Por César R. Espín León*

Quito, julio 19 de 2020.- Cuando se puso el sol el 11 de julio de 1995, comenzó a correr la voz de que la toma y control de Srebrenica por el general Ratko Mladic y el ejército serbio de Bosnia (VRS) era inminente. Luego se tomó la decisión de que, si los hombres bosnios de la ciudad sobrevivían, debían intentar escapar al territorio libre de Tuzla. Su ruta hacia la libertad los llevaría a través de bosques y montañas.