Occidente  casi en su totalidad se podría estar equivocando en el manejo de la epidemia, no solo porque los indicadores de morbilidad y mortalidad siguen creciendo, sino porque además están trémulos ante las eventualidades de su impacto económico. Se ven así mismo casi en condición de rendición ante la economía China. Este país sale airosa habiendo sido el foco inicial de la pandemia.

Si la salud y la enfermedad son dilemas  esenciales en la vida de personas y pueblos, las epidemias son amenazas visibles a la existencia que se constituyen en componentes de crisis que agudizan  determinantes de la economía y la convivencia social, atravesando; valores, principios éticos, recursos naturales y el saber. Todo esto pone en reflexión la supervivencia del ser y del planeta.

Durante  la década precedente y lo que va del periodo gobernante, el daño sostenible más evidente fue y es la implantación del paradigma dominante de la meritocracia, sobre todo porque el escenario de saña es el sistema educativo.  Elevado a discurso reparador,   la meritocracia encubrió y afirmo  desigualdades  en las políticas de acceso al sistema de educación superior, deteriorando a su paso todos los niveles del sistema formativo del país.

La culpa es de la banca y no de la vaca

André Gunder Frank,  en 1972, utilizó el término de lumpen burguesía  para referirse a las clases dominantes de América Latina que, incapaces de implementar un proyecto nacional, devenían  en  sirvientes de  intereses de  potencias dominantes  y sus grandes corporaciones, misma  lumpen burguesía  que obtiene  ventajas del capital financiero especulativo.

Cuando le indagaron a Chavela Vargas  porque tan mexicana si ella nació en Costa Rica ella respondió: “porque cuando uno es mexicano chingon nace donde a uno le da la gana señor”.  Bien definido por Chavela lo que significa históricamente el comportamiento solidario del pueblo mexicano  y sus gobiernos. La tierra de Juárez se abre al mundo, punto de encuentro  para quienes buscan refugio de criminales a causa de sus sueños.

Mientras una derecha oportunista y ultramontana en Bolivia recurre al socorro imperialista en un nuevo plan cóndor para la región, la juventud y los movimientos populares retoman las calles, los escenarios recuperan la magnitud de la acción directa sobre los ejes ortodoxos de la política y el vaivén se acelera de izquierda a derecha en forma vertiginosa que sería ingenuo creer que no forma parte de la lucha mundial hegemónica.