Desconcierto, ambivalencia y falta de orientación por un lado, desborde de la corrupción y asesinatos de dirigentes sociales; por el otro, marcan los primeros cien días de gobierno del ultraderechista Iván Duque en Colombia, en los que la ciudadanía teme que para sobrevivir apele a dos guerras simultáneas: uno interna y otra contra su vecino del norte, Venezuela.

Cuando viaja a la ciudad de Quito, su madre de 42 años se queda preocupada. No quiere que le pasé algo, que la secuestren o la asesinen, porque dicen que él [‘Guacho’] tiene gente en todo lado y sabe con quién nos reunimos y entrevistamos, dice Ana Velasco, hermana de Katty Vanesa Velasco, de 20 años y oriunda de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas quien fue secuestrada el pasado 17 de abril de 2018 junto a su pareja Óscar Villacís, de 24 años.

Es evidente que el presidente del Ecuador Lenín Moreno no recibe de sus asesores las orientaciones adecuadas a fin de tener un norte claro en temas como la frontera con Colombia o el ser garante en los diálogos de Paz que llevaba a cabo el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno colombiano en Quito. Dos temas distintos, que para Moreno y su equipo de gobierno, al parecer son lo mismo.