El triunfo de la revolución en 1979 fue un gran impacto y abrió grandes expectativas. Luego de 45 días de huelga general y con la lucha armada del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) fue derrotada la Guardia Nacional y el feroz dictador huyó. Cuarenta años después quien encabezó esa revolución, Daniel Ortega, es un sanguinario dictador repudiado por su pueblo.

Entrevista a Mónica Baltodano, excomandanta sandinista.

Las recientes protestas en Nicaragua dividen aguas dentro y fuera del sandinismo, una fuerza política que derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979 y que tuvo a Daniel Ortega como presidente entre 1986 y 1990 de la llamada “revolución sandinista”.