La primera Revolución

Cae el último emperador de la dinastía Manchú, Pu Yi, el 12 de febrero de 1912, la burguesía  se rinde a las potencias extranjeras y  los señores de la guerra se dividen el poder territorial. Capitalistas, terratenientes e imperialistas lucran de tal fragmentación: Japón, Inglaterra, Francia y  EE.UU se disputan el dominio, las tropas invasoras gozan de libertad plena y  tienen derechos irrestrictos para resguardar  propiedades.