Por Patricio Carpio Benalcázar*

En línea con la lógica que imponen los grandes medios de comunicación fundamentalmente televisivos, el debate y análisis sobre los procesos electorales, se reduce a mirar las estrategias comunicacionales que aplican las diversas candidaturas, los mensajes puntuales que emiten y las características personales de quienes se postulan a la presidencia, luego al balance cuantitativo de los votos y los espacios geográficos que ocupan, a más de proyectar el auspicioso futuro de los inmediatos perdedores y las sorpresas de cajón.

Por Ileana Almeida*

En la década de 1980, surgió en Quito un grupo político de mujeres que planteó cambios a la sociedad ecuatoriana. Una de las causas del aparecimiento de Mujeres por la Democracia fue la arbitrariedad y abuso de poder que (MxD) caracterizaron al gobierno de León Febres Cordero. Más allá de la coyuntura  que vivía el país, el movimiento impulsó el debate sobre cuestiones trascendentales para Ecuador y América Latina, y asumió, a partir de convicciones firmes, acciones para profundizar la democracia.  

Por Samuel Guerra Bravo*

1. La historia de un país avanza siempre en medio de las vicisitudes y luchas políticas y sociales que su propio devenir genera. En ese devenir y en esas luchas, ciertos conglomerados sociales (clases, estratos, facciones) son determinantes durante un tiempo y luego son desplazados por otros conglomerados sociales emergentes. Así camina la historia.

Por Julio Oleas-Montalvo*

El 11 de marzo de 2020, setenta días después de que la Comisión Municipal de Salud de Wuhan notificara de un “conglomerado de casos” de neumonía, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el covid podía considerarse una pandemia mundial. El año pasado se contagiaron más de 83 millones de personas y murieron más de 1,8 millones. Si al menos 70% de la población mundial recibe una vacuna sería posible superar esta catástrofe global. Pero, como están las cosas, alcanzar este objetivo tomaría más de siete años.  

Por Natalia Enríquez*


Tapa y contratapa: Camila Sosa Villada, (Argentina, 1982) Estudió Comunicación Social y Teatro. Ha actuado en varias obras importantes, es autora del libro de poesía La novia de Sandro (2015) y de un ensayo autobiográfico El viaje inútil (2018). Fue prostituta, mucama por horas y vendedora ambulante.


Las malas es la historia de la vida travesti, se puede leer como una novela y como una autobiografía colectiva. La autora tiene dos cosas claras en este libro: hacer literatura y testimoniar.

Lo que atraviesa el libro desde los pies a la cabeza es una electricidad que toma forma desde la oscuridad de las calles en las madrugadas y contrasta con el neón enceguecedor de cada uno de los personajes. No solamente porque la figura travesti es irreverente y excesiva en la estética que perfila su figura, además, porque estas travestis van cargadas de luz que brilla por su misticismo y ternura abrumadoras.

Por Hugo el búho

Viejos como el odio de dios; como si ante ellos, la resaca de todo lo oportunista se empozara en el alma… ¡yo no sé!

Se busca a un par de mayorcitos, quienes fueron vistos por última vez en el sector de Chimbacalle. Se sabe que estaban perdidos porque, -se sabe también- su domicilio está ubicado en lugares exclusivos. En su vida han de ver pisado el sur, por lo tanto, se presume que ya están seniles, lo que hace que confundan sur con norte, este y oeste.

Por Pacha Korikilla*

Controvertido por sus expresiones, Atawallpa Oviedo, compañero de campaña del candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, aclara algunas de sus últimas declaraciones en relación a la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y Leonidas Iza, presidente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi (MICC).

Atawallpa, ¿Qué opinas de las elecciones en Ecuador?

Lo veo con mucho desencanto, se ha aprendido muy poco del pasado. El ecuatoriano es fácilmente manipulable, en una campaña de dos meses se puede influenciar al votante y conducirlo a que apoye por un determinado candidato. Se lo puede ver incluso en intelectuales y académicos que se dicen de izquierda, quienes combatieron al correísmo por 10 años, pero que en última instancia han terminado votando nulo o por Andrés Arauz (UNES), bajo el argumento de que no creen en las elecciones o de que Yaku Pérez (PK) no respondía al 100% de sus expectativas, por ciertos anuncios que consideraban medidas neoliberales. 

