Por Jorge Basilago*

El destino suele ser un gran impostor. A menudo finge estar escrito de antemano y tenerlo todo previsto; pero apenas un instante después nos desorienta con enmiendas o tachaduras de principiante, giros inesperados y oportunidades que semejan condenas. Cuando niña Jutta Hipp soñaba, en su Leipzig natal, con un futuro entre lienzos y paletas; hasta su nombre, una variante de Judith –“la alabada”-, parecía augurarle éxitos y reconocimiento en el camino elegido. 

Por Jorge Basilago*

Domingo 5 de febrero de 1967. Un par de horas después del mediodía, en el municipio de La Reina –un alejado suburbio de la ciudad de Santiago de Chile-, suena con fuerza la música de algún festejo familiar. Tal vez por eso, el eco solitario de un disparo tarda en causar alarma entre los pobladores. Solo algunos momentos más tarde advierten que Violeta Parra, vecina del lugar y una de las creadoras más notables de la historia chilena, acaba de suicidarse. Cuando su hijo Ángel recibe la noticia por teléfono, lo atraviesan sensaciones contrapuestas: “(…) alegría por su liberación, tristeza por su ausencia que pensé definitiva. Error, desde ese día, su presencia no ha dejado de acompañarme”, anota en su libro Violeta se fue a los cielos.

Por Francisco Escandón Guevara*

La revolución industrial transformó la realidad productiva del planeta, en adelante la sociedad se polarizó entre una burguesía propietaria y un incipiente proletariado que se organizó en torno a los sindicatos. 

Para entonces, la demanda de manufacturas y el deseo empresarial de mayores ganancias justificaron el enrolamiento de las mujeres y niños al trabajo renumerado, pero las condiciones salariales y humanas fueron más precarizadas que en los adultos varones. Se impuso el régimen de sobreexplotación que prolongaba labores de hasta 16 horas diarias y bajas remuneraciones.

Por Tomás Rodríguez León*

❤️ A mi sobrina Cristina Balcázar, mi sobrina asesinada con su bebé

Flora Tristán fue la primera mujer comunista, la gran iniciadora del feminismo militante y del movimiento obrero. Es la mujer que precede a las teorías del comunismo científico  de Carlos Marx y Federico Engels.

Hija del aristócrata peruano Mariano de Tristán y Moscoso, hermana de quien sería Presidente del actual Perú y miembro de la Armada Española  y de madre francesa. Tuvo una primera infancia de lujo, y su casa era visitada por personajes hitos en la historia como Simón Bolívar o Simón Rodriguez el maestro del libertador.  Pero cuando apenas Flora tenía 5 años, la familia cae en la pobreza tras la muerte de su padre.

Por Atawallpa Oviedo Freire*

Las controversias tras la muerte de Diego Armando Maradona salen fuera de lo normal o es otra anormalidad de las tantas que vivimos en esta sociedad caótica. Cómo se explica que el deceso de un jugador de fútbol haya provocado en una buena parte del mundo grandes reacciones de un tipo y del otro. Especialmente en Argentina, con el argumento de que Maradona fue el único o el que más alegría le ha dado al pueblo argentino. 

Por Francisco Escandón Guevara*

Cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la No violencia contra la Mujer, en honor de las hermanas Mirabal asesinadas por revelarse a la dictadura del dominicano Rafael Trujillo. Desde entonces la lucha contra ese delito de odio continúa.

El feminicidio no sólo es una expresión de violencia extrema contra la vida de las mujeres, también encarna una historicidad de las relaciones sociales y reproductivas que afirman la sumisión de género y la propiedad sobre ellas. 

Por Mónica Mancero*

La violencia contra mujeres y niñas violadas, proveniente tanto de los violadores directos como del Estado que las somete, es inconcebible e inaguantable.

¿Por qué es responsabilidad del Estado? Decir que el Estado es el responsable suena algo abstracto; eso es precisamente lo que caracteriza a la violencia estructural que padecemos las mujeres, que aparentemente no hay culpables visibles, porque ¿quién es el Estado? no hay nada más abstracto que el Estado, como diría Abrams, el Estado es la máscara. 

Por Samuel Guerra Bravo*

Una querida amiga me comparte una entrevista realizada a la filósofa mexicana Fanny del Río (1), a propósito de su libro Las filósofas tienen la palabra (Siglo XXI, 2020), en el cual recopila diez entrevistas a otras tantas filósofas mexicanas. El objetivo del libro es estudiar la presencia de la mujer dentro de la filosofía, pero el tema lleva a la entrevistada a poner en evidencia otros importantes aspectos como, por ejemplo: que la filosofía ha sido un universo de hombres, que desde los griegos se ha insistido en que la mujer no tiene capacidad para el pensamiento abstracto, vinculándola más con la intuición, las emociones y los sentimientos, y no con la razón. Esto, dice la entrevistada, es falso, y una historia verdadera de la filosofía resaltaría que las mujeres estuvieron presentes desde el principio a pesar de la prohibición, y de que tardó mucho en tener acceso a la educación formal.

Nosotras que nos fuimos encontrando

Palabras primeras

Escribimos ensamblando dos subjetividades, dos voces, dos formas de ver el mundo, dos historias que con experiencias distintas, deciden tejer lo común. Escribimos en primera persona del singular y plural, porque apostamos a hablar desde la experiencia propia y encarnada.

Resulta irónico que en Oriente algunas mujeres luchan por quitarse el hiyab, el burka y otras series de prendas de vestir impuestas por el machismo y el patriarcado; y por el contrario, algunas mujeres originarias de Oriente y que viven en Occidente luchan porque no les quiten o les prohíban usar esos distintos velos de ocultación de la mujer. Y lo más sorprendente es que algunas de estas mujeres que llevan el velo patriarcal hablan de feminismo y dicen que representan al feminismo musulmán o al islámico.