Por Andrés Kogan Valderrama*/Desde Chile

A propósito de la primera vuelta electoral en Ecuador, en donde el candidato correísta,  Andrés Arauz (UNES), saca un poco más del 32 % de los votos, mientras que los otros dos candidatos que le siguen, Yaku Pérez (Pachakutik), y Guillermo Lasso (CREO), se encuentran en un empate técnico, –hasta que no se proclamen los resultados electorales definitivos– se ha abierto una discusión política muy interesante.

Por  Hugo el búho

El Marcelo siempre quiso emular al matraca. Siempre. Lástima que a duras penas se parece en el bigote. Hay que decirlo: podremos detestar al Nebot. Sí. Obvio. Pero, hay que reconocerle su inteligencia, siempre al servicio de los oligarcas que son de su marca. Ha gobernado el país sin sentarse en Carondelet. En cambio, ese clon mal hecho del Dotti es un socialcristiano sin registro sanitario. Un paliducho y balbuceante fachito que tiene la desfachatez de llamarse así mismo, periodista. 

Por Samuel Guerra Bravo*

En Ecuador y en América Latina vivimos un racismo solapado que anida en el alma de ciertas élites, particularmente de las que nos gobiernan. Pretendemos demostrar que todos, incluso los que han preservado sus rasgos originarios, pertenecemos de algún modo a una única raza: la nuestra, la latinoamericana, la de los hijos de la “chingada”, la de los mestizos. Conclusión: si todos somos los mismos, tenemos iguales derechos frente a la vacuna y demás aspectos del Estado. Pero ¡no es así!

Por Ileana Almeida*

Que Yaku Pérez, indígena cañari, que pasó su infancia en el huasipungo de una hacienda, que sabe lo que es pobreza extrema, que ha sufrido persecuciones políticas, encierros arbitrarios, y que haya  logrado convertirse en un político e intelectual, dispuesto a responsabilizarse por el destino de todos los ecuatorianos desde los más altos ideales, es realmente digno de alabanza.

Por Juan Carlos Coéllar y Remedios Sánchez

El triunfo de la tendencia progresista y de izquierda 

Los resultados electorales del pasado domingo 7 de febrero podrían leerse como un rechazo a los efectos de las políticas neoliberales impuestas en estos cuatro años de gobierno y como un desplazamiento del electorado hacia posiciones progresistas y de izquierdas: la de la corriente del progresismo que expresa Andrés Arauz (UNES), la del ecologismo contrario al extractivismo minero y petrolero de Yaku Pérez (Pachakutik), y la del candidato Xavier Hervas (Izquierda Democrática) que supo posicionar un discurso e imagen más atractiva para sectores jóvenes y alejada (aparentemente) de la polarización en contra y a favor del correismo.

Por Julio Oleas Montalvo*

El famoso economista Paul Krugman ha comparado a Donald Trump con el tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula. Ambos gobernaron cuatro años. El romano murió a manos de su guardia pretoriana. Aparentemente el norteamericano dejó de existir cuando Twitter lo bloqueó por mentiroso. Calígula, sinónimo de depravación y caprichosa crueldad tenía, como Trump, un ego gigantesco. Ambos no toleraban la crítica. Al romano se le atribuye la famosa frase “que me odien, siempre que me teman”; “mi belleza reside en que soy rico” dijo, entre otros tantos disparates, el norteamericano. 

Por Jorge Oviedo Rueda*

Se funda en 1926 con el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE). Es una izquierda doctrinaria, pegada a los textos clásicos del marxismo. Fue incapaz de ir de la realidad a la teoría, no obstante lo cual, el PSE siempre creyó que nuestros problemas había que pensarlos con cabeza propia. La tendencia consular, fuertemente influenciada por la Revolución Bolchevique, en 1931 produce la primera división de la izquierda, dando lugar a la fundación del Partido Comunista Ecuatoriano. Esa izquierda histórica lejos estuvo de elaborar una interpretación creadora de nuestra realidad, se convirtió en una izquierda oficial, contrapeso necesario para mantener el equilibrio en la dominación oligárquica. La tesis central del PCE fue siempre empujar la transformación demo-burguesa del Ecuador, concebida como un proceso etapista para lo cual aceptaba alianzas con el centro político y la propia oligarquía. El Partido Socialista se diferenciaba en ser menos dependiente de Moscú, pero igual en sus planteamientos conceptuales a los cuales se les había castrado de los elementos más peligrosos de la doctrina marxista como eran la noción de la lucha de clases y la concepción sobre el Estado y el poder.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

