Durante  la década precedente y lo que va del periodo gobernante, el daño sostenible más evidente fue y es la implantación del paradigma dominante de la meritocracia, sobre todo porque el escenario de saña es el sistema educativo.  Elevado a discurso reparador,   la meritocracia encubrió y afirmo  desigualdades  en las políticas de acceso al sistema de educación superior, deteriorando a su paso todos los niveles del sistema formativo del país.

La aprobación del Reglamento de Carrera y Escalafón del Personal Académico del Sistema de Educación Superior, por parte del Consejo de Educación Superior, es la culminación de un proceso exitoso de lucha de los docentes universitarios agrupados en la Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos del Ecuador (Fepupe).