Por Julio Oleas Montalvo*

El famoso economista Paul Krugman ha comparado a Donald Trump con el tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula. Ambos gobernaron cuatro años. El romano murió a manos de su guardia pretoriana. Aparentemente el norteamericano dejó de existir cuando Twitter lo bloqueó por mentiroso. Calígula, sinónimo de depravación y caprichosa crueldad tenía, como Trump, un ego gigantesco. Ambos no toleraban la crítica. Al romano se le atribuye la famosa frase “que me odien, siempre que me teman”; “mi belleza reside en que soy rico” dijo, entre otros tantos disparates, el norteamericano. 

Por Jorge Oviedo Rueda*

Se funda en 1926 con el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE). Es una izquierda doctrinaria, pegada a los textos clásicos del marxismo. Fue incapaz de ir de la realidad a la teoría, no obstante lo cual, el PSE siempre creyó que nuestros problemas había que pensarlos con cabeza propia. La tendencia consular, fuertemente influenciada por la Revolución Bolchevique, en 1931 produce la primera división de la izquierda, dando lugar a la fundación del Partido Comunista Ecuatoriano. Esa izquierda histórica lejos estuvo de elaborar una interpretación creadora de nuestra realidad, se convirtió en una izquierda oficial, contrapeso necesario para mantener el equilibrio en la dominación oligárquica. La tesis central del PCE fue siempre empujar la transformación demo-burguesa del Ecuador, concebida como un proceso etapista para lo cual aceptaba alianzas con el centro político y la propia oligarquía. El Partido Socialista se diferenciaba en ser menos dependiente de Moscú, pero igual en sus planteamientos conceptuales a los cuales se les había castrado de los elementos más peligrosos de la doctrina marxista como eran la noción de la lucha de clases y la concepción sobre el Estado y el poder.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

En esta campaña electoral,  Yaku Pérez, candidato a la Presidencia por Pachakutik (PK) y todo el movimiento indígena y popular, tuvimos que enfrentar a varios “enemigos”, y decimos “enemigos” porque las elecciones se convierten en una guerra electoral, donde se gana o se pierde. En esta guerra política, nuestros “enemigos” eran principalmente la derecha y el correísmo (progresismo conservador), en la que los combatientes se unían a nosotros contra ellos o simplemente eran otros más que nos atacaban y a quienes también teníamos que resistir.

Por Alejandro Moreano*

1. El triunfo de Octubre en las elecciones 2021

Sorprende encontrar afirmaciones tanto de la candidatura de Pachakutik –Floresmilo Simbaña, incluida la izquierda radical, Alejandra Santillán- cuanto de las filas del “progresismo” –Andrés Arauz- que proclaman los resultados de las elecciones del 7 de Febrero de 2021 como una contundente derrota del neoliberalismo –refiriéndose a Guillermo Lasso y Lenín Moreno-, y un triunfo de ambas tendencias que sumadas sobrepasan el 50 %, tal como ocurrió en las elecciones bolivianas donde la candidatura de Luis Arce del MAS, integró los votos de movimientos indígenas y progresistas y alcanzó el 55 % del total.

La derrota del neoliberalismo –Lasso, Nebot y Moreno- sería aún más espectacular si consideraríamos incluida la votación de la Izquierda Democrática, dada la larga época de Rodrigo Borja enemigo de la derecha -Febres Cordero y Nebot como sus mayores oponentes- y proclive a posiciones desarrollistas. En tal medida, la votación ecuatoriana del 7 de Febrero se parecería entonces a la del referéndum de Chile en que las posiciones de la derecha tuvieron apenas el 20% del total de votos. En efecto, en el Ecuador, la derecha abiertamente neoliberal tuvo apenas el 20 % de los votos.

Por Natalia Enríquez*


Tapa y contratapa: Louise Glück (Nueva York ,1943), poeta con 77 años, lleva una trayectoria de premios importantes como el Pulitzer de poesía 1993; Premio Nacional del Libro 2014; Medalla Nacional de Humanidades 2015; y, el Nobel de Literatura de 2020. Se ha ganado varias becas como la del Fondo Nacional de las Artes 1970 y la Guggenheim de Artes Creativas 1975. Ha publicado alrededor de una docena de libros de poesía, la mayoría han sido traducidos al español por la editorial española PRE-TEXTOS.

Por Jaime Chuchuca Serrano*

Cuando nos desprecian nos llaman indígenas, indios, cholos, mitayos, oscuros, tiznados; cuando quieren tributos o votos, ciudadanos. Cuando el indígena tenía sus cabellos largos, le rapaban en las escuelas (años sesenta, setenta, ochenta, noventa y hasta los dos mil), con tijeras, cuchillo, a jalones, llamándoles piojosos, sucios, pilisientos. A la mujer le jalaban las trenzas y se le impedía entrar en la escuela.

