Uno de los elementos por el que el movimiento indígena ha luchado desde sus inicios es la educación. Lo que en principio se puede concebir como una demanda de atención del Estado a los pueblos y nacionalidades indígenas en términos de alfabetización, se fue convirtiendo, con la reflexión y praxis colectiva al interior de las organizaciones, en la necesidad y deseo simultáneo de un proyecto educativo propio que acompañe el andar del movimiento indígena y sea un pilar fundamental en la transformación radical de las condiciones de dominación y explotación de los pueblos indígenas.

Igual que en otras civilizaciones antiguas, los incas-quechuas de la época del Tahuantinsuyo levantaron ciudades, construyeron arquitectura monumental, sistemas de irrigación y redes de caminos, elaboraron calendarios, desarrollaron la metalurgia, la alfarería, pero no han encontrado  huellas de una verdadera escritura. Cómo se organizó un imperio tan grande sin el respaldo de escritura, es una inexplicable paradoja para los historiadores.

Tras recorrer varias comunidades y ciudades del Ecuador durante 11 días, la relatora especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de Naciones Unidas Victoria Tauli – Corpuz, dijo que la Constitución del 2008 declaró que Ecuador era un Estado plurinacional y multicultural y reconoció 21 derechos colectivos de las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas en su artículo 57. Sin embargo, precisó que el Estado plurinacional que debía construirse en el país a través del diálogo intercultural “todavía no se ha conseguido”.