Redacción Línea de Fuego

Entre el 2015 y 2018, la Fiscalía reportó un aproximado de 42.953 personas como desaparecidas . Esta cifra equivale a la población total de cantones como Naranjito, Baba, Tosagua, Pedro Moncayo o Santiago de Píllaro. Hay tanta gente desaparecida en Ecuador como la población de una de las ciudades señaladas.

El tema está en la agenda pública desde mucho antes. En 2012, por iniciativa ciudadana y por la lucha de Walter Garzón, surgió la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec). Un año después, tras una reunión con Rafael Correa, entonces Presidente de la República, se creó la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) y la Unidad Especializada de Investigación de Personas Desaparecidas de la Fiscalía General del Estado (FGE). Además se impulsaron acciones como la no prescripción de la investigación por desaparición y el Sistema de Recompensas 1800 Delito, a través del cual se difundían en los medios las fotografías de los desaparecidos y se ofrecía recompensas. 

Por Jonathan Báez* 

El 2020 mostró de lo que son capaces las élites empresariales para mantener sus privilegios, depredando las vidas de miles de personas sin límite alguno. La reconfiguración de un régimen de desigualdades, que antecede a este año se implementó, se institucionalizó y legitimó a través de la captura de las decisiones públicas: la verdadera pandemia. Dicho proceso involucra a una serie de actores, prácticas y redes que constituyen el “neoliberalismo a la ecuatoriana”. 

Por Jorge Basilago*

El humo se aplacó junto con las protestas de Octubre. Las mingas limpiaron calles y (bien dispuestas pero involuntariamente cómplices) borraron huellas. Cada roca de Quito volvió a su lugar, para alivio de ciertos “nervios patrimoniales” inflamados. El descontento masivo y creciente fue cubierto por un oportuno telón pandémico. 

Pero muchas alambradas, reales y simbólicas, siguen allí. Las vidas y ojos arrancados asedian a sus verdugos, y las voces acalladas aún buscan la forma de hacerse oír. Gargantas de roca y pintura gritan con ellas desde los muros. Persisten en la voluntad común de recordar lo que no debe ser olvidado. Resisten. Cuestionan.

Redacción La Línea de Fuego

“Todos fallaron cuando una niña pedía ayuda, es a nombre del Estado ecuatoriano que les pido acepten nuestras disculpas, por ese inmenso dolor que sufrieron hace 18 años”, así lo señaló el presidente de la República, Lenín Moreno, ante Petita Paulina Albarracín Albán, en un acto público de reconocimiento y vergüenza estatal por la violencia sexual y la indiferencia de los sistemas de salud y educación que llevaron a la muerte a Paola del Rosario Guzmán Albarracín, hija de Petita, en diciembre de 2002. 

Por Jaime Chuchuca Serrano*

Lenín Boltaire Moreno Garcés fue vicepresidente junto a Rafael Correa durante el primer y segundo períodos presidenciales (2007-2009, 2009-2013), fue delegado de las Naciones Unidas en Ginebra (2013-2016) y, ahora, presidente de Ecuador desde 2017. En su primera etapa, Moreno consolidó un pacto político empresarial y llegó a varios acuerdos con todos los partidos a los que les repartió cargos de poder.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Voy a empezar por el final, por la rueda de prensa brindada por el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, y el presidente del MICC, Leonidas Iza, en la cual, particularmente Iza retó a debatir a sus contrincantes o adversarios al interior del movimiento indígena y de la izquierda en general: sí el movimiento indígena era o no de izquierda socialista-comunista. Y él inscribiéndose en esta última concepción. 

Por Jorge Sánchez de Nordenflycht*

La xenofobia y la aporofobia, entendidas como el rechazo a personas de escasos recursos, se multiplicaron de la mano con la migración venezolana y la actual crisis sanitaria. En Lago Agrio, zona de frontera con Colombia y capital de la Amazonía ecuatoriana, Fundación Redes con Rostro teje alianzas con otras organizaciones de la sociedad civil para dar vida a un proyecto que supone un giro en la forma en que abordamos los derechos y necesidades de las personas en situación de movilidad.

