Por Jaime Chuchuca Serrano

En el incendió de la Catedral de Notre Dame, Colossus, un robot bombero a control remoto, ayudó a apagar el incendio desde lugares impensables para un ser humano. Sin duda la robótica y la tecnología van transformando las operaciones humanas de modo acelerado. Miles de personas a diario son remplazadas por máquinas, pero hay actividades que aún no pueden ser suplantadas ni por robots ni por humanos. Nuestra vida está atravesada por tecnología electrónica.