El triunfo de la revolución en 1979 fue un gran impacto y abrió grandes expectativas. Luego de 45 días de huelga general y con la lucha armada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) fue derrotada la Guardia Nacional y el feroz dictador huyó. Cuarenta años después quien encabezó esa revolución, Daniel Ortega, es un sanguinario dictador repudiado por su pueblo.

La ausencia del Estado candidato fue un elemento diferenciador entre los procesos electorales de 2014 y 2019. Esto evidencia en el destape de las organizaciones políticas y los candidatos como participantes de la competencia electoral lo que muestra una profunda fragmentación por la multiplicidad de actores sin trayectoria política que intentaron de una u otra manera obtener la mayor cantidad de puestos de elección popular.