Por Wilma Salgado*/Análisis tomado de http://www.cdes.org.ec

Este documento presenta un análisis desde el punto de vista económico, del proyecto de la Reforma al Código Orgánico Monetario y Financiero o la mal llamada “Ley para la Defensa de la Dolarización”,  enviado por el actual gobierno a la Asamblea Nacional, con el carácter de económico urgente, considerado prioritario dentro del Acuerdo de Facilidad Ampliada suscrito con el  Fondo Monetario Internacional, FMI, cuya aprobación por parte de la Asamblea constituye una condición que el país debe cumplir,  previo al desembolso de una de las cuotas del préstamo concedido por dicha entidad.

Por Hugo Noboa

El peor escenario para Rafael Correa y su delfín, Andrés Arauz, así como para el banquero Guillermo Lasso, es tener que enfrentarse al candidato de Pachakutik, Yaku Pérez (o, a Xavier Hervas, si hubiera sido el caso) en segunda vuelta por la Presidencia. Prepararon todo un tinglado mediático para hacernos creer, sobre la base de dos exit poll, con conflicto de intereses, que la final sería entre Lasso y Arauz. Y hubo analistas políticos “serios” que se prestaron para ello.

Por Luis Arocha Mariño*

Desafortunadamente, vivimos en una época donde muchas personas influyentes se enteraron de descubrimientos científicos profundamente riesgosos: la toma de decisiones humanas ocurre desde el inconsciente y bajo la terrible preponderancia de factores sesgados y de orden inmediatista, en más de un 95% de los casos.

Como seres gregarios, organizados jerárquicamente, establecemos nuestra pirámide pública poniendo en manos de un pequeño grupo la toma de decisiones colectivas que determinan nuestras posibilidades y oportunidades de decisiones de alcance social, arrastrando en ello nuestra vida familiar, laboral y hasta personal. Y esa es la esencia necesaria de la democracia, forma de organización donde delegamos tal función, mediante el voto.

Por Ela Zambrano

La gestión de los seis grandes desastres naturales que ha debido afrontar el país en las últimas décadas, le ha costado aproximadamente 136.000 millones de dólares, una cifra extremadamente alta para una economa pequeña como la del Ecuador, ésta cifra es superior al PIB de 2019. Con ese dinero se habrían podido construir 747 hospitales públicos. La mala gestión de riesgos desde los Ejecutivos nacional, provincial y cantonales, a lo largo de nuestra historia, han dejado pérdidas humanas y económicas.

Carolina Portaluppi, vocera del colectivo Ecuador con Gestión de Riesgos, recuerda que el Ecuador es un país expuesto a varias vulnerabilidades y debido justamente a la falta de una política de gestión de riesgos, ciertos eventos de la naturaleza se han convertido en desastres y cita como ejemplos el Fenómeno del Niño 1982 – 1983 (Osvaldo Hurtado);  los terremotos y la rotura del oleoducto en 1987 (León Febres Cordero);  el fenómeno del niño 1997-1998 (Fabián Alarcón);  las inundaciones del 2008 y el terremoto de 2016 (Rafael Correa); y, la pandemia por covid-19 (Lenín Moreno). Con este recuento, Portaluppi demuestra que en la agenda de la y los candidatos a la Presidencia, debería incluirse la gestión de riesgos como una política para tomar muy en serio.  

Por Johannes M. Waldmüller*

En general, es notable la poca cobertura en Ecuador, y especialmente antes de las elecciones, de los principales medios de comunicación sobre sus vecinos inmediatos. Colombia, por ejemplo, ha sido aniquilada en una de las guerras más sangrientas en la historia de la humanidad durante más de 65 años, como es bien sabido. Lo que es menos conocido es que esta guerra, que se ha reavivado desde la rescisión unilateral del acuerdo de protección por parte del gobierno de Ivan Duque en agosto de 2018, está claramente relacionada con el modelo de desarrollo que los terratenientes conservadores, las élites empresariales y los políticos mafiosos están impulsando bajo la consigna de, supuestamente, no tener alternativa.

Redacción Línea de Fuego

Entre el 2015 y 2018, la Fiscalía reportó un aproximado de 42.953 personas como desaparecidas . Esta cifra equivale a la población total de cantones como Naranjito, Baba, Tosagua, Pedro Moncayo o Santiago de Píllaro. Hay tanta gente desaparecida en Ecuador como la población de una de las ciudades señaladas.

El tema está en la agenda pública desde mucho antes. En 2012, por iniciativa ciudadana y por la lucha de Walter Garzón, surgió la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec). Un año después, tras una reunión con Rafael Correa, entonces Presidente de la República, se creó la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) y la Unidad Especializada de Investigación de Personas Desaparecidas de la Fiscalía General del Estado (FGE). Además se impulsaron acciones como la no prescripción de la investigación por desaparición y el Sistema de Recompensas 1800 Delito, a través del cual se difundían en los medios las fotografías de los desaparecidos y se ofrecía recompensas. 

