La posible entrega del edificio de la sede de Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a la Universidad Indígena, más allá del edificio en sí mismo y de la cuestionable desaparición de la Unasur, el episodio ha dejado traslucir el vetusto racismo, el colonialismo y el eurocentrismo de gran parte de la sociedad ecuatoriana, que lamentablemente sigue muy vigente todavía en estos 500 años. Empezaré haciendo referencia a un artículo del “pelagato” Martín Pallares y su antojadizo texto titulado “Entregar el edificio de Unasur a la Conaie es pésima idea”.

Los primeros cultivos de palma aceitera datan del año 1953 en Santo Domingo de los Tsáchilas y Quinindé, sin embargo, su expansión inicia con fuerza en los 70 y 80, momento a partir del cual no ha parado de expandirse. Actualmente, existen 319.000 hectáreas de palma aceitera a nivel nacional, se producen 577,000 toneladas, de las cuales el 39% van para el consumo nacional y el 61% se exportan.