Redacción Línea de Fuego

La primera transmisión radial de la historia cumplió 100 años el pasado 27 de agosto. Vista desde la perspectiva de su primer centenario, aquella no fue exclusivamente una iniciativa comercial o artística –aunque llegara serlo en el futuro- sino también política: ampliar el alcance y los horizontes de ciertas manifestaciones, democratizar el acceso a ellas, y pensar esa nueva herramienta tecnológica como un servicio cultural accesible a toda la población. Tal vez, por eso, sus responsables fueron conocidos, desde entonces y para siempre, como “Los locos de la azotea”.