Donde el autor descubre que sembrar su propia comida no ha sido tan fácil

Cuando uno tiene su corazoncito a la izquierda y quiere cambiar el mundo, la alimentación es un buen tema para empezar. Tal vez porque, cuando uno investiga un poco, es fácil entender que ese mismo sistema agro-industrial que poco a poco les quita las tierras a los pequeños campesinos o quiere quemar la Amazonía para poder sembrar soya de exportación, ese sistema es el que nos vende comida chatarra, con altos contenidos de azúcar o de carbohidratos.

Mientras una derecha oportunista y ultramontana en Bolivia recurre al socorro imperialista en un nuevo plan cóndor para la región, la juventud y los movimientos populares retoman las calles, los escenarios recuperan la magnitud de la acción directa sobre los ejes ortodoxos de la política y el vaivén se acelera de izquierda a derecha en forma vertiginosa que sería ingenuo creer que no forma parte de la lucha mundial hegemónica.

Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), hasta el año 2018, unos 500 contribuyentes morosos en Ecuador adeudaban 4 548 millones al Estado. Mientras que 349 500 contribuyentes debían 96 millones de dólares. Cuando se dice que la Ley de Fomento Productivo de 2018 perdonó la deuda a “todos los ecuatorianos” es una falacia. Esta ley fue hecha para perdonar a 500 personas, el 50% de la deuda: 2 274 millones de dólares.