Por Jaime Chuchuca Serrano*

La guerra económica de EE.UU. y China va tomando el cariz de permanente. En el escenario de crisis, primero el gobierno chino acusó a EE.UU. de diseminar el virus en Wuhan usando soldados estadounidenses, ahora Trump le imputa a China. La guerra de la información se suma a la carrera por encontrar vacuna o fármaco alguno. (A propósito EE. UU. aprobó el Remdesivir para el tratamiento de la covid-19 con escasos estudios y millonarios contratos).

La primera Revolución

Cae el último emperador de la dinastía Manchú, Pu Yi, el 12 de febrero de 1912, la burguesía  se rinde a las potencias extranjeras y  los señores de la guerra se dividen el poder territorial. Capitalistas, terratenientes e imperialistas lucran de tal fragmentación: Japón, Inglaterra, Francia y  EE.UU se disputan el dominio, las tropas invasoras gozan de libertad plena y  tienen derechos irrestrictos para resguardar  propiedades.