¿Qué será de ellos? ¿Existen? ¿Sí van a clases, seguro?

En la marcha del pasado 7 de agosto los estuvieron esperando. Durante horas. Los artistas y gestores  –en definitiva, los trabajadores del arte y la cultura- marcharon en defensa de sus derechos y cuestionando la forma en que la cultura se ha manejado durante los últimos años. Los siguen esperando.

“Para mí la conexión con la política y los acontecimientos siempre fue, y sigue siendo un factor importante en la danza” 

Escuchamos un ruido fuera de la sala donde estábamos ensayando: unos gritos y golpes, cuando abrimos la puerta, era mi mamá. Ella no quiso que me dedicara a la danza. No valía, dijo. “¡Nunca vas a ganarte la vida así!,  gritaba. ¡No te lo voy a permitir…!” Por suerte Wilson Pico, que dirigía la clase, logró tranquilizarla después de unos veinte minutos de conversación y al final accedió. “Si esto es lo que realmente quieres – me dijo – entonces te apoyo…”. Esto habría sido en el ’82.

Los acontecimientos criminales de las últimas semanas en Ecuador, el espíritu xenófobo que se está instaurando y la corrupción estamental revelan el sentido de fracaso y desconfianza social respecto de un Estado incapaz de apaciguar los acuciantes problemas que nos agobian. Ahí, en esos hechos, los postulados constitucionales se muestran como lo que son: simples papeles que el gobernante de turno no sabe cómo articular para definir su gobernabilidad.

Igual que en otras civilizaciones antiguas, los incas-quechuas de la época del Tahuantinsuyo levantaron ciudades, construyeron arquitectura monumental, sistemas de irrigación y redes de caminos, elaboraron calendarios, desarrollaron la metalurgia, la alfarería, pero no han encontrado  huellas de una verdadera escritura. Cómo se organizó un imperio tan grande sin el respaldo de escritura, es una inexplicable paradoja para los historiadores.

El Grupo de trabajo para un Observatorio Ciudadano de las Políticas Culturales informó hoy, 30 de agosto de 2018, que el presidente Lenín Moreno no tiene las competencias jurídicas para fusionar el Instituto de Fomento de las Artes, la Innovación y la Creatividad (IFAIC) y el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA) como medida de “optimizar” recursos del Estado.

Para quienes como yo, dedicamos prácticamente 10 años de trabajo en el antiguo Museo Nacional (MUNA) del Banco Central del Ecuador, fundado en 1969 y ubicado desde 1991 en las instalaciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, saber que el Ministerio de Cultura y Patrimonio, a su cargo desde el año 2010, decidió su cierre en noviembre del 2015 significó una enorme pérdida para el país.