Quito, 14 de septiembre de 2020.- Hoy, extrabajadores de los medios públicos ECTV, Radio Pública del Ecuador y El Telégrafo, presentarán una propuesta periodística denominada Periodismo Público Ecuador. 

Liberados de las presiones políticas gubernamentales y luego de hacer un ejercicio de autocrítica de estos años de trabajo, buscan llevar a la ciudadanía una información fresca, plural y respetuosa.

El colectivo Periodismo Público Ecuador lo conforman más 40 extrabajadores de los medios públicos, que este día vuelven a escena teniendo como casa a las redes sociales y como motor su ímpetu periodístico.

Conversamos sobre lo que ha implicado este trabajo cooperativo, sus propuestas y reflexiones con Fabricio Cevallos, ex jefe de noticias de ECTV y ahora integrante del colectivo.

Por Jaime Chuchuca Serrano

Las culturas indígenas crearon sus poblaciones generalmente alrededor de las cuencas hídricas. Desde donde escribo estas líneas, por ejemplo, los cañaris y otras culturas instauraron varias poblaciones alrededor de más de 400 lagunas, hoy conocidas como El Cajas y disminuidas sustancialmente. Los poblados siempre se asentaron cerca de los caudalosos y bellos ríos de la zona. Los países andinos y la mayoría de las provincias ecuatorianas siguen este modelo milenario. Los ríos, lagos, lagunas, vertientes y fuentes de agua tienen una relación dialéctica con la vitalidad y la espiritualidad andina. Es particularmente hermosa la relación ontológica de vida entre el tiempo y la naturaleza (Pacha: tiempo, universo, mundo; Pachamama: madre naturaleza). 

El año veinte del siglo XXI transcurre con la primera “pandemia global” –valga la tautología- que afecta a la especie humana. El SARS-CoV2 es el protagonista y ocasionó una peste de tal propagación, que todas las anteriores no alcanzaron. Ha demostrado suficiente poder para enfilar a la humanidad en un largo, doloroso y conflictivo tiempo. Aunque no tendrá la mortalidad de la precedente, la “gripe española”, se ha catalogado como “la emergencia sanitaria más importante de los últimos tiempos”(1).

Por Juan Paz y Miño

Hace poco recibí el artículo “Golpismo y Neogolpismo en América Latina. Violencia y conflicto político en el siglo veintiuno”, que me envía Carlos Alberto Figueroa Ibarra, amigo de muchos años y académico de la Universidad de Puebla, México, escrito por él y por Octavio Humberto Moreno Velador, profesor de la misma universidad. Voy a referirme a sus importantes planteamientos.

Redacción La Línea de Fuego

En las últimas semanas, la ministra de Gobierno, María Paula Romo, ha dado entrevistas en espacios de la denominada prensa rosa, la Revista Mariela, Expresiones y otra en TC Televisión. Fruto de esa nueva estrategia posó con una camiseta cuyo estampado corresponde a una acuarela de un rostro de mujer con un ojo oculto, lastimado. Esa portada generó la reacción de quienes sufrieron la represión de octubre y de quienes se solidarizan con sus víctimas.

Natalia Sierra, socióloga y académica de la PUCE, analiza el discurso y el contexto de esa portada, justamente cuando Romo cumple dos años al frente del Ministerio de Gobierno.

Por Jaime Chuchuca Serrano

El bautizo y el cambio de los nombres es habitual en varias culturas, por ejemplo, Jesús cambió el nombre de sus apóstoles. El bautizo en varias culturas está rodeado de ritualidades, entre ellas, la nominación que reivindica la cultura, posición e identidad. Los cambios de los nombres van atados a la comprensión de los contenidos en las efervescencias revolucionarias.

Por Ileana Almeida*

Carlos Andrade Pallares se graduó de lingüista en la Sorbona de París, a su regreso fue a vivir entre los zápara de la Amazonía ecuatoriana. Recopiló elementos de la lengua, mitos y creencias. Permaneció allí algunos años y reunió un material tan precioso en su libro Kwatupama Sapara, que la lengua y la cultura záparas  fueron declaradas  por la Unesco “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial  de la  Humanidad”.

Por Alfredo Espinosa Rodríguez*

Despensas vacías. Llamadas de los bancos solicitando el pago de las cuentas pendientes y ofreciendo convenios y reprogramaciones para la cancelación de las deudas contraídas. Mandiles blancos colgados a las afueras de los hospitales públicos. Docentes en huelga que decidieron, previa explicación a sus estudiantes, suspender las clases. Servidores públicos de toda índole impagos y, pese a ello, laborando – salvo excepciones y “vivarachos” – más que antes, bajo los alicientes morales de que “al menos tienen trabajo” o “hay que ponerse la camiseta”, aunque el derecho a recibir puntualmente sus sueldos ha sido violentado.

El Ministerio de Gobierno registró de enero a mayo de 2020, 2287 denuncias de desapariciones, de ellas 100 casos están en investigación, es decir, que 20 personas desaparecen cada mes  y hasta ahora se desconoce su paradero. La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) conmemoró ayer, 30 de agosto, el Día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada, fenómeno social que afecta a miles de familias del mundo entero y de Ecuador.

Por Instituto de Investigaciones Económicas (UCE)*

El 28 de agosto de 2020, el Presidente Lenin Moreno anunció “un acuerdo técnico con el FMI para acceder a 6500 millones de dólares para protección social y reactivación”. En efecto, se trataría de una nueva carta de intención con este organismo internacional, después de la firmada en marzo de 2019 por 200 millones de dólares con nuevas condiciones en las que se evidencia un nuevo ahogo de la economía nacional.

Redacción Línea de Fuego

La primera transmisión radial de la historia cumplió 100 años el pasado 27 de agosto. Vista desde la perspectiva de su primer centenario, aquella no fue exclusivamente una iniciativa comercial o artística –aunque llegara serlo en el futuro- sino también política: ampliar el alcance y los horizontes de ciertas manifestaciones, democratizar el acceso a ellas, y pensar esa nueva herramienta tecnológica como un servicio cultural accesible a toda la población. Tal vez, por eso, sus responsables fueron conocidos, desde entonces y para siempre, como “Los locos de la azotea”.