Con la llamada cuarta revolución industrial (4IR) estamos viviendo unos cambios culturales muy acelerados. Las nuevas tecnologías configuran nuestra realidad. Ahora, casi todo se ha digitalizado, hay masividad de datos y aumento en la velocidad de transmisión de la información. Su propagación es rápida a través del internet y es sorprendente como se viraliza la información, al punto que los hechos veraces tienen menos influencia en la opinión pública.