Por Stalin Herrera*

Los resultados electorales han sido de infarto. Miro a Yaku Pérez (PK) todavía como una posible opción para la segunda vuelta y no puedo evitar recordar a Alejandro Moreano quien alguna vez observaba que el movimiento indígena tiene una inteligencia política que lo pone en el camino de la historia a fuerza de la movilización. Las elecciones, en medio de polarización social; la derecha, en la figura Guillermo Lasso (CREO), dispuesta a disputarle a Correa la representación; la izquierda progresista que solo ve la persecución de su candidato; Yaku, sin recursos, sin medios a su favor, con un discurso ambientalista-anticorreísta con la dirigencia de su movimiento social en contra; y, varios analistas políticos que no le daban ninguna posibilidad. Aún así, se situó y –aún pelea– su lugar en la segunda vuelta y abre una posibilidad distinta. Izquierda vs. izquierda, populismo vs. popular, progresismo vs. los pueblos, elijan, lo interesante es que la derecha desaparece.

Por Jorge Basilago*

Los libros tienen paciencia. Con calma, nos aguardan en su rincón de las palabras hasta que estamos listos para leerlos y al abrirlos vuelcan todos sus mundos internos a nuestro alrededor. Pero a menudo ese encuentro se demora o acaso –para nuestra desgracia- nunca se produce. “Nosotros trabajamos para que eso cambie”, enfatiza la narradora y mediadora de lectura Laura Montilla, integrante de la actual directiva de Girándula, organización que esta semana inicia sus habituales actividades de promoción lectora. 

Por César R. Espín León

Siempre es temporada de elecciones. ¡Ah, qué maravillosa es la “democracia”! Bueno… de hecho, no lo es. Como todas las formas de gobierno, se da por la fuerza. Quiero decir que existen mecanismos legítimos preestablecidos, que nos obligan a aceptar y obedecer a “autoridades” y leyes simplemente porque la mayoría está de acuerdo. El más conocido y aceptado es el de la votación directa: en teoría, se elige –o se debería elegir- lo óptimo, y los resultados son aceptados porque ha triunfado la “democracia”. Pero, ¿qué pasaría si se votara por lo inservible y maligno, como la corrupción? ¿Eso haría que fuese válida? ¡Claro que no!

Por Hugo Noboa

El peor escenario para Rafael Correa y su delfín, Andrés Arauz, así como para el banquero Guillermo Lasso, es tener que enfrentarse al candidato de Pachakutik, Yaku Pérez (o, a Xavier Hervas, si hubiera sido el caso) en segunda vuelta por la Presidencia. Prepararon todo un tinglado mediático para hacernos creer, sobre la base de dos exit poll, con conflicto de intereses, que la final sería entre Lasso y Arauz. Y hubo analistas políticos “serios” que se prestaron para ello.

Por Luis Arocha Mariño*

Desafortunadamente, vivimos en una época donde muchas personas influyentes se enteraron de descubrimientos científicos profundamente riesgosos: la toma de decisiones humanas ocurre desde el inconsciente y bajo la terrible preponderancia de factores sesgados y de orden inmediatista, en más de un 95% de los casos.

Como seres gregarios, organizados jerárquicamente, establecemos nuestra pirámide pública poniendo en manos de un pequeño grupo la toma de decisiones colectivas que determinan nuestras posibilidades y oportunidades de decisiones de alcance social, arrastrando en ello nuestra vida familiar, laboral y hasta personal. Y esa es la esencia necesaria de la democracia, forma de organización donde delegamos tal función, mediante el voto.

Por Stalin Herrera*

Personalmente soy muy crítico del gobierno de Correa y coincido en que Lenín Moreno es una expresión de su decadencia, aún así evito situarme en el dualismo de correísmo vs. anticorreísmo porque es una polarización que tiende a oscurecer el paisaje político y, sobre todo, el uso peyorativo del correísmo tiende a menospreciar el fenómeno político que marcó la experiencia histórica reciente, así como su efecto en la subjetividad política de la población –no es por nada que PAIS llegó a convertirse en una fuerza política nacional y Arauz arrancó en estas elecciones con la fidelidad del 20 o 30% del electorado–.

Por Ela Zambrano

La promulgación del decreto ejecutivo 883, en Octubre de 2019, provocó un estallido de movilizaciones de diferentes sectores sociales, pero fue la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) la que mayor protagonismo adquirió convirtiéndose en la interlocutora frente al gobierno de Lenín Moreno. 

En Octubre de 2020, con la pandemia como telón de fondo, se generaron decenas de debates sobre los sucesos de 2019; se recuperaron sonidos, fotos; se hicieron documentales; medio metrajes; paneles virtuales; se editaron varios libros, unos en papel, otros digitales, hasta la ex ministra de Gobierno, María Paula Romo, hizo su versión de los sucesos. 

En ese mes y en ese año, hubo un excesivo uso de la fuerza por parte del Estado: murieron 11 personas y otras, muchas, quedaron heridas. Pero en pleno proceso electoral a Octubre de 2019 y sus consecuencias ya no se mencionan. 

Para Leonidas Iza, presidente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi (MICC), Octubre de 2019 ha sido silenciado porque los candidatos no quieren reconocer el poder del pueblo, y pretenden convencernos de que las elecciones son el único camino para solucionar cualquier disputa en democracia.

Hasta ahora los eventos de octubre se mantienen ocultos, incluso por parte del candidato de Pachakutik, pero en la agenda de quien ocupe el sillón de Carondelet es esencial que conste la investigación de todos los hechos.