Desde hace décadas se ha planteado la conformación de un sistema nacional de salud con principios de universalidad y equidad, con una red pública integral y con rectoría de una autoridad sanitaria nacional. Desde la Constitución de 2008, esta autoridad nacional la ejerce el Ministerio de Salud Pública, que aislado no toma en cuenta al Consejo Nacional de Salud (Conasa) que constituye una instancia representativa del polimorfo y laberíntico sistema de salud que convive en el Ecuador.

Por Carlos Terán Puente*

Hay gente que piensa que referirse al dolor de los sobrevivientes de la pandemia en 2020, es inútil y lo tildan como poesía, como sinónimo de inutilidad o sensiblería. Este criterio es inexacto porque desnaturaliza el sentido de la poesía como expresión cultural exclusiva de la especie humana. Por otro, ofende la aflicción de quienes enterraron seres queridos arrebatados por la peste que continúa campante en el mundo y en Ecuador. 

Por Carlos Terán Puente*

El Código Orgánico de la Salud (COS) regresó al limbo por el veto presidencial. Ha transcurrido casi una década, dos gobiernos y una media docena de ministros de salud sin capacidad  articular un código para el sector. Se evidencia la ausencia de una visión compartida, de un proyecto sanitario nacional que resuelva los conflictos de interés entre dos paradigmas: salud-derecho y salud-mercancía. No se dispone de un marco normativo que garantice el bien común. El Acuerdo Nacional por la Salud Pública Ecuatoriana, la Mesa de Salud del Pacto Social por la Vida, expresan la importancia de impulsar un proceso social por la salud colectiva. La Cumbre Salud Nacional Ecuador, realizada el 14 y 15 de Octubre 2020, ofreció valiosos insumos para el debate sin aparcamiento en instancias partidistas o electorales. La salud colectiva merece un proyecto pensado y puesto en marcha por la sociedad, sin supeditarlo a los tiempos legislativos ni a efímeros gobiernos. Es asunto de Estado y en éste, la soberanía es de la sociedad y sus organizaciones; la Constitución lo dice.

Por Carlos Terán Puente*

Al gobierno le salió una. Chiripazo, se diría en el juego de canicas en el recreo escolar.  Con la obvia intervención del ministerio del ramo, vetó entero el Código Orgánico de la Salud. La Asamblea Nacional aprobó este instrumento y esperaba, cuando más un veto parcial. Pensaron que era lo mejor que habían hecho. Seguro, fue su mejor esfuerzo. 

El año veinte del siglo XXI transcurre con la primera “pandemia global” –valga la tautología- que afecta a la especie humana. El SARS-CoV2 es el protagonista y ocasionó una peste de tal propagación, que todas las anteriores no alcanzaron. Ha demostrado suficiente poder para enfilar a la humanidad en un largo, doloroso y conflictivo tiempo. Aunque no tendrá la mortalidad de la precedente, la “gripe española”, se ha catalogado como “la emergencia sanitaria más importante de los últimos tiempos”(1).

Adrián Tarín Alberto Acosta Alejandra Santillana Alfredo Espinosa Anahi Macaroff Atawallpa Oviedo Carlos Villacís Carlos Terán Puente César […]

Por Julio Oleas-Montalvo*

Viste, el negocio es ser asambleísta… ese man ha ‘comido’ hasta ahora, entre los tres hospitales, como $2 millones,” comienza la crónica periodística de Mario Alexis González sobre la “sofisticada organización criminal” comandada por el asambleísta de marras, según la pesquisa de la Fiscalía General. Lo que parece el diálogo de un thriller macabro, acotado entre el terremoto de abril de 2016 y la pandemia de covid-19 de 2020, es la cruda realidad de un país acorralado por la corrupción y en la que esa sofisticada organización ha medrado con el dolor y la desgracia de una provincia entera.