Por Juan Cuvi

La corrupción hospitalaria tiene alarmado al país. La gente se pregunta cómo es posible que redes mafiosas se hayan enquistado en el sistema de salud pública, al extremo de controlar a discreción los procesos de adquisición de insumos médicos. No solo eso: existe la sospecha fundamentada de que este fenómeno viene desde mucho atrás. O desde siempre.

Por Hugo, el búho

Muero, qué feo llegar a viejo para algunitos. Dios no quiera y el diablo no permita que una, ya abuela, y a estas alturas de la vida, vaya dando vergüenza con los que medio le conocen. Yo, que tengo la misma edad que Don Diego Oquendo, les tengo dicho a los verdugos de mis hijos: si ven que desvarío constantemente, si quedo en ridículo tres veces por semana y antes que cante el gallo; por dios, ya no me dejen hablar cualquier cosa, quítenme la computadora, bloquéenme el facebook y el twitter. Hay que envejecer con dignidad.