Fácil entrar, difícil salir del fascismo

En Bolivia el fascismo atropella. En Chile el fascismo, intacto, aguanta.

Chile y Bolivia viven dos dinámicas revolucionaria y contrarrevolucionaria, opuestas; dicho de otra forma: dos momentos distintos en la lucha de clases o en el enfrentamiento con el Imperio. Por otro lado, los factores, internos o externos, con los que se realizan estas luchas; y las propias coyunturas en las que tienen lugar, son distintos.

Mientras una derecha oportunista y ultramontana en Bolivia recurre al socorro imperialista en un nuevo plan cóndor para la región, la juventud y los movimientos populares retoman las calles, los escenarios recuperan la magnitud de la acción directa sobre los ejes ortodoxos de la política y el vaivén se acelera de izquierda a derecha en forma vertiginosa que sería ingenuo creer que no forma parte de la lucha mundial hegemónica.