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viernes, marzo 6, 2026

Una ciudad vieja, un mapa nuevo

Por Natalia Enrรญquez*


Tapa y contratapa: Fernanda Trรญas (Uruguay 45 aรฑos) escritora, profesora y traductora. Tiene dos novelas anteriores: La azotea (2001); Cuaderno para un solo ojo (2002); y, un libro de cuentos No soรฑaras flores (2016).


Este es un libro escurridizo a la clasificaciรณn usual por gรฉnero literario, pues desafรญa eso y varias otras cosas mรกs. Lo mรกs cercano a esa sensibilidad porosa que ofrece La ciudad invencible resulta un libro de mini ensayos sobre fragmentos de cotidianidad. Sobre distintas capas y superficies, direcciones y lugares, compaรฑรญas y desolaciones, habitamos la ciudad invencible de Trรญas.

La ciudad invencible es un ejercicio de estirar la voz hasta que adquiere mรบltiples formas en correspondencia a una espacialidad y una emocionalidad que juntas forman un รกngulo literario muy bien descrito, de manera profunda, la autora nos interna en un Buenos Aires ย que estรก debajo de la metrรณpoli.

Es la historia de una mujer que migra a Argentina y su recorrido vital y cotidiano, que es tambiรฉn un recorrido del territorio pero no plano ni superficial, no es una visita de turista; sino uno perifรฉrico, sin centros ni lugares especรญficos o icรณnicos incluso. Es una forma de ย caminar el espacio geogrรกfico sobre todo anteponiendo una cartografรญa personal, donde la ciudad invencible se construye en densidad.

โ€œel miedo era esa costra negra que se acumula entre los azulejos del baรฑo, era la mugre endurecida dentro de mรญ, mis propias articulaciones, de modo que no podรญa vivir sin รฉl, pero anquilosada como estaba, tampoco podรญa movermeโ€.

La ciudad invencible estรก escrita desde una perspectiva espacial de lo รญntimo, con la multiplicidad de afectos y emociones puestos en las diversas tonalidades de la voz que narra. La personaje principal recibe la noticia de la muerte de su padre mientras vive su experiencia migrante huyendo de una ex pareja violenta, โ€œLa rataโ€. Ese miedo, esa tristeza, esa soledad se convierte en ritmo y cadencia de la historia, en una nube gris que no se convierte en lluvia pero que resulta amenazante.

โ€œEl cerebro no entiende la muerte. El cerebro se queda dando vueltas, girando sobre sรญ mismo, buscando los matices del lenguaje. Lo encontraron. Lo encontraron casi muerto. El cerebro es un ser que sueรฑa y que va a despertarse justo antes de que el monstruo le coma la cabezaโ€.

El libro contiene una secuencia inusual de capรญtulos o divisiones muy cortas, que responde mรกs que a una cronologรญa de la historia a una profundidad o ramificaciรณn de la misma; mientras se avanza en la historia, se nota que en esa ramificaciรณn, en esa arboleda que da sombra, se construye justamente como una ciudad, una invencible, una que se habita desde adentro, que se lleva dentro para sobrevivirla.

En uno de ย los ย insertos Fernanda Trรญas nos ofrece ademรกs un arts poรฉtica, que resulta una bisagra entre esa estructura poรฉtica que reposa en el fondo del lenguaje, con un toque de oscuridad tambiรฉn, de inocencia, de dilataciรณn, de frescura e incluso humor que ofrece toda la historia; y que finalmente da cuenta del bagaje con el que la autora reescribe un mapa tan viejo y conocido como el de Buenos Aires.

El relato mismo invita a leerlo como si se caminara sobre รฉl, hacia la mitad hay una especie de desnivel que sin embargo tira al centro de la historia, y funciona para equilibrar los tonos contundentes del inicio y el remate. Se lee como si se fuese a un lugar de la historia y se volviera sobre ella, se regresara y se avanzara, te invita a hacer un circuito propio y hacia adentro.

โ€œยซcerrรฉ un cรญrculoยป, ยฟPor quรฉ se habla de cerrar cรญrculos o etapas como quien cierra un frasco de mermelada? Estamos abiertos; todo sigue abierto, en perpetuo riesgo de infecciรณnโ€.

Finalmente, lo que no se escabulle luego de leer La ciudad invencible, es el talento que tiene Fernanda Trรญas para escribir una historia que da cuenta de estas nuevas estadรญas, de vidas mรกs cotidianas y comunes, precarias y reales en las grandes metrรณpolis.

“El miedo era esa costra negra que se acumula entre los azulejos del baรฑo, era la mugre endurecida dentro de mรญ, mis propias articulaciones, de modo que no podรญa vivir sin รฉl, pero anquilosada como estaba, tampoco podรญa moverme”.

โ€“Fernanda Trรญas

*Natalia Enrรญquezย es comunicadora social, mรกster en Estudios de la Cultura โ€“ Polรญticas Culturales. Es madre de un niรฑo de 6 aรฑos, tiene un gato negro y ama la literatura, tanto que piensa que su vida es una ficciรณn.

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