El gobierno y su Ministro de Defensa han sido insistentes en señalar que la llegada de un avión de inteligencia de Estados Unidos al Ecuador significa que no se pondrá una base extranjera en nuestro país, como si ese fuera suficiente motivo de tranquilidad. Pero la verdad no es tan simple: en realidad y puesta en contexto se trata de una injerencia, un nuevo tipo de acciones para control y dominación del imperialismo.