Ecuador sigue padeciendo las secuelas de la “enfermedad holandesa” que se generó entre los años 2011 a 2014, cuando los precios del petróleo en los mercados internacionales superaron los USD 100 por barril. En este periodo, las exportaciones de petróleo y derivados sumaron USD 54.146 millones, hecho inédito en la historia económica del país.

Cuando el enemigo del pueblo vive en todos los bandos

Hemos estado acostumbrados, especialmente en América Latina y otras regiones de la periferia capitalista, a escuchar enérgicos discursos en contra del “imperialismo yanqui”. Y sin duda que ese imperialismo posee un historial muy poco agraciado, el cual va desde la injerencia en las políticas internas de los países hasta las intervenciones militares -directas o indirectas- dependiendo, casi siempre, de cuántos recursos -petroleros, energéticos, geoestratégicos, etc.- estén en juego. En todas esas injerencias, la sangre de muchos inocentes de la periferia ha sido derramada.

Ecuador en los últimos decenios registró crónicos déficits presupuestarios derivado del creciente servicio de la deuda pública, altos niveles de corrupción, evasión/elusión de impuestos, inadecuada gestión de las empresas públicas y deficiente administración de los recursos humanos. Se estima que el déficit fiscal en el año 2019 se sitúe sobre los $ 8.000 millones.