Por su parte, el candidato del correísmo seducía hábilmente con “paz y amor”, bien asesorado para decir lo que había que decir y hacer, para tratar de contentar a casi todos, a sabiendas de que en una campaña electoral se puede ofrecer de todo, pero que luego no se cumple lo prometido. Ningún gobierno ha cumplido sus promesas. Eso es la democracia, ofrecer el paraíso para ganar los votos necesarios y luego darle el infierno, manteniendo al pueblo siempre abajo para que sigan votando por los de arriba.

Por Andrés Kogan Valderrama*/Desde Chile

A propósito de la primera vuelta electoral en Ecuador, en donde el candidato correísta,  Andrés Arauz (UNES), saca un poco más del 32 % de los votos, mientras que los otros dos candidatos que le siguen, Yaku Pérez (Pachakutik), y Guillermo Lasso (CREO), se encuentran en un empate técnico, –hasta que no se proclamen los resultados electorales definitivos– se ha abierto una discusión política muy interesante.

Por  Hugo el búho

El Marcelo siempre quiso emular al matraca. Siempre. Lástima que a duras penas se parece en el bigote. Hay que decirlo: podremos detestar al Nebot. Sí. Obvio. Pero, hay que reconocerle su inteligencia, siempre al servicio de los oligarcas que son de su marca. Ha gobernado el país sin sentarse en Carondelet. En cambio, ese clon mal hecho del Dotti es un socialcristiano sin registro sanitario. Un paliducho y balbuceante fachito que tiene la desfachatez de llamarse así mismo, periodista. 

Por Samuel Guerra Bravo*

En Ecuador y en América Latina vivimos un racismo solapado que anida en el alma de ciertas élites, particularmente de las que nos gobiernan. Pretendemos demostrar que todos, incluso los que han preservado sus rasgos originarios, pertenecemos de algún modo a una única raza: la nuestra, la latinoamericana, la de los hijos de la “chingada”, la de los mestizos. Conclusión: si todos somos los mismos, tenemos iguales derechos frente a la vacuna y demás aspectos del Estado. Pero ¡no es así!

Por Ileana Almeida*

Que Yaku Pérez, indígena cañari, que pasó su infancia en el huasipungo de una hacienda, que sabe lo que es pobreza extrema, que ha sufrido persecuciones políticas, encierros arbitrarios, y que haya  logrado convertirse en un político e intelectual, dispuesto a responsabilizarse por el destino de todos los ecuatorianos desde los más altos ideales, es realmente digno de alabanza.

Por Juan Carlos Coéllar y Remedios Sánchez

El triunfo de la tendencia progresista y de izquierda 

Los resultados electorales del pasado domingo 7 de febrero podrían leerse como un rechazo a los efectos de las políticas neoliberales impuestas en estos cuatro años de gobierno y como un desplazamiento del electorado hacia posiciones progresistas y de izquierdas: la de la corriente del progresismo que expresa Andrés Arauz (UNES), la del ecologismo contrario al extractivismo minero y petrolero de Yaku Pérez (Pachakutik), y la del candidato Xavier Hervas (Izquierda Democrática) que supo posicionar un discurso e imagen más atractiva para sectores jóvenes y alejada (aparentemente) de la polarización en contra y a favor del correismo.

Por Julio Oleas Montalvo*

El famoso economista Paul Krugman ha comparado a Donald Trump con el tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula. Ambos gobernaron cuatro años. El romano murió a manos de su guardia pretoriana. Aparentemente el norteamericano dejó de existir cuando Twitter lo bloqueó por mentiroso. Calígula, sinónimo de depravación y caprichosa crueldad tenía, como Trump, un ego gigantesco. Ambos no toleraban la crítica. Al romano se le atribuye la famosa frase “que me odien, siempre que me teman”; “mi belleza reside en que soy rico” dijo, entre otros tantos disparates, el norteamericano.