente significativa) y el desempleo se mantiene constante en un 3,8%.

Los dos rubros estimados en este trabajo (3% TIE a los Grupos Económicos y 40% a sus socios accionistas con los ingresos personales en la parte más alta de recaudación) se observa que se recaudarían $2 053 millones, un valor 11,6 veces superior a gravar a las 10 403 empresas esbozadas en el artículo 389 de la ley y se afectaría tan solo al 0,006% de la población.

La primera línea del “Diagnóstico del sector laboral” elaborado por la Cámara de Comercio de Guayaquil y la Federación Nacional de Cámaras de Comercio del Ecuador muestra el sesgo con el que se están debatiendo las reformas laborales desde la élite empresarial, en articulación con los lineamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con las consignas “necesitamos un código laboral moderno” y la implementación de la “flexiseguridad”, el presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil plantea resolver el problema del empleo. No obstante, el verdadero objetivo es flexibilizar a la clase trabajadora y dar seguridad sobre las altas ganancias que el empresario va a obtener, por lo que la rama de Comercio tiene un bajo nivel de empleo adecuado.