Por Régine Chiffe, artista y escritora francesa

El confinamiento o la sociedad de claustro; la corrupción que se ha evidenciado en plena pandemia; y, la nueva esclavitud son temas analizados por  Atawallpa Oviedo Freire, investigador del pensamiento y episteme indígenas, filósofo, periodista y caricaturista.

Por Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro*

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus terminó por agudizar y complicar mucho más la recesión económica global que estaba en marcha desde tiempo atrás. Se habla incluso que sería una crisis mayor a la Gran Recesión (crisis financiera internacional de 2007-2009) y comparable a la Gran Depresión de 1929-1939[2]. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le otorgó un nombre: el Gran Confinamiento. Según previsiones del mismo Fondo de abril de 2020 [3], para dicho año la economía mundial caería 3%, una contracción mayor que aquella registrada en 2009 de 0,1% según el FMI o de 1,7% según el Banco Mundial (BM). Semejante crisis económica, que exacerba la crisis civilizatoria provocada por el capitalismo mundial, necesita enfrentarse desde múltiples aristas. Entre ellas se encuentra la arista institucional de la economía global.

Por Mario Unda

Uno de los signos de estos tiempos es la guerra contra el trabajo. Y, la epidemia, con su secuela de temor, ansiedad y desesperación, les vino “como anillo al dedo” (la frase es de un alto funcionario gubernamental) para lanzar sobre las clases laboriosas los golpes salvajes y despiadados que la resistencia popular contuvo desde 1981.

Por Julio Oleas-Montalvo

El próximo octubre el Consejo Nacional Electoral (CNE) debe convocar a elecciones para el 28 de febrero de 2021. Si no se presenta una intempestiva renuncia −no improbable, dada la presión social y política− y no prospera el golpismo, el 24 de mayo de 2021 el Ecuador tendrá nuevo Presidente, según manda la estropeada Constitución de Montecristi.

Hugo, el búho

En la comodidad de sus humildes casómetros, aquí o en Miami, la noche del 15 de mayo, los sacrosantos empresarios y banqueros de ecuatorianos, conectados en línea con el Ministro de Finanzas, Richard Martínez, con Jaime Nebot, Guillermo Lasso, María Paula Romo y unos cuantos periodistas adictos al poder, monitoreaban los votos que se necesitaban en la Asamblea Nacional para aprobar la “Ley ApoyoHumanitario”, que al fin después de décadas de sufrimiento patronal, se hacía realidad. Al fin los empresarios podrían pagar lo que les venga en gana a esos obreros y empleados vagos; y ellos, solo ellos, pondrán las condiciones de cómo y cuándo se trabaja.

 

Por Jonathan Báez Valencia

Tomado de la Unidad de Análisis y Estudios de Coyuntura 

En los últimos días los recortes presupuestarios a los salarios a las Universidades Públicas desencadenó una serie de protestas por su restitución, ya que afecta el funcionamiento para la formación de personas de escasos recursos que ven en lo pública la posibilidad de mejorar su bienestar y, al mismo tiempo, aportar a la sociedad con su trabajo, como por ejemplo los miles de servidores de la salud, formados y formadas en las aulas de estas universidades que luchan por sostener vidas.