En esta campaña electoral,  Yaku Pérez, candidato a la Presidencia por Pachakutik (PK) y todo el movimiento indígena y popular, tuvimos que enfrentar a varios “enemigos”, y decimos “enemigos” porque las elecciones se convierten en una guerra electoral, donde se gana o se pierde. En esta guerra política, nuestros “enemigos” eran principalmente la derecha y el correísmo (progresismo conservador), en la que los combatientes se unían a nosotros contra ellos o simplemente eran otros más que nos atacaban y a quienes también teníamos que resistir.

Por Alejandro Moreano*

1. El triunfo de Octubre en las elecciones 2021

Sorprende encontrar afirmaciones tanto de la candidatura de Pachakutik –Floresmilo Simbaña, incluida la izquierda radical, Alejandra Santillán- cuanto de las filas del “progresismo” –Andrés Arauz- que proclaman los resultados de las elecciones del 7 de Febrero de 2021 como una contundente derrota del neoliberalismo –refiriéndose a Guillermo Lasso y Lenín Moreno-, y un triunfo de ambas tendencias que sumadas sobrepasan el 50 %, tal como ocurrió en las elecciones bolivianas donde la candidatura de Luis Arce del MAS, integró los votos de movimientos indígenas y progresistas y alcanzó el 55 % del total.

La derrota del neoliberalismo –Lasso, Nebot y Moreno- sería aún más espectacular si consideraríamos incluida la votación de la Izquierda Democrática, dada la larga época de Rodrigo Borja enemigo de la derecha -Febres Cordero y Nebot como sus mayores oponentes- y proclive a posiciones desarrollistas. En tal medida, la votación ecuatoriana del 7 de Febrero se parecería entonces a la del referéndum de Chile en que las posiciones de la derecha tuvieron apenas el 20% del total de votos. En efecto, en el Ecuador, la derecha abiertamente neoliberal tuvo apenas el 20 % de los votos.

Por Natalia Enríquez*


Tapa y contratapa: Louise Glück (Nueva York ,1943), poeta con 77 años, lleva una trayectoria de premios importantes como el Pulitzer de poesía 1993; Premio Nacional del Libro 2014; Medalla Nacional de Humanidades 2015; y, el Nobel de Literatura de 2020. Se ha ganado varias becas como la del Fondo Nacional de las Artes 1970 y la Guggenheim de Artes Creativas 1975. Ha publicado alrededor de una docena de libros de poesía, la mayoría han sido traducidos al español por la editorial española PRE-TEXTOS.

Por Jaime Chuchuca Serrano*

Cuando nos desprecian nos llaman indígenas, indios, cholos, mitayos, oscuros, tiznados; cuando quieren tributos o votos, ciudadanos. Cuando el indígena tenía sus cabellos largos, le rapaban en las escuelas (años sesenta, setenta, ochenta, noventa y hasta los dos mil), con tijeras, cuchillo, a jalones, llamándoles piojosos, sucios, pilisientos. A la mujer le jalaban las trenzas y se le impedía entrar en la escuela.

Por Stalin Herrera*

Los resultados electorales han sido de infarto. Miro a Yaku Pérez (PK) todavía como una posible opción para la segunda vuelta y no puedo evitar recordar a Alejandro Moreano quien alguna vez observaba que el movimiento indígena tiene una inteligencia política que lo pone en el camino de la historia a fuerza de la movilización. Las elecciones, en medio de polarización social; la derecha, en la figura Guillermo Lasso (CREO), dispuesta a disputarle a Correa la representación; la izquierda progresista que solo ve la persecución de su candidato; Yaku, sin recursos, sin medios a su favor, con un discurso ambientalista-anticorreísta con la dirigencia de su movimiento social en contra; y, varios analistas políticos que no le daban ninguna posibilidad. Aún así, se situó y –aún pelea– su lugar en la segunda vuelta y abre una posibilidad distinta. Izquierda vs. izquierda, populismo vs. popular, progresismo vs. los pueblos, elijan, lo interesante es que la derecha desaparece.