Por Hugo, el búho

Ese debería ser el titular después de ver la fotografía del ministro de salud, Juan Carlos Zevallos, junto a su asesora, Gabriela Gómez, en un club privado de Playas Villamil. Habría que darle un premio: la palmera de oro, el ceviche engreído o el pargo desbocado. Sus colegas ni duermen para poder atender a la cantidad de personas infectadas con covid-19, pero el Juan Carlos Zeta no se anda con sentimentalismos. Los hospitales pueden estar colapsados, los médicos sin sueldo, sin implementos de bioseguridad, no dar abasto, los contagios estar en curva ascendente, pero son pequeñeces ante lo que significa el sol y la arena. Un ministro y su asesora (heredado de Santiago Cuesta) en la playa es cosa seria. 

Por Jonathan Báez Valencia*

La lógica del recorte y ajuste del sector público es la principal característica del gobierno del mandatario ecuatoriano, Lenín Moreno. Una posición que cobró la vida de alrededor de 5 532 ecuatorianos confirmados por coronavirus y 3 444 probables debido a los recortes y despidos en el sector de la salud realizados antes de la pandemia. No obstante, la situación no se detuvo allí. El análisis del gasto efectuado en este sector durante el primer semestre de 2020 (enero-junio), principal período de la pandemia, muestra que este fue menor en comparación al mismo lapso de tiempo en 2019.

Por Paúl A. González y Fernando Bajaña*

Se ha convertido en algo frecuente observar en publicaciones de diarios y revistas, la exposición de un discurso sobre la condición humana que resalta una concepción individualista del hombre. En ese aspecto, a la hora de justificar dicha sentencia, no se escatima en la búsqueda de premisas y supuestas evidencias en la más amplia diversidad de disciplinas y campos del conocimiento. Por un lado, es común advertir sendas interpretaciones reduccionistas de las dinámicas evolutivas, en las cuales se pasa por alto la determinante influencia de las mutaciones genéticas y las afectaciones ambientales en el desarrollo y permanencia de las especies, para concentrarse en el clásico estribillo de que en la naturaleza “sobrevive el más fuerte”. El ejercicio referido, inclusive, llega hasta revisiones psicológicas, mediante las cuales se intenta probar una suerte de racionalismo utilitarista, según el cual los individuos de la especie humana están condicionados mentalmente a emplear criterios de maximización en la toma de sus decisiones.

Por Alberto Acosta*

La crisis provocada por el coronavirus (covid-19), que forma parte de la crisis multifacética global, es mayúscula. La pandemia, sin duda alguna, constituye una prueba mayor para la sociedad humana globalizada. Nunca antes tantos países han estado envueltos con tanta intensidad, en tan poco tiempo y con tanta brutalidad, en un reto que casi paraliza toda la economía y la misma sociedad. Una cuestión que no se puede olvidar es que muchos problemas ya estaban larvados o incluso ya habían aflorado antes de que aparezca esta pandemia: en la lista caben la recesión económica global y más aún el colapso climático. 

Por Jorge Basilago*

Apoyado en su habitual capacidad de síntesis, Oscar Wilde sostiene en La decadencia de la mentira(1891) que “la vida imita al arte”, porque este “toma a la vida entre sus materiales toscos, la crea de nuevo y la vuelve a modelar en nuevas formas y con una absoluta indiferencia por los hechos”. Sin embargo, el autor irlandés se ve obligado a reconocer que su teoría fracasa cuando “la vida predomina y arroja al arte al desierto”. “Esta es la verdadera decadencia que sufrimos actualmente”, denuncia, por boca del personaje de Vivian. 

Por Jaime Chuchuca Serrano

La historia de los sabios, amautas y shamanes indígenas, ha sido relegada de la historia oficial, antes de la llegada de los españoles ya conocían la rica utilidad medicinal de cientos de plantas. En 1574, Nicolás Monardes se admiró como los indígenas trataban las fiebres intermitentes con una planta llamada quina-quina (Piedrahíta, 2008). A inicios del siglo XVII una cresta de paludismo aplacó Europa y fue transportada a América. En muchos lugares de Los Andes, a 1800 y 2500 metros de altura, los sabios indígenas empezaron a tratar la malaria con la corteza del árbol quina-quina; la corteza del árbol se bautizó más tarde como cascarilla.

Por Tomás Rodríguez León

La pandemia golpea y más estupor causa la conducta humana que transita sin piedad ante el dolor, se confabulan prácticas inmorales y quehaceres políticos, cual  otra peste mayor. Los hilos de la solidaridad discurso vacío del poder, herramienta escatológica que sucede  mientras el pueblo llora, cruel escenario donde los políticos frotan sus manos organizando  negocios, negociados y robos.

Por Jorge Basilago*

Siglos atrás, cuando Platón diseñó su república ideal, también puso en claro sus perspectivas para quienes ejercían el oficio artístico. En concreto, el filósofo contemplaba dos posibilidades para mantenerlos en línea con las expectativas de gobierno: la expulsión o el disciplinamiento. “Será preciso que fijemos nuestras miradas sobre todos los demás artistas, para impedir que copien en pintura, en arquitectura o en cualquier otro género, la maldad, la intemperancia, la vileza o la fealdad”, sostiene el pensador en diálogo con Glaucón.

Por Julio Oleas-Montalvo

No existe nada nuevo bajo el sol, dice el dicho… excepto el covid-19. Luego de los dantescos efectos de la primera ola, es evidente que el agudo retroceso del bienestar humano, en unos países más que en otros, es consecuencia de algo más que la pandemia. Países con liderazgo, instituciones y recursos (científicos, tecnológicos y económicos) la han enfrentado mejor que los desorganizados, improvisados y sin instituciones.

Por Régine Chiffe, artista y escritora francesa

El confinamiento o la sociedad de claustro; la corrupción que se ha evidenciado en plena pandemia; y, la nueva esclavitud son temas analizados por  Atawallpa Oviedo Freire, investigador del pensamiento y episteme indígenas, filósofo, periodista y caricaturista.

Por Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro*

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus terminó por agudizar y complicar mucho más la recesión económica global que estaba en marcha desde tiempo atrás. Se habla incluso que sería una crisis mayor a la Gran Recesión (crisis financiera internacional de 2007-2009) y comparable a la Gran Depresión de 1929-1939[2]. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le otorgó un nombre: el Gran Confinamiento. Según previsiones del mismo Fondo de abril de 2020 [3], para dicho año la economía mundial caería 3%, una contracción mayor que aquella registrada en 2009 de 0,1% según el FMI o de 1,7% según el Banco Mundial (BM). Semejante crisis económica, que exacerba la crisis civilizatoria provocada por el capitalismo mundial, necesita enfrentarse desde múltiples aristas. Entre ellas se encuentra la arista institucional de la economía global.

Por Ileana Almeida

La pandemia del coronavirus se extiende entre toda la población y, como siempre, los indígenas son los más afectados porque soportan las peores condiciones de vida y salubridad. Las bases y los dirigentes de sus organizaciones han reiterado reclamos y peticiones pero el gobierno no comprende la gravedad de la situación y no responde en la medida de la magnitud que adquiere esta tragedia entre los descendientes de los pueblos originarios.

Por Mario Unda

Uno de los signos de estos tiempos es la guerra contra el trabajo. Y, la epidemia, con su secuela de temor, ansiedad y desesperación, les vino “como anillo al dedo” (la frase es de un alto funcionario gubernamental) para lanzar sobre las clases laboriosas los golpes salvajes y despiadados que la resistencia popular contuvo desde 1981.