Por Jorge Basilago*

Quito, 23 de diciembre de 2020.- Allá en su juventud, Jaime Guevara estudió artes en la Universidad Central. No alcanzó a terminar la carrera: se le atravesaron una guitarra, el rock y las luchas sociales, y detrás de su influjo inició una maestría informal en canto popular que aun hoy lo cuenta como aplicado estudiante. “Desde el 73 para acá, han pasado 47 años en los que de alguna manera hice un cierto aporte para que la gente no solo piense, sino que cante, diga y haga lo suyo… o intente hacerlo”, sostiene con humildad el trovarockero, que estrenó nuevo disco para su cumpleaños.

Y esa es de algún modo la idea de esta entrevista con el Chamo: conocer mejor su forma de componer, los mecanismos que hacen surgir sus canciones y las llevan, luego, a refugiarse en la mente y el corazón de tantas otras personas. Desde sus orígenes autodidactas hasta el meticuloso buceador actual, que se alimenta de músicas y lecturas de todo tipo, sin descuidar jamás el latido del pueblo. “Jacques Brel decía que ‘lo que llaman talento son 10 gramos de inspiración por 90 gramos de trabajo’. Escribir canciones es, sobre todo, eso: “buscar”, razona, mientras deja asomar una pista de sus gustos personales.

Por Hugo el búho*

Quito, 13 de diciembre de 2020.- Vilma Vargas, la conocida y reconocida Vilmatraca, es caricaturista, artista, arquitecta y dueña de un humor crítico muy original. Tiene una trayectoria de más de veinte años, por el que ha recibido algunos reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos, el Premio Humor Gráfico de las Américas. 

Le pillamos para esta entrevista con La Línea de Fuego en un momento de desintoxicación de la política. “Me saturé”, nos dijo. “Estoy en una crisis existencial, creativa”, aseguró. Ante la insistencia, esta mujer puruhá, oriunda de Riobamba, que vive en Chambo, nos permitió conversar como mandan los protocolos de la pandemia y las nuevas tecnologías: vía zoom. 

Primero nos confesó que no le gustan las entrevistas, “yo prefiero dibujar, lo que yo pienso está en mis dibujos, mis dibujos ya hablan por mí, no necesito hablar más”. Pero ya conectados, sincrónicamente, no nos quedó otra que conversar. 

Por Jorge Basilago*

La puerta está abierta en espera de los visitantes. A simple vista, el ordenado espacio interior no parece la vivienda de un músico de rock: cada libro en su lugar, posters con bastidores y colgados prolijamente… La delgada figura de Jaime Guevara asoma de pronto, como para confirmar que sí es su casa. Detrás de la obligada mascarilla, su boina negra y su cabello larguísimo saludan con una reverencia a distancia prudencial, como marcan estos tiempos pandémicos.

“Tenía el pelo más tupido, pero en octubre me lo jodieron, igual que el ojo derecho”, relata sin preámbulos, bien predispuesto para la entrevista con La Línea de Fuego. “Nos acorralaron en la caseta del parque El Arbolito y nos dieron bomba en ese recinto cerrado. Se perdió todo escrúpulo: en mis años de militante de la guitarra nunca he visto tal represión, ni siquiera en los tiempos de la bestia de (León) Febres Cordero”, agrega. 

Habla, por supuesto, de lo que vio y vivió durante el violento accionar estatal de octubre de 2019; y lo compara con otras situaciones similares de los últimos 50 años, de las que también fue testigo, protagonista y narrador –guitarra en mano- al mismo tiempo. Rememora alegrías y desilusiones. Se entusiasma con el renacer de la rebeldía popular, en igual medida que descree de las soluciones políticas partidarias. Canta y cuenta, que de eso se tratan su vida y su arte.

Por Ela Zambrano

Quito, 25 de octubre de 2020.- Ileana Almeida, ambateña, profesora universitaria e importante teórica ecuatoriana, hace poquito cumplió 81 años, circunstancia que como Línea de Fuego nos sirvió de pretexto para conversar sobre su vida, sus estudios en la Rusia comunista, sus aportes a la filología andina, a la lucha de los pueblos y nacionalidades indígenas y, por supuesto, a la Revista que también está de aniversario. 

Ileana es una mujer descomplicada y sencilla, nunca ha tenido problema en compartir unos ceviches de chochos con sus estudiantes o dejar que le llevaran a su casa (a pocas cuadras de la Facultad de Comunicación en la Universidad Central) en moto. 

Nos recibió en su casa, la misma desde hace años, y esto fue lo que conversamos.  

Por Gerard Coffey y Ela Zambrano

Quito, 19 de octubre de 2020.- Un año después del estallido, Línea de Fuego conversó con el pensador Alejandro Moreno sobre las significaciones de octubre de 2019 en contraposición con la agenda neoliberal del gobierno de Lenín Moreno, la pandemia y las repercusiones que se expresan en la papeleta electoral.

Alejandro Moreano es uno de los mayores exponentes de la tradición crítica ecuatoriana. Infatigable pensador en torno a la historia política y cultural del país, la emergencia de la modernidad, la idea de emancipación y la crítica al poder, la creación literaria en Ecuador y América Latina

Entrevista con Alberto Acosta

La situación caótica que vive Ecuador y el mundo respecto al cononavirus (Covid-19), para Alberto Acosta, puede dar paso a un repensar de muchos paradigmas que tenemos establecidos en el día a día, en lo que llamamos “normalidad”. Si bien las medidas adoptadas por el gobierno ecuatoriano, como pagar la deuda en lugar de destinar esos fondos a la emergencia sanitaria, dejan ver las costuras de un sistema social y económico que desde hace mucho ha estado a punto de romperse. Ahora esas costuras son más visibles, como ha sido costumbre, los menos favorecidos son los que tienen su existencia pendiendo de un hilo, sea por enfermedad o por hambre.

El COVID-19 preocupa a las comunidades indígenas y campesinas del Ecuador. Leónidas Iza Salazar, presidente del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi habla sobre la emergencia sanitaria en las comunidades, el rol del Estado en torno a la producción agrícola y la importancia de suspender el pago de los créditos para toda la ciudadanía.

El Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza tutela la salud de la Tierra

Entrevista a Alberto Acosta

¿Usted estará en Lecce el 22 de noviembre para un día de estudio organizado por la Universidad de Salento [1], como miembro del Tribunal Internacional para los Derechos de la Naturaleza? ¿Puede ilustrarnos brevemente el objetivo de este Tribunal?