Por Jonathan Báez* 

El 2020 mostró de lo que son capaces las élites empresariales para mantener sus privilegios, depredando las vidas de miles de personas sin límite alguno. La reconfiguración de un régimen de desigualdades, que antecede a este año se implementó, se institucionalizó y legitimó a través de la captura de las decisiones públicas: la verdadera pandemia. Dicho proceso involucra a una serie de actores, prácticas y redes que constituyen el “neoliberalismo a la ecuatoriana”. 

Por Jorge Basilago*

El humo se aplacó junto con las protestas de Octubre. Las mingas limpiaron calles y (bien dispuestas pero involuntariamente cómplices) borraron huellas. Cada roca de Quito volvió a su lugar, para alivio de ciertos “nervios patrimoniales” inflamados. El descontento masivo y creciente fue cubierto por un oportuno telón pandémico. 

Pero muchas alambradas, reales y simbólicas, siguen allí. Las vidas y ojos arrancados asedian a sus verdugos, y las voces acalladas aún buscan la forma de hacerse oír. Gargantas de roca y pintura gritan con ellas desde los muros. Persisten en la voluntad común de recordar lo que no debe ser olvidado. Resisten. Cuestionan.

Redacción La Línea de Fuego

“Todos fallaron cuando una niña pedía ayuda, es a nombre del Estado ecuatoriano que les pido acepten nuestras disculpas, por ese inmenso dolor que sufrieron hace 18 años”, así lo señaló el presidente de la República, Lenín Moreno, ante Petita Paulina Albarracín Albán, en un acto público de reconocimiento y vergüenza estatal por la violencia sexual y la indiferencia de los sistemas de salud y educación que llevaron a la muerte a Paola del Rosario Guzmán Albarracín, hija de Petita, en diciembre de 2002. 

Por Jaime Chuchuca Serrano*

Lenín Boltaire Moreno Garcés fue vicepresidente junto a Rafael Correa durante el primer y segundo períodos presidenciales (2007-2009, 2009-2013), fue delegado de las Naciones Unidas en Ginebra (2013-2016) y, ahora, presidente de Ecuador desde 2017. En su primera etapa, Moreno consolidó un pacto político empresarial y llegó a varios acuerdos con todos los partidos a los que les repartió cargos de poder.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Voy a empezar por el final, por la rueda de prensa brindada por el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, y el presidente del MICC, Leonidas Iza, en la cual, particularmente Iza retó a debatir a sus contrincantes o adversarios al interior del movimiento indígena y de la izquierda en general: sí el movimiento indígena era o no de izquierda socialista-comunista. Y él inscribiéndose en esta última concepción. 

Por Jorge Sánchez de Nordenflycht*

La xenofobia y la aporofobia, entendidas como el rechazo a personas de escasos recursos, se multiplicaron de la mano con la migración venezolana y la actual crisis sanitaria. En Lago Agrio, zona de frontera con Colombia y capital de la Amazonía ecuatoriana, Fundación Redes con Rostro teje alianzas con otras organizaciones de la sociedad civil para dar vida a un proyecto que supone un giro en la forma en que abordamos los derechos y necesidades de las personas en situación de movilidad.

Por Alfredo Espinosa Rodríguez*

Lo digo de frentón: las y los trabajadores no deben renunciar a su dignidad a pretexto de la crisis económica y política que afronta el país en toda su institucionalidad. Tampoco pueden estar sujetos a la volatilidad emocional de sus superiores, quienes en algunos casos normalizaron la verbalización de la violencia como rutina cotidiana de relacionamiento, pero también de discriminación entre una élite intelectual y sus simples operarios, quienes habitan a la sombra del anonimato laboral. 

Durante el Paro nacional en octubre-2019, la Fuerza Pública del Ecuador no solamente apuntó sus armas a los cuerpos de los manifestantes, también usó gas lacrimógeno caducado. Mientras la ministra de Gobierno, María Paula Romo, niega el peligro de estas bombas, químicos, toxicólogos y abogados adviertes que un Estado no debe utilizar armamento caducado.

Por Milagros Aguirre* /Informe del CEP**

Ni la pandemia ni la crisis económica han sido obstáculo para quienes quieren gobernar este pequeño país del sur de América durante los próximos cuatro años. Las aspiraciones presidenciales son un disparate: 12 candidaturas admitidas y tres en trámite hasta la fecha de este informe. La campaña para las elecciones de febrero de 2021 será en condiciones peculiares: sin tarima ni multitudes o grandes concentraciones por la emergencia sanitaria y en un escenario de descontento social, corrupción y hastío, caldo de cultivo para la demagogia y el populismo. Todo indica que las redes sociales serán el caballo de la batalla en estas elecciones y que los candidatos echarán mano de ejércitos de trolls, las noticias falsas, cadenas de desprestigio y descalificación, memes y cadenas de mensajes por whatsapp. Se prevé mucha campaña sucia y menos debate de ideas y propuestas para sacar adelante al país.