Una clásica consigna de la lucha popular dice que: ″organizarse… es comenzar a vencer″. Ella puede ser coreada de viva voz, mientras la multitud camina indignada y aguerrida por causa de políticas públicas decretada por los gobiernos de turno. La consigna viene resonando como eco en las calles del país durante los últimos 12 años, plenos de administraciones corruptas, botarates y autoritarias, de casi los mismos actores históricos políticos y económicos que dominan la sociedad.

Alcatraz, construida entre 1912 y 1913, fue las prisiones más seguras de EEUU, hoy reemplazada por la Supermax y la Isla de Rikers, entre 1934 y 1963. Sus celdas de un poco más de 4 metros cuadrados, conformaban cuatro bloques sobre la Isla de Alcatraz a 2 kilómetros de San Francisco. Albergó hasta 1500 prisioneros. El cine la ha tomado como sospechoso fetiche de la libertad.