El silencio en las calles, debido a la pandemia que atraviesa el planeta, no necesariamente significa que haya silencio en las casas. De hecho, gobiernos de diferentes países se están preparando para aumentar las plazas de acogida para víctimas de violencia doméstica. En Ecuador, desde que tiene efecto el actual estado de excepción, la Fiscalía ha registrado 500 denuncias. Sin embargo, expertas de casas de acogida entre Quito, Cuenca y Guayaquil advierten: muchas mujeres no llaman, porque tienen a sus agresores cerca. 

Nosotras que nos fuimos encontrando

Palabras primeras

Escribimos ensamblando dos subjetividades, dos voces, dos formas de ver el mundo, dos historias que con experiencias distintas, deciden tejer lo común. Escribimos en primera persona del singular y plural, porque apostamos a hablar desde la experiencia propia y encarnada.

Por Véronica Yuquilema Yupanqui*

Runa warmikunapash shullushpa wañunchik” (Las mujeres runa también morimos abortando) y “Kuitzakunapash shullushpa wañunchik” (Las adolescentes runa también morimos abortando) son las consignas que mujeres kichwa han reposicionado dentro de las redes sociales y las marchas convocadas por las organizaciones feministas en Ecuador, no sólo durante estos últimos años, sino hace décadas.