Después de ganar ampliamente la consulta popular en febrero de este año, mientras cae en las encuestas de opinión y con la reciente aprobación de una ley económica que profundiza la dirección pragmática y ortodoxa en economía que venía advirtiéndose desde 2014, el gobierno de Lenín Moreno aceleró el paso en el desmonte del control que Rafael Correa había dejado sembrado en las principales instituciones del Estado.