Por Valeria Recalde *

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales llega a un poco más de un año de la pandemia, por un lado, imponiendo grandes desafíos con los cambios en la institucionalidad que se avecinan y para la sociedad civil organizada que deberá articular nuevas estrategias. Por otro lado, las elecciones también llegan generando incertidumbre y expectativa para los sectores campesinos, que, si bien siempre han reclamado para que los gobiernos paguen la deuda histórica con el campo y la soberanía alimentaria, en estos momentos necesitan de política inmediata para salir de la crisis profundizada por la covid-19.

Por Diego Martínez Godoy*

En el contexto de vulnerabilidad socioeconómica que trajo el covid-19, el centro del discurso de los candidatos a la Presidencia de la República gira en torno a los planes de “reactivación económica del Ecuador”. Una de las vías señalada por la mayoría de los aspirantes consiste en la imperativa dinamización agrícola y pecuaria del país. 

Pese a los clivajes políticos e ideológicos de los postulantes, todos resaltaron que: “el Ecuador es una gran potencia agrícola de la cual se debe sacar provecho”. Las diferencias, sin duda, radican en “el cómo”, en ese sentido, hemos visto desfilar una cantidad de promesas, propuestas románticas y soluciones mágicas. 

¿Hay verdaderas propuestas, en materia de Desarrollo Rural por parte de los candidatos que aspiran al sillón de Carondelet? ¿Están conscientes que el Desarrollo Rural no solo implica abordar la dimensión productiva o productivista? ¿Qué mencionan los planes de trabajo al respecto? 

Por Juan Cuvi

Habrá que ver qué resultados tiene el asilamiento voluntario aplicado por las comunidades indígenas rurales para protegerse de la pandemia de covid-19. De por medio también están la recuperación y el uso de prácticas médicas milenarias, que han subsistido por siglos a pesar de la colonización.

Trabajo colaborativo entre La Línea de Fuego, Acapana, Radio Periférik y mutantia.ch

Debido a la pandemia de hace dos meses se formaron brigadas campesinas para entregar alimentos a las personas más vulnerables del país. Para el dirigente de la Federación de Centros Agrícolas y Organizaciones Campesinas del Litoral, Richard Intriago, no cabe duda: el sistema alimentario de las ciudades, así como de producción agrícola industrial con sus intermediarios, está obsoleto. El futuro viene de la mano de la agroecología, la venta directa y el trueque.

Ante la crisis provocada por la expansión mundial del Covid-19 vemos varios artículos que resaltan la importancia indígena campesina: pequeños productores han sostenido la producción de alimentos;  redes agroecológicas establecen canales directos al consumidor; trabajadores que hacen un enorme esfuerzo por mantener vivos los mercados de alimentos en las ciudades; comunidades indígenas campesinas cuidando territorios, autonomía, educación y salud en estas épocas de crisis; organizaciones demandando una mínima política pública; alianzas con los gobiernos locales para asegurar el abastecimiento; comunidades indígena de la sierra llevando alimentos y eucalipto a la región de la Costa, entre otros.

Donde el autor descubre que sembrar su propia comida no ha sido tan fácil 

(I Parte)

Cuando uno tiene su corazoncito a la izquierda y quiere cambiar el mundo, la alimentación es un buen tema para empezar. Tal vez porque, cuando uno investiga un poco, es fácil entender que ese mismo sistema agro-industrial que poco a poco les quita las tierras a los pequeños campesinos o quiere quemar la Amazonía para poder sembrar soya de exportación, ese sistema es el que nos vende comida chatarra, con altos contenidos de azúcar o de carbohidratos.

El 15 de enero de 2019 se deberá recordar por un fallo histórico a favor de las demandas de las organizaciones campesinas en el Ecuador: frente a una pequeña sala de la Casa Judicial de Quevedo, que se llena con unos veinte espectadores que traen banderas rojas y visten sombreros, un juez constitucional declara que los cultivos de soya transgénica encontrados en la provincia de Los Ríos a finales del año 2018 son inconstitucionales, “violan el derecho a la vida, a la tierra, la salud, la alimentación y atropellan los derechos de la Pachamama”.

La soberanía alimentaria, como marco y horizonte político de lucha, nos llevó a conversar con Andoni García, un dirigente campesino, productor de leche, miembro de Ehne Bizkaia, del Ejecutivo de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y miembro del Comité Coordinador de La Vía Campesina Europa.