Por Diego Martínez Godoy*

En el contexto de vulnerabilidad socioeconómica que trajo el covid-19, el centro del discurso de los candidatos a la Presidencia de la República gira en torno a los planes de “reactivación económica del Ecuador”. Una de las vías señalada por la mayoría de los aspirantes consiste en la imperativa dinamización agrícola y pecuaria del país. 

Pese a los clivajes políticos e ideológicos de los postulantes, todos resaltaron que: “el Ecuador es una gran potencia agrícola de la cual se debe sacar provecho”. Las diferencias, sin duda, radican en “el cómo”, en ese sentido, hemos visto desfilar una cantidad de promesas, propuestas románticas y soluciones mágicas. 

¿Hay verdaderas propuestas, en materia de Desarrollo Rural por parte de los candidatos que aspiran al sillón de Carondelet? ¿Están conscientes que el Desarrollo Rural no solo implica abordar la dimensión productiva o productivista? ¿Qué mencionan los planes de trabajo al respecto? 

Por Alberto Acosta*

La Humanidad se encuentra en una encrucijada. La promesa hecha hace más de cinco siglos, en nombre del “progreso”, y “reciclada” hace más de siete décadas, en nombre del “desarrollo”, no se ha cumplido. Y no se cumplirá. De modo que, tarde o temprano, el surgimiento de las críticas al “desarrollo”, es algo inevitable.

El año veinte del siglo XXI transcurre con la primera “pandemia global” –valga la tautología- que afecta a la especie humana. El SARS-CoV2 es el protagonista y ocasionó una peste de tal propagación, que todas las anteriores no alcanzaron. Ha demostrado suficiente poder para enfilar a la humanidad en un largo, doloroso y conflictivo tiempo. Aunque no tendrá la mortalidad de la precedente, la “gripe española”, se ha catalogado como “la emergencia sanitaria más importante de los últimos tiempos”(1).

Las migraciones forzosas y los desplazamientos humanos son  dinámicas del capitalismo global y cada día son  más frecuentes, pero ahora  las perspectivas des coloniales se presentan como colonización  inversa, los pobres colonizando las naciones de más desarrollo  y  los flujos  migratorios  son parte de una nueva industria que juega con los criterios de residencia  o refugio.

29 agosto 2018

Pierdo el bus de las siete de la mañana y no hay otro hasta las once. Me toma por sorpresa dado que es día de feria y la feria de Simiatug, ubicada en el cantón Guaranda, provincia Bolívar, es grande, importante. Pero hay otro bus, me explica un chofer evidentemente ansioso por llenar su vehículo. Sale en cinco minutos, dice y me va a dejar cerca.

Los primeros cultivos de palma aceitera datan del año 1953 en Santo Domingo de los Tsáchilas y Quinindé, sin embargo, su expansión inicia con fuerza en los 70 y 80, momento a partir del cual no ha parado de expandirse. Actualmente, existen 319.000 hectáreas de palma aceitera a nivel nacional, se producen 577,000 toneladas, de las cuales el 39% van para el consumo nacional y el 61% se exportan.