Por Jaime Chuchuca Serrano*

La guerra económica de EE.UU. y China va tomando el cariz de permanente. En el escenario de crisis, primero el gobierno chino acusó a EE.UU. de diseminar el virus en Wuhan usando soldados estadounidenses, ahora Trump le imputa a China. La guerra de la información se suma a la carrera por encontrar vacuna o fármaco alguno. (A propósito EE. UU. aprobó el Remdesivir para el tratamiento de la covid-19 con escasos estudios y millonarios contratos).

En contexto

Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania fue dividida en la parte occidental que mantuvo relaciones capitalistas de producción y la oriental que estableció la propiedad social de los medios de producción. Mientras Alemania occidental registraba en un crecimiento económico significativo hasta constituirse en la mayor economía de Europa y elevaba el nivel de vida de la población, en Alemania Oriental las condiciones económicas y sociales eran diferentes, y además la población no podía movilizarse libremente fuera de sus fronteras.