Por Alfredo Espinosa Rodríguez*

Lo digo de frentón: las y los trabajadores no deben renunciar a su dignidad a pretexto de la crisis económica y política que afronta el país en toda su institucionalidad. Tampoco pueden estar sujetos a la volatilidad emocional de sus superiores, quienes en algunos casos normalizaron la verbalización de la violencia como rutina cotidiana de relacionamiento, pero también de discriminación entre una élite intelectual y sus simples operarios, quienes habitan a la sombra del anonimato laboral. 

Durante el Paro nacional en octubre-2019, la Fuerza Pública del Ecuador no solamente apuntó sus armas a los cuerpos de los manifestantes, también usó gas lacrimógeno caducado. Mientras la ministra de Gobierno, María Paula Romo, niega el peligro de estas bombas, químicos, toxicólogos y abogados adviertes que un Estado no debe utilizar armamento caducado.

Por Milagros Aguirre* /Informe del CEP**

Ni la pandemia ni la crisis económica han sido obstáculo para quienes quieren gobernar este pequeño país del sur de América durante los próximos cuatro años. Las aspiraciones presidenciales son un disparate: 12 candidaturas admitidas y tres en trámite hasta la fecha de este informe. La campaña para las elecciones de febrero de 2021 será en condiciones peculiares: sin tarima ni multitudes o grandes concentraciones por la emergencia sanitaria y en un escenario de descontento social, corrupción y hastío, caldo de cultivo para la demagogia y el populismo. Todo indica que las redes sociales serán el caballo de la batalla en estas elecciones y que los candidatos echarán mano de ejércitos de trolls, las noticias falsas, cadenas de desprestigio y descalificación, memes y cadenas de mensajes por whatsapp. Se prevé mucha campaña sucia y menos debate de ideas y propuestas para sacar adelante al país.

Por Jorge Basilago*

Quito, 29 octubre de 2019.- El estruendo de las bombas y pedradas se cuela a través de las ventanas. Flota en el aire el picante olor del gas lacrimógeno. Los helicópteros y trucutrus atruenan el cielo y la tierra. Cada esquina y cada parque se llenan de barricadas. Mientras el impotente poder reprime, la televisión emite dibujos animados. Los muertos y mutilados no están allí; los miles de manifestantes anónimos, tampoco.

Por Samuel Guerra Bravo

Uno de los significados vinculados a Octubre de 1492, que ha tenido más persistencia en el tiempo, tiene que ver con la institucionalización de la violencia colonial en el sistema educativo que se impuso en Quito (Real Audiencia de Quito), bajo el coloniaje hispánico. Sería un buen ejercicio mental pensar cuánto de lo que vamos a describir perdura o sobrevive, bajo diversas y modernizadas máscaras, hasta el día de hoy.

Por Gerard Coffey y Ela Zambrano

Quito, 19 de octubre de 2020.- Un año después del estallido, Línea de Fuego conversó con el pensador Alejandro Moreno sobre las significaciones de octubre de 2019 en contraposición con la agenda neoliberal del gobierno de Lenín Moreno, la pandemia y las repercusiones que se expresan en la papeleta electoral.

Alejandro Moreano es uno de los mayores exponentes de la tradición crítica ecuatoriana. Infatigable pensador en torno a la historia política y cultural del país, la emergencia de la modernidad, la idea de emancipación y la crítica al poder, la creación literaria en Ecuador y América Latina

Por Jonatan Rosas*

Las dinámicas de los habitantes del páramo son poco comprendidas y en octubre de 2019 fueron menospreciadas. En Quito, vemos la actividad de los líderes indígenas, los reclamos ante la desigualdad social y muy poco comprendemos, a veces casi nada, el trabajo que implica mantener el páramo fuente de agua de los sembríos, de los graneros que abastecen al país entero.