Por Natalia Enríquez*

¿Somos sensibles solamente al horror?, dejamos de apreciar la belleza de un giro, de un drible, de los dos goles, que llegaron en el tiempo y espacio justos, representación de una ganancia popular frente a una invasión militar. Ese fue el contexto de la gloria de Maradona. Quien no pueda ver en ese gesto, en ese gol, la eliminación de Inglaterra de la final del mundial México- 86 y de las Malvinas, no podrá ver la leyenda.

El silencio en las calles, debido a la pandemia que atraviesa el planeta, no necesariamente significa que haya silencio en las casas. De hecho, gobiernos de diferentes países se están preparando para aumentar las plazas de acogida para víctimas de violencia doméstica. En Ecuador, desde que tiene efecto el actual estado de excepción, la Fiscalía ha registrado 500 denuncias. Sin embargo, expertas de casas de acogida entre Quito, Cuenca y Guayaquil advierten: muchas mujeres no llaman, porque tienen a sus agresores cerca. 

Nosotras que nos fuimos encontrando

Palabras primeras

Escribimos ensamblando dos subjetividades, dos voces, dos formas de ver el mundo, dos historias que con experiencias distintas, deciden tejer lo común. Escribimos en primera persona del singular y plural, porque apostamos a hablar desde la experiencia propia y